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13 de julio

Beato Jacobo (Iacopo) de Varazze

Arzobispo de Génova

Actualizado el 18 de septiembre de 2026

Orígenes y formación en la Orden dominicana

El beato Jacopo nació en Varazze, en la fración Casanova, perteneciente a una antigua casata genovesa. Su nacimiento se sitúa en un año comprendido entre 1226 y 1230, probablemente en 1228. Su vocación religiosa maduró muy temprano, lo que motivó que fuera acogido giovanissimo en el convento domenicano de Génova a la edad de catorce años. Tras recibir la ordenación sacerdotal, su talento intelectual fue reconocido y valorado dentro de la Orden. Fue destinado a enseñar teología y Sagrada Escritura en diversas casas de su congregación gracias a sus excelentes dotes académicas y espirituales. Con el tiempo, su capacidad de liderazgo y su rigor moral le valieron importantes responsabilidades de gobierno. Fue elegido priore a la edad de trentasette años y, tan solo dos años después de dicha nominación, resultó elegido superior provinciales de la Lombardía. La provincia del norte de Italia constituía en aquella época una única e imponente circunscripción que comprendía más de cuarenta conventos con alrededor de mil frailes. Jacopo permaneció en este exigente cargo de forma excepcional durante casi quince años, demostrando un gobierno prudente y firme, y fue sollevato de la carica unicamente a causa de sus repetidas solicitudes de relevo. De este modo, en el año 1285 regresó a su condición de simple fraile, buscando la sencillez y la humildad que siempre habían caracterizado su vocación.

El ministerio episcopal y la mediación por Génova

El año posterior a su renuncia al provincialato, le fue propuesta la carica de vescovo, un nombramiento que inicialmente rechazó debido a su humildad. Sin embargo, su profundo sentido del deber y su prestigio le llevaron a afrontar un encargo muy delicado como mediador para Génova. La ciudad de Génova se encontraba en aquel período colpita da un interdetto papale a causa del sostegno dado a la rivolta siciliana contra el Regno di Napoli. La sabia y prudente obra de mediación desarrollada por Jacopo constituyó un completo éxito. Como consecuencia de este prestigio y de su entrega, papa Niccolò IV lo nominó arzobispo en el año 1292, atendiendo expresamente a la solicitud de la población y del clero cittadino. Jacopo aceptó la nomina arcivescovile por obediencia a la Iglesia. La solemne consagración episcopal tuvo lugar en Roma. De inmediato, dio inicio a una intensa actividad pastorale tras la consagración. Indisse un sinodo en el año 1293 y se ocupó con energía y celo de la necesaria riforma del clero. Mostró siempre una gran atención a los necesidades de los fedeli, realizando generosas donaciones a hospitales y monasterios, y promoviendo el restauro de diversas iglesias de la diócesis. Su autoridad moral volvió a ponerse al servicio de la paz cuando desempeñó un importante ruolo de mediador entre los guelfi Rampini y los ghibellini Mascherati. Gracias a su perseverancia, logró reconciliar a guelfi y ghibellini en el año 1295, al menos temporalmente, poniendo fin momentáneo a más de cincuenta años de encarnizada lucha civil. Su ministerio se distinguió también por una profunda devoción; nutriva una grande veneración por las reliquias, y llegó a compilar una accurata ricognizione de las reliquias de San Siro, afirmando con convicción que las sacre spoglie habían sido un extraordinario tempio dello Spirito Santo. Todo ello transcurrió en un contexto en el que la República de Génova dominaba buena parte del Tirreno, donde a las antiguas casate de origen feudal se affiancaban hombres d'affari arricchiti con los commerci en Oriente. A lo largo de los largos años de su ministerio, entró en contacto con protagonistas de grandes acontecimiento y confortaba quotidianamente, tanto espiritualmente como materialmente, a fedeli de toda condición económica.

