Beato Juan Pelingotto
Terciario franciscano
Actualizado el 21 de julio de 2026
Una vida de fe
Juan Pelingotto nació en la ciudad de Urbino durante el siglo decimotercero. Desde una edad muy temprana, sintió el llamado a seguir los pasos de San Francisco de Asís, lo cual lo llevó a ingresar al Terciario de la Penitencia cuando apenas contaba con quince años de edad. Esta decisión marcó el rumbo de toda su existencia, alejándolo de las vanidades del mundo para centrarse en una vida austera y dedicada a la oración. Durante las décadas siguientes, Juan se distinguió por una práctica constante de la penitencia, buscando siempre el silencio y la cercanía con el Creador.
Su fe no se quedó encerrada en los muros de su hogar, sino que se manifestó en una caridad activa hacia los pobres. Juan comprendió que el servicio a los hermanos más desfavorecidos es la forma más pura de adorar a Dios. En el año 1300, movido por un profundo deseo de renovación espiritual, emprendió el camino hacia Roma con motivo del Jubileo. Aquel viaje fue un momento cumbre en su vida, consolidando su compromiso con la Iglesia universal. Hacia el final de sus días, enfrentó una grave enfermedad con paciencia y entereza, entregando su espíritu el 1 de junio de 1304 en Urbino. Su cuerpo fue trasladado posteriormente a la iglesia de San Francisco, lugar donde su memoria ha sido custodiada por las generaciones posteriores como un ejemplo de la vocación laical en la Iglesia.
El culto y su legado
La veneración al beato Juan Pelingotto ha sido una constante en la tradición franciscana, reconociéndose su figura como un modelo de vida para los laicos que buscan vivir el Evangelio en medio del mundo. Su camino de santidad, fundamentado en la humildad y el desprendimiento, fue oficialmente reconocido por la Iglesia el 13 de noviembre de 1918, cuando el Papa Benedicto XV confirmó su culto. Este reconocimiento oficial no hizo más que ratificar la devoción que el pueblo de Urbino ya profesaba hacia él.
Como miembro destacado del Terciario franciscano, el beato Juan es recordado hoy como un intercesor y protector especial de esta orden. Su vida nos recuerda que la santidad no es un destino reservado solo para unos pocos, sino un camino abierto a todos los fieles que, en la sencillez de sus labores diarias, deciden poner a Dios como el centro absoluto de sus vidas. Su memoria sigue inspirando a quienes, en la actualidad, desean vivir una fe encarnada en la realidad, marcada por la sobriedad, la oración y la entrega generosa hacia quienes atraviesan dificultades.
Preguntas frecuentes
Cuando se celebra la fiesta del beato Juan Pelingotto?
Su festividad se celebra el día 1 de junio de cada año.
De qué es patrono el beato Juan Pelingotto?
Es patrono del Terciario franciscano.
En Urbino, en Las Marcas, beato Juan Pelingotto, de la Tercera Orden de San Francisco, que, mercader, enriquecía a los otros más que a sí mismo y, retirado en una celda, salía de ella solamente para ayudar a los pobres y a los enfermos. — Martirologio Romano