13 de noviembre
Beato Josafat Chichkov
Sacerdote y mártir
Actualizado el 18 de septiembre de 2026
La juventud y la formación
Rober Matej Siskov nació el 9 de febrero de 1884 en la ciudad búlgara de Plovdiv, llamada la antigua Filippopoli, en el seno de una familia de firmes convicciones católicas. En septiembre de 1893, cuando apenas contaba con nueve años de edad, ingresó en la escuela de Kara-Agac, situada en las cercanías de Odrin. Con el paso de los años, su vocación religiosa maduró de manera firme y el 29 aprile 1900, a la edad de dieciséis años, se convirtió en aspirante Asuncionista en Fanarachi, en territorio de Turquía. Al dar este paso fundamental en su consagración, asumió el nombre religioso de Josaphat. Su preparación intelectual y espiritual continuó en el continente europeo, y en el año 1904 viajó para residir temporalmente en Lovanio con el propósito de proseguir sus estudios profundos en los ámbitos de la filosofía y de la teología. Culminado este riguroso itinerario de preparación para el altar, el 11 de julio de 1909 recibió la ordenación sacerdotal dentro del rito latino, consagrando así su existencia al ministerio sagrado.
El ministerio y la labor educativa
Durante el período comprendido entre 1914 y 1919, coincidiendo con los difíciles años de la Primera Guerra Mundial, el padre Josaphat ejerció la docencia enseñando en el colegio Sant'Agostino situado en su ciudad natal de Plovdiv. Posteriormente, en el mes de julio de 1929, recibió el encargo de asumir la dirección del pequeño seminario Santi Cirillo e Metodio ubicado en la localidad de Jambol. En aquella institución formativa estudiaban de manera conjunta alumnos procedentes tanto del rito oriental como del rito latino, promoviendo la convivencia y el entendimiento. El padre Josaphat destacó por su espíritu innovador en los métodos educativos, siendo el primer habitante de Jambol en poseer y utilizar una máquina de escribir dotada de caracteres cirillici. Además, introdujo el cine como una herramienta útil para la formación integral de los alumnos y organizó entrañables serias juveniles en las cuales los jóvenes tuvieron la oportunidad de escuchar por primera vez el sonido de un grammofono gracias a su iniciativa. Aquel centro de estudio contaba con presencias ilustres, y monseñor Angelo Giuseppe Roncalli, quien con el tiempo llegaría a ser el Papa Giovanni XXIII y que en aquellos años desempeñaba el cargo de Visitatores Apostolico en Bulgaria, era un huésped privilegiado del seminario, manifestando siempre su sincera admiración por las numerosas actividades que allí se desarrollaban.
El superior provincial y la tormenta del régimen
En el año 1937, el sacerdote fue designado para desempeñar el cargo de Superior provinciale en la ciudad de Varna, donde permaneció desempeñando sus labores hasta el final de la Segunda Guerra Mundial. Hacia el año 1948, como consecuencia directa de la severa intimación gubernamental dirigida a los sacerdotes extranjeros para que abandonasen el territorio de Bulgaria, asumió las responsabilidades como párroco de Varna. La situación política e ideológica se tornó sumamente hostil para la Iglesia bajo un régimen ateo, y en diciembre de 1951 fue arrestado por la milizia comunista en la ciudad de Varna. Durante casi un año entero, la congregación de los Asuncionistas no tuvo ninguna clase de noticias sobre su paradero ni sobre sus condiciones de reclusión. Tiempo después, los periódicos oficiales difundieron públicamente un documento de acusación formal contra un grupo de cuarenta personas, a quienes se culpaba falsamente de delitos de espionaje y cospirazione en contra del Potere del popolo. Entre los ciudadanos denunciados en aquel proceso figuraba el padre Josaphat Siskov, quien fue señalado de manera mendaz como una de las más viejas espías.
