Beato Miguel Zarragua Iturrizaga

Religioso franciscano, mártir

Actualizado el 21 de julio de 2026

Beato Miguel Zarragua Iturrizaga

Su camino de fe

La vocación del beato Miguel Zarragua Iturrizaga floreció en la sencillez de su tierra natal, Yurreta, desde donde respondió al llamado del Señor ingresando en la Orden Franciscana en el año mil ochocientos ochenta y nueve. A partir de aquel momento, su vida se convirtió en un peregrinaje constante, siempre dispuesto a cumplir la voluntad de Dios donde quiera que fuera enviado. Su espíritu misionero lo llevó a tierras de Marruecos, donde ejerció su ministerio durante once años, enfrentándose a las dificultades propias de la misión con la fortaleza que da la oración. Aquella experiencia forjó en él un corazón atento a las necesidades del prójimo, una cualidad que demostraría años más tarde en su labor pastoral en España.

De regreso en su patria, continuó su entrega en lugares como Chipiona, Lebrija y Fuenteobejuna. En este último convento desempeñó el cargo de sacristán, cuidando con esmero y devoción el espacio sagrado. Su caridad quedó patente durante la epidemia del año mil novecientos dieciocho, cuando se dedicó con valentía y sin reservas a la asistencia de los enfermos, viendo en cada uno de ellos el rostro sufriente de Cristo. Su vida, caracterizada por la sobriedad y la humildad, fue un reflejo fiel de la espiritualidad franciscana. El veintidós de septiembre de mil novecientos treinta y seis, en la localidad de Azuaga, el beato Miguel completó su camino terrenal al sufrir el martirio, entregando su espíritu al Padre tras una vida plenamente dedicada a la fe y al servicio de la comunidad.

Memoria y culto

La Iglesia celebra la memoria del beato Miguel Zarragua Iturrizaga el veintidós de septiembre, fecha en la que conmemoramos su tránsito al cielo. Su figura es recordada con veneración, especialmente en las comunidades donde desarrolló su labor, como un modelo de vida religiosa fiel y comprometida. A través de su testimonio, los fieles son invitados a valorar la importancia de la entrega cotidiana, recordando que la santidad no requiere de grandes empresas, sino de una fidelidad constante a las pequeñas tareas diarias y a un amor profundo hacia Dios y los hermanos más desvalidos.

Preguntas frecuentes

Cuando se celebra al beato Miguel Zarragua Iturrizaga?

Su festividad se celebra el veintidós de septiembre.