La obra literaria y la Leggenda Aurea

Jacopo fue ante todo un hombre de estudio que preparaba siempre con diligenza los propios sermones, de los cuales algunos ejemplares han giunto fino a nuestros días. En su labor docente enseñaba la teología plenamente consciente de que los precetti debían estar acompañados de ejemplos concretos para ser comprendidos por el pueblo. Dedicó incontables horas al estudio de la Biblia, los Padres de la Iglesia, los Actos de los mártires y los legendarios de los santos, siendo la agiografía su gran pasión. Entre los años 1255 y 1266, escribió la afamada Leggenda Aurea, conocida asimismo como Leggenda Sanctorum, para cuya composición attinse también a fuentes orales. La obra se presenta como un santorale cadenzato sull'anno liturgico que narra las vidas de los santos y las fiestas cristológicas y marianas. Concebida originariamente para el uso del clero, la Leggenda Aurea no es giudicabile secondo i moderni criteri storici, pero en ella los santos son presentados como modelos familiares siguiendo el ritmo del año litúrgico, narrando vicende que abarcan desde la época de las persecuciones romanas hasta el Medievo. Entre los numerosos santos tratados por Jacopo figuran figuras insignes como Orsola, Apollonia, Alessio, Apollinare di Ravenna, Cosma e Damiano, Donato, Eustachio, Lorenzo, Petronilla, Nereo e Achilleo, Giorgio, Margherita, Gervasio e Protasio, Bartolomeo, Giacomo il Maggiore, Giuliano l'ospedaliere, Maria Maddalena, Martino, Romolo, Siro y el evangelista Marco. La repercusión de la obra fue inmensa. Fue para secoli el libro más stampato dopo la Biblia, y su lectura educó a muchas generaciones, sirviendo además de fuente d'ispiración para notables predicadores y artistas como Pomarancio y Carpaccio. Escrita originariamente en latín y en seguito tradotta en volgare, existen hoy en día más de 1.400 manuscritos de la Leggenda Aurea. La obra alcanzó más de cien ediciones en el solo primer trentenio desde la invención de la imprenta; su primera publicación a stampa tuvo lugar en Basilea en el año 1470, a la que siguieron versiones en alemán, francés e inglés en 1483, alcanzando el centenar de versiones en torno a 1530. La profundidad espiritual de este texto dejó una huella imborrable en almas insignes: fue una de las lecturas preferidas de Santa Caterina da Genova, resultó fundamental para la conversión del beato Giovanni Colombini durante el siglo XIV, y fue crucial dos siglos después para la conversión de Ignazio di Loyola, quien la leyó junto con la Vita de Cristo del Cartesiano durante su convalecencia. Junto a esta cumbre literaria, Jacopo escribió también la historia de Génova titulada Chronica Civitatis Ianuensis, que abarca desde los orígenes hasta el año 1297, redactó una obra de defensa de la Orden dominicana y compuso una Summa de las virtudes del fraile lionés Guglielmo Peraldo. Asimismo, según una tradición no accertata, habría realizado una de las primeras traducciones de la Biblia en volgare.

Tránsito, culto y memoria

El beato Jacopo de Varazze concluyó su terrenal existencia muriendo en la notte entre el 13 y el 14 de julio de 1298 en Génova. Previamente a su fallecimiento, había regulado con esmero el'intera amministrazione episcopale mediante actos notariales para garantizar el orden de la diócesis. Su cuerpo fue sepultado en el coro de la iglesia de San Domenico. Con el paso de los siglos, sus reliquias fueron objeto de diversas traslaciones: fueron traslocate bajo el altar mayor en 1582, y posteriormente transferite a la iglesia de Santa Maria di Castello en el año 1798. Actualmente, una parte de las reliquias es venerada con devoción en la iglesia del convento de San Domenico en Varazze. El culto litúrgico en su honor fue oficialmente approvato en el año 1816 por papa Pio VII. En su localidad natal, una antigua cappella de época incerta sorge en posición aislada sobre una colina en la fración Casanova de Varazze, lugar donde la tradición local ritiene que se levanta sobre el solar de la casa natal del beato. El beato Jacopo da Varazze es recordado y descrito con acierto como un esimio ricercatore della verità y un instancabile operatore di pace en la preghiera a él dedicada. Giacomo da Varazze es debidamente mencionado en el Martirologio a Génova, honrando su memoria como obispo y miembro insigne de la Orden de los Predicadores. En los escritos de Giacomo da Varazze se encuentran ejemplos numerosos de virtudes orientados a promover la vida cristiana en el pueblo, consolidando su perfil como un pastor entregado por entero a la edificación espiritual de los fieles.

Preguntas frecuentes

Quando se festeggia el beato Jacopo de Varazze?

Su memoria litúrgica se celebra el 13 de julio, día en que se conmemora su tránsito a la vida eterna.

Di cosa è patrono il beato Jacopo de Varazze?

Los datos biográficos proporcionados no mencionan patronatos específicos atribuidos al beato.

En Génova, beato Jacobo de Varazze, obispo, de la Orden de los Predicadores, que para promover la vida cristiana en el pueblo presentó en sus escritos numerosos ejemplos de virtudes. — Martirologio Romano