Beato Guillermo (Vilmos) Apor

Obispo húngaro, mártir

Actualizado el 21 de julio de 2026

Beato Guillermo (Vilmos) Apor

Su camino de fe

La trayectoria vital del beato Guillermo Apor comenzó en Segesvár y se desarrolló a través de diversos lugares que forjaron su espíritu, incluyendo estancias en ciudades como Viena, Kalksburg, Kalocsa, Innsbruck y Nagyvárad. Su vocación sacerdotal maduró con firmeza, siendo ordenado en el año mil novecientos quince. Desde sus inicios como párroco en Gyula, demostró una profunda preocupación por las necesidades materiales y espirituales de sus fieles, una actitud que mantuvo y profundizó al asumir el gobierno pastoral de la diócesis de Győr.

En un contexto histórico marcado por el odio y la exclusión, Guillermo se distinguió por una resistencia activa y constante frente a las leyes raciales y las injustas deportaciones de ciudadanos judíos. Su episcopado no fue un ejercicio de autoridad administrativa, sino un acto de presencia constante junto a los más vulnerables. Cuando el frente de guerra alcanzó su diócesis, el palacio episcopal se convirtió en un santuario de esperanza para quienes huían del terror, acogiendo a refugiados que buscaban salvar sus vidas. Su vida fue un testimonio coherente de que el pastor está llamado a dar la vida por sus ovejas, incluso cuando el entorno exige un precio elevado. La tragedia del Viernes Santo de mil novecientos cuarenta y cinco, donde fue herido por soldados soviéticos mientras defendía a mujeres vulnerables, es el sello definitivo de una existencia dedicada por completo al amor al prójimo. Su fallecimiento, ocurrido pocos días después, el lunes de Pascua, marcó el fin de una vida terrenal, pero el inicio de un recuerdo imperecedero como modelo de valentía cristiana en el siglo veinte.

El recuerdo del mártir

El culto al beato Guillermo Apor se consolidó con fuerza tras su muerte, al ser reconocido por la Iglesia como un verdadero mártir. Su beatificación, presidida por el Papa Juan Pablo Segundo en el año mil novecientos noventa y siete, permitió que su ejemplo trascendiera las fronteras de Hungría para iluminar a la Iglesia universal. La figura de este obispo es venerada no solo por su dignidad episcopal, sino por la sencillez y la firmeza con la que enfrentó la violencia, demostrando que la fe cristiana es una fuerza capaz de prevalecer sobre la barbarie.

Hoy, los fieles conmemoran su entrega cada año el día dos de abril. Su memoria nos invita a reflexionar sobre la importancia de la defensa de la vida y la protección de los débiles, virtudes que él encarnó hasta las últimas consecuencias. El recuerdo del beato Guillermo sigue vivo en la oración de quienes buscan en su intercesión el valor necesario para ser testigos de la verdad y de la paz, manteniendo viva la llama de la caridad incluso en las circunstancias más adversas.

Preguntas frecuentes

Cuando se celebra la fiesta del beato Guillermo Apor?

Su festividad se conmemora cada año el día dos de abril.

En Györ en Hungría, beato Guillermo Apor, obispo y mártir, que, durante la guerra, abrió su casa a cerca de trescientos prófugos y, golpeado la noche del Viernes Santo por haber defendido a algunas muchachas de las manos de los soldados, tres días después expiró. — Martirologio Romano