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28 de noviembre

Beato Juan José Caballero Rodríguez

Religioso y mártir

Actualizado el 18 de septiembre de 2026

La infancia y los primeros años de formación

Juan José nació en Fuenlabrada de los Montes, en la diócesis de Toledo y provincia de Badajoz, en el seno de un hogar caracterizado por la escasez material y una rica vida espiritual. Su padre, Jesús María Caballero, era una de las personas más religiosas de la zona y destacaba por su dedicación a la agricultura, prestando además una ayuda indispensable a la parroquia como sagrestano y socorriendo a los vecinos con sus conocimientos culturales, poco frecuentes en aquellos pueblos de la época. Fruto del segundo matrimonio de su padre con Baudilia Rodríguez nacieron Elisa y Juan José, quienes se sumaron a sus hermanos Arsenio y Epifanio Caballero Molina, nacidos del primer matrimonio paterno, conformando una familia unida por un gran afecto mutuo. Un compañero de escuela recordaba que nadie estaba a la altura de Juan José, ya que siempre se mostraba dispuesto a ayudar a los demás en las tareas escolares, cumplía puntualmente con sus deberes y mantenía un ritmo de aprendizaje ideal. Aunque sentía una profunda vocación missionaria, la mantuvo inicialmente oculta debido a las necesidades materiales de la casa que requerían su presencia constante. La providencia se manifestó cuando los familiares de padre Francisco Esteban, quien más adelante sería su provincial y compañero de martirio, entraron en relación con él y le prestaron la ayuda económica necesaria para facilitar su ingreso en el seminario menor de los Misioneros Oblatos ad Urnieta. En Urnieta experimentó un gran progreso en su dedicación al estudio y en la práctica de sus virtudes.

El camino hacia la consagración y la madurez espiritual

Una vez terminados sus estudios superiores en Urnieta, Juan José pasó a la localidad de Las Arenas para realizar el noviziato, consolidando su vocación religiosa. Hizo su primera profesión religiosa el 15 de agosto de 1930, coincidiendo con la festividad de la Asunción, que es la patrona de la parroquia donde había recibido las aguas bautismales. Sin embargo, en el año 1931, ante el clima de tensión y antes de que se desatara la persecución contra la Iglesia en Madrid conocida como la quema de conventos, retornó con sus hermanos de comunidad a Urnieta por estrictas razones de seguridad. Posteriormente, hallándose nuevamente en Pozuelo, partió para cumplir con el servicio militar obligatorio y fue destinado al continente africano en el norte de África. El tiempo vividos en tierras africanas contribuyó notablemente a aumentar su inquietud y su vocación missionaria, sintiéndose ya con veinticuatro años como un auténtico misionero y comportándose como tal. De regreso en Pozuelo, dio un paso definitivo en su entrega al Señor al realizar su oblación perpetua el 25 de febrero de 1936. Pocos meses después de este compromiso perpetuo, recibió el suddiaconato y se preparaba con ilusión para recibir en breve la ordenación sacerdotal, albergando grandes esperanzas en su ministerio.

El martirio y la entrega final

Las hermosas ilusiones depositadas en el futuro sacerdocio se vieron abruptamente truncadas por el inicio de un doloroso calvario que condujo inexorablemente al martirio. Juan José era considerado un joven de gran personalidad, intraprendente, metódico y perseverante en todo lo que emprendía, destacando sobre todo por su fuerte inquietud missionaria que contagiaba con entusiasmo a sus hermanos de comunidad. Dos semanas después de recibir el suddiaconato, la tormenta de la persecución interrumpió su camino. Fue detenido en la noche del 28 de octubre y trasladado al carcere Modelo, según consta en la carta escrita por padre Emilio Alonso. Desde aquel centro de reclusión fue posteriormente arrastrado al carcere de San Antonio en la fría noche del 15 de noviembre. Finalmente, en la noche del 28 de noviembre, fue sacado de prisión junto a numerosos compañeros, entre los cuales se encontraban doce religiosos Oblatos, para ser conducidos a un destino desconocido. Aquella trágica comitiva fue denominada la expedición de Muñoz Seca debido a la participación del ilustre comediógrafo en la misma. Desde entonces, nunca más se volvió a saber nada oficial de aquella expedición, confirmándose su fallecimiento martirial en Paracuellos de Jarama en esa misma fecha del 28 de noviembre de 1936.

Preguntas frecuentes

Quando si festeggia il Beato Juan José Caballero Rodríguez?

La sua ricorrenza si celebra il 28 novembre, giorno in cui compì il suo sacrificio supremo a Paracuellos de Jarama.

Di cosa è patrono il Beato Juan José Caballero Rodríguez?

Nei dati forniti non risultano specificati titoli di patronato per questo beato.