27 de agosto
Beato Fernando Gonzalez Anon
Sacerdote y mártir
Actualizado el 18 de septiembre de 2026
La infancia y la vocación sacerdotal
Fernando González Añón nació el 17 de febrero de 1886 en la ciudad de Turís, situada en la provincia de Valencia, en España. Fue hijo del agricultor Fernando González Pons y de Isabel Añón Navarro, quienes lo criaron en el seno de una familia católica ferviente. Ya desde giovanissimo manifestó una profunda piedad y una inclinación natural hacia la vida religiosa, la cual expresaba incluso a través de los juegos y de los discursos edificantes que dirigía a sus propios compañeros. Con el firme propósito de responder a la llamada del Señor, ingresó en el Seminario Conciliar Central, donde se distinguió notablemente por su constante piedad y su diligencia en el estudio. Estas virtudes le valieron el respeto y la estima de sus superiores, quienes siempre lo consideraron un seminarista ejemplar. Su camino hacia el altar continuó cuando recibió la tonsura, los órdenes menores y el suddiaconato los días 22 y 23 de diciembre de 1911. La culminación de esta etapa formativa se celebró con gran solemnidad el 6 de marzo de 1913, fecha en la que presidió su primera misa en la iglesia parroquial de su pueblo natal.
El ministerio pastoral en diversas parroquias
El itinerario sacerdotal del Beato Fernando se caracterizó por un constante peregrinar al servicio de diferentes comunidades eclesiales. En el año 1913 recibió el nombramiento de curato en la parroquia de Alcácer, y poco después, en 1915, fue trasladado con el mismo encargo a la parroquia de Santa Catalina de Alcira. Posteriormente desempeñó su labor como sacerdote tesoriere en Macastre y ejerció como capellán del idroelettrico en Cortes de Pallás. En 1924 asumió la responsabilidad de sacerdote reggente en Anna, y al año siguiente, en 1925, fue nombrado vicario de San Juan de la Ribera. En cada uno de estos destinos pastorales se distinguió por un trabajo infatigable a favor de los obreros, a quienes auxiliaba con esmero en todas sus necesidades materiales y espirituales. El 24 giugno de 1931 tomó posesión formal de la parroquia de Turís, su tierra natal. En aquella comunidad se dedicó con fervor a promover el culto y la devoción al Santissimo Sacramento, instituyendo las Quarant'ore e impulsando con entusiasmo las festividades de Cristo Re y de la Virgen de los Dolores. Quienes lo conocieron en la parroquia guardaban memoria de su entrega sin reservas a la atención de los enfermos y de los más necesitados. Además, fue un decidido apostolo y propagandista de la buena stampa, manteniendo siempre la catequesis en un lugar absolutamente prioritario de su ministerio.
El martirio y la gloria de los altares
En los días previos al estallido de la revuelta, el sacerdote era plenamente consciente de la grave situación de persecución religiosa y de la alta probabilidad de sufrir el martirio. Cuando la revolución estalló en Turís, los amotinados comenzaron incendiando las iglesias, quemando las imágenes sagradas y los objetos de culto, y procediendo a la detención de los católicos. Ante semejante violencia, el Beato Fernando reaccionó como un auténtico pastor y sacerdote católico. Jamás rinnegó de su profesión de fe, depositando una confianza absoluta en la Divina Provvidencia. Fue arrestado el 27 agosto de 1936 en las inmediaciones de la casa de su iglesia, y al día siguiente fue asesinado en el villaggio de Picassent, en el territorio de Valencia. En el momento supremo de su ejecución, mientras entregaba su vida, tuvo la grandeza de espíritu de perdonar a sus propios ejecutores y pronunció con firmeza la exclamación ¡Viva Cristo Rey! Su sangre se unió a la de sus compañeros, pasando a formar parte del grupo de los doscientos treinta y tres mártires a Valencia. Años más tarde, el pontífice San Giovanni Paolo II procedió a su beatificación el 11 de marzo del año 2001, estableciendo su festividad litúrgica para el día 27 de agosto, fecha en la que sufrió su glorioso martirio.
Su vida y ministerio
Fernando Gonzalez Anon nació en Turís, Valencia, en el año mil ochocientos ochenta y seis. Su camino hacia el altar se consolidó con su ordenación sacerdotal, recibida el seis de marzo de mil novecientos trece en su localidad natal. Desde aquel momento, el joven sacerdote asumió su misión con espíritu de servicio, recorriendo diversos pueblos valencianos donde desarrolló su labor pastoral con dedicación y cercanía hacia los más necesitados.
A lo largo de su ministerio, su presencia fue constante en lugares como Alcácer, Alcira, Macastre, Cortes de Pallás, Anna y la propia ciudad de Valencia. En cada una de estas comunidades, buscó transmitir la paz y la enseñanza del Evangelio. Su vida transcurrió en una entrega silenciosa y constante, hasta que el estallido de la persecución religiosa en mil novecientos treinta y seis alteró profundamente el curso de su existencia. A pesar de los riesgos evidentes, el sacerdote mantuvo su compromiso con el ministerio, sin abandonar su deber espiritual ni su cercanía con el pueblo que le había sido encomendado.
El veintisiete de agosto de mil novecientos treinta y seis, su labor fue interrumpida violentamente al ser arrestado. Al día siguiente, el veintiocho de agosto, en Picassent, encontró la muerte a causa del testimonio de su fe. En aquel instante supremo, sus últimas palabras fueron una proclamación de fe, gritando Viva Cristo Rey, un acto final que sella su vida como un martirio por amor a su Señor.
Memoria y veneración
La figura del Beato Fernando Gonzalez Anon permanece en la memoria de la Iglesia como un ejemplo de fidelidad heroica. La Iglesia, al reconocer el sacrificio de su vida, elevó su memoria a los altares el once de marzo del año dos mil uno, cuando el Papa Juan Pablo Segundo procedió a su beatificación. Este acto solemne confirmó la importancia de su entrega para la historia de la fe en tierras valencianas.
Hoy, su recuerdo es honrado por los fieles que ven en él a un intercesor que comprendió el valor de la fidelidad hasta el extremo. Su vida nos invita a reflexionar sobre la importancia de la coherencia cristiana y la fortaleza necesaria para sostener las convicciones más profundas en medio de las pruebas de la historia. Cada año, el veintisiete de agosto, la comunidad celebra su memoria, rememorando el día en que fue aprehendido para el martirio, uniendo así el recuerdo de su sacrificio con la esperanza de la vida eterna que él proclamó al final de sus días.
Preguntas frecuentes
Cuando se festeggia el Beato Fernando Gonzalez Anon?
Su memoria litúrgica se celebra el 27 de agosto, día en el que sufrió el martirio.
A qué grupo de mártires pertenece?
Pertenece al grupo de los doscientos treinta y tres mártires de Valencia beatificados por San Giovanni Paolo II.
En el pueblo de Picassent en el territorio de Valencia en España, beato Fernando González Añón, sacerdote y mártir, que, durante la persecución, mereció pasar a la beatitud eterna. — Martirologio Romano