Beato Simón Kim Gye-wan
Ministro, mártir
Actualizado el 21 de julio de 2026
Su camino de fe
La historia del beato Simón Kim Gye-wan es un testimonio elocuente de cómo la semilla de la Palabra de Dios puede germinar en el corazón humano con una fuerza capaz de vencer cualquier obstáculo. Nacido en Seúl, su vida cambió radicalmente en el año mil setecientos noventa y uno al entrar en contacto con los textos de la doctrina católica. Esta lectura no fue un simple ejercicio intelectual, sino el inicio de una entrega total que definiría el resto de sus días.
En su labor como colaborador, Simón Kim Gye-wan desempeñó una función esencial para la incipiente comunidad cristiana de Corea. Al trabajar junto al misionero Giacomo Zhou Wen-mo, permitió que muchos fieles pudieran acceder a la gracia de los sacramentos, actuando como un puente necesario en tiempos de gran adversidad. Su compromiso no se limitó a las tareas organizativas, sino que fue una expresión de su amor por la Iglesia y por sus hermanos en la fe.
Cuando la persecución del año mil ochocientos uno se abatió sobre los cristianos en Seúl, Simón fue arrestado por las autoridades. Durante el cautiverio, enfrentó tormentos diseñados para doblegar su voluntad y obligarlo a renunciar a sus convicciones. Lejos de ceder ante el miedo o el dolor físico, el beato prefirió la muerte antes que traicionar su fe. Su sacrificio final ocurrió en el año mil ochocientos dos, cerca de la Piccola Porta Occidentale de la ciudad. Su ejecución, lejos de ser el fin de su historia, se convirtió en una semilla fecunda para la Iglesia en Corea, recordándonos que la fidelidad a Dios es el tesoro más grande que un ser humano puede custodiar hasta el último aliento.
El recuerdo de su sacrificio
La memoria del beato Simón Kim Gye-wan se mantiene viva en el corazón de la Iglesia, especialmente a través de su inclusión en el grupo de los mártires coreanos. Este grupo, guiado por la figura de Pablo Yun Ji-chung, representa la fortaleza de los primeros cristianos en una tierra que comenzaba a descubrir la luz del Evangelio. Su beatificación, celebrada por el Papa Francisco el dieciséis de agosto de dos mil catorce, reconoció oficialmente la santidad de su vida y la integridad de su testimonio.
Al conmemorar su entrega, los fieles encuentran en él un modelo de coherencia. Su vida nos enseña que el seguimiento de Cristo no es una elección fácil, sino una decisión que requiere valentía y perseverancia. La Iglesia celebra su memoria el veintinueve de enero, fecha en la que los creyentes agradecen el don de su martirio y piden su intercesión para vivir, al igual que él, con rectitud y esperanza en medio de las pruebas de la vida cotidiana.
Preguntas frecuentes
Cuando se celebra al beato Simón Kim Gye-wan?
Su festividad se celebra el veintinueve de enero.