El martirio y la memoria litúrgica
El 3 de octubre de 1952, un tribunal emitió la iniqua sentencia de muerte dictada en su contra y en la de sus estimados confraternidad Kamen Vitchev y Pavel Djidjov. Los tres sacerdotes fueron injustamente acusados de tradimento bajo un régimen de corte ateo y sufrieron el encarcelamiento riguroso simplemente en calidad de cristianos fieles a su fe. En cumplimiento de aquella condena despiadada, fueron fusilados durante la noche transcurrida entre el 11 y el 12 de noviembre de 1952 en Sofia, la capital de la Bulgaria. En aquel mismo trágico suceso perdieron la vida junto al beato vescovo Eugenio Bossilkov. Debido a la crueldad y al secretismo de las autoridades de la época, el lugar exacto de su sepultura dentro del cementerio de la ciudad jamás ha podido ser descubierto. A pesar de los intentos por borrar su memoria, los fieles recuerdan su testimonio, y en su combate mortal meritaron la recompensa de la eternidad como auténticos y fieles discipoli di Cristo. Los tres sacerdotes mártires fueron solemnemente beatificados por Papa Giovanni Paolo II el 26 de mayo de 2002. Asimismo, el Martirologio consagra la memoria litúrgica en Sofia para los beatos Pietro Vicev, Paolo Džidžov y Giosafat Šiškov, recordándolos con veneración como sacerdotes de los Agostiniani dell'Assunzione.
Su camino sacerdotal
La trayectoria del Beato Josafat Chichkov refleja una vida itinerante al servicio de la fe, que lo llevó a recorrer diversas localidades como Plovdiv, Odrin, Fanarachi, Luven y Jambol. Su ordenación como sacerdote de rito latino, acontecida en el año mil novecientos nueve, marcó el inicio de un ministerio caracterizado por la responsabilidad y la guía pastoral. Durante su estancia en Jambol, asumió el cargo de director del seminario dedicado a los Santos Cirillo y Metodio, donde dedicó sus esfuerzos a la formación de las futuras generaciones de clérigos, transmitiendo el celo apostólico que definía su propia existencia.
Su capacidad de servicio fue reconocida con su nombramiento como superior provincial de Varna en el año mil novecientos treinta y siete. Desde esta posición, continuó trabajando por el bien de la comunidad católica, manteniendo siempre una postura coherente con los valores del Evangelio. Sin embargo, el contexto político del siglo veinte trajo consigo tiempos de prueba. En el año mil novecientos cincuenta y uno, fue detenido por la milicia comunista, enfrentando un proceso judicial marcado por acusaciones de espionaje y cospiración que carecían de fundamento. A pesar de la injusticia del juicio y la condena a muerte, el padre Josafat mantuvo su integridad hasta el último momento. Su vida llegó a su fin en la ciudad de Sofia, donde fue fusilado en el año mil novecientos cincuenta y dos, culminando así su entrega total a Dios y a su Iglesia.
Memoria y beatificación
La figura del Beato Josafat Chichkov permanece viva en la memoria de la Iglesia como un testimonio elocuente de fidelidad. Su sacrificio no fue en vano, pues su vida se convirtió en una semilla que fortaleció la fe de muchos cristianos en Bulgaria. En el año dos mil dos, el Papa Juan Pablo Segundo procedió a su beatificación, reconociendo oficialmente su martirio.
Este reconocimiento litúrgico se celebra en conjunto con los mártires Kamen Vitchev y Pavel Djidjov, con quienes compartió el mismo destino de entrega suprema. La Iglesia los honra como hombres que prefirieron la muerte antes que traicionar su conciencia y su compromiso con el Señor. Su ejemplo invita a los fieles a reflexionar sobre la importancia de la perseverancia en la oración y la valentía para defender la verdad, incluso en las circunstancias más adversas. La memoria del Beato Josafat es, por tanto, un llamado constante a la paz y a la libertad de conciencia, recordándonos que la luz de Cristo siempre prevalece sobre las ideologías que buscan silenciar el espíritu humano.
Preguntas frecuentes
Cuando se festeggia el beato Josafat Chichkov?
Su memoria litúrgica y festividad se celebra el 13 de noviembre.
En Sofía en Bulgaria, beatos Pedro Vicev, Pablo (José) Džidžov y Josafat (Roberto Mateo) Šiškov, sacerdotes de la Congregación de los Agustinos de la Asunción, que, injustamente acusados de traición bajo un régimen ateo y arrojados a la cárcel en cuanto cristianos, en su combate mortal merecieron recibir la recompensa de eternidad de los fieles discípulos de Cristo. — Martirologio Romano