25 de mayo
Beato Giacomo Filippo Bertoni
Servita
Actualizado el 18 de septiembre de 2026
Los primeros años y la vocación religiosa
El beato nació en la localidad de Celle de Faenza en el siglo quince, específicamente en el año 1454, y pertenecía a una familia de escasos recursos económicos. Cabe destacar que Celle de Faenza es la misma parroquia de la beata Raffaella Cimatti. Al momento de recibir el sacramento del bautismo, le fue impisto el nombre de Andrea. Siendo todavía un muchacho, ingresó en el Ordene de los Servi di Maria de Faenza, donde comenzó su camino de consagración que lo llevaría más tarde a recibir la ordenación sacerdotal.
La vida de servicio y la rigurosa penitencia
Durante su permanencia en la comunidad, el sacerdote desempeñó diversos encargos, logrando gran benevolencia de todos los que lo rodeaban. Entre los años 1478 y 1479, asumió la responsabilidad de procurador del convento. Se distinguió siempre por ser muy servizievole, sobrio en el hablar, manso y profundamente modesto. Condujo una existencia de rigurosa penitencia, acogiéndose a menudo a un solo alimento que solía ser escaso y de baja calidad. A consecuencia de esto, su aspecto físico era sumamente macilento, hasta el punto de que la piel se adhería a sus huesos, un detalle que ha quedado confirmado tanto por su primer biógrafo como por la iconografía tradicional.
El tránsito y los primeros testimonios biográficos
En la víspera de su fallecimiento, el veinticuatro de mayo de 1483, quiso visitar uno por uno a todos sus cohermanos. En aquella ocasión tan significativa, les pidió perdón y solicitó sus oraciones para el momento definitivo. Finalmente, entregó su alma al Creador a causa de la tisi el día veinticinco de mayo de 1483. Su primer biógrafo fue Niccolò Borghese, quien precisamente había sido sanado milagrosamente por el propio beato. Movido por la gratitud, Niccolò Borghese escribió la biografía apenas tres meses después de la muerte del religioso.
El culto y las transformaciones históricas
El culto en honor al beato fue prácticamente inmediato y quedó documentado desde los días posteriores a su tránsito terrenal. Tras intensos preparativos, su festividad se celebró solemnemente el veinticuatro de mayo de 1484, coincidiendo con la solemnidad de la Santísima Trinidad. Con el paso del tiempo, el cuerpo fue trasladado el quince de abril de 1594 a la capilla Manfredi, la cual fue intituhada en su honor a partir de ese momento. Todos los descendientes de la familia Bertoni corrieron con los gastos necesarios para la construcción del sarcófago de mármol y la decoración del lugar. El culto fue debidamente aprobado por el papa Clemente XIII mediante un decreto emitido el veintidós de julio de 1761. Poco después, el consejo ciudadano lo incluyó oficialmente entre los patronos de la ciudad de Faenza el catorce de julio de 1762. En el mes de noviembre de 1944, durante los aciagos acontecimientos de la segunda guerra mondiale, los soldados alemanes en retirada minaron el campanario de la iglesia de los Servos. Como consecuencia de la explosión, el campanario y el ábside se derrumbaron, provocando el cierre definitivo al culto de aquel edificio sagrado. Por este motivo, el cuerpo del beato Giacomo Filippo Bertoni fue trasladado solemnemente y colocado en la basílica catedral de Faenza, específicamente sobre el altar dedicado a San Carlo Borromeo, lugar donde permanece hasta el día de hoy.
La vida
Giacomo Filippo Bertoni nació en el año mil cuatrocientos cincuenta y cuatro en Celle di Faenza. Desde su infancia, sintió el llamado del Señor y decidió ingresar en la Orden de los Siervos de María, comunidad a la que dedicó todos sus años de vida. Su recorrido sacerdotal estuvo marcado por una profunda seriedad y un deseo constante de unión con Dios, expresado a través de una vida de extrema penitencia y frecuentes ayunos.
En el periodo comprendido entre mil cuatrocientos setenta y ocho y mil cuatrocientos setenta y nueve, desempeñó el cargo de procurador del convento de Faenza, ejerciendo su labor con diligencia y espíritu de servicio. Sin embargo, su salud se vio debilitada por su estilo de vida riguroso y la enfermedad, falleciendo de tisis el veinticuatro de mayo de mil cuatrocientos ochenta y tres en la ciudad de Faenza. Posteriormente, sus restos fueron trasladados a la Basílica Catedral de esa misma ciudad, donde descansan como signo de su pertenencia a la comunidad que tanto amó.
El culto
La figura del Beato Giacomo Filippo Bertoni ha sido honrada por la Iglesia a lo largo de los siglos. Fue beatificado por el Papa Clemente trece, el veintidós de julio de mil setecientos sesenta y uno, consolidando así el reconocimiento oficial de su vida virtuosa. El Beato es considerado un protector de la ciudad de Faenza, cuya población mantiene viva su memoria con gratitud.
Su conmemoración litúrgica se celebra oficialmente el veinticinco de mayo. No obstante, existen particularidades locales de gran relevancia: en la diócesis de Faenza se le recuerda el veintitrés de mayo, mientras que en el seno de la Orden de los Siervos de María la fecha establecida es el treinta de mayo. Estas celebraciones permiten a los fieles renovar su compromiso espiritual siguiendo el ejemplo de este siervo fiel.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo se festeggia el beato Giacomo Filippo Bertoni?
Su memoria litúrgica general se celebra el 25 de mayo. No obstante, en la diócesis de Faenza se conmemora el 23 de mayo, y en el Ordene de los Servi di Maria tiene lugar el 30 de mayo.
¿De qué es patrono el beato Giacomo Filippo Bertoni?
El consejo cittadino lo annoveró entre los patronos de la ciudad de Faenza el catorce de julio de 1762.
En Faenza en Romaña, beato Giacomo Filippo (Andrea) Bertoni, sacerdote de la Orden de los Siervos de María, insigne por el don de las lágrimas y la admirable humildad. — Martirologio Romano