San Corrado (Juan Evangelista) Birndorfer de Parzham

Capuchino

Actualizado el 21 de julio de 2026

San Corrado (Juan Evangelista) Birndorfer de Parzham

Su vida consagrada

El camino de San Corrado hacia la santidad comenzó en Parzham, su lugar de origen, donde cultivó un espíritu de desprendimiento y oración. Tras tomar la decisión de abandonar la vida secular, ingresó en el convento de los padres capuchinos en Altötting en el año mil ochocientos cuarenta y nueve. Allí, bajo el hábito de su orden, profundizó en su vocación de servicio, emitiendo su profesión religiosa en mil ochocientos cincuenta y dos, momento en el cual adoptó el nombre de Corrado.

La mayor parte de su existencia religiosa estuvo marcada por la discreción de su oficio como portinai. Lejos de ser una tarea meramente administrativa, para él fue el lugar de encuentro con Cristo en el rostro de cada persona que buscaba ayuda. Durante más de cuatro décadas, su presencia en la portería fue el signo visible de la misericordia de Dios para los habitantes de la región y para los peregrinos que llegaban a Altötting. Su dedicación constante a la asistencia de los pobres, a quienes entregaba diariamente el sustento necesario, no fue solo una obra de caridad, sino la expresión de una fe profunda y encarnada. San Corrado falleció en el año mil ochocientos noventa y cuatro, dejando tras de sí una estela de bondad que perdura en la memoria de la Iglesia. Su ejemplo nos recuerda que la santidad no reside en grandes gestas, sino en la fidelidad cotidiana a los deberes del estado de vida y en el amor entregado a los hermanos más necesitados.

El culto y memoria

La figura de San Corrado de Parzham es celebrada con gratitud por la Iglesia, que reconoce en su vida un modelo de virtud accesible para todos los fieles. Su proceso de canonización, llevado a término por el papa Pío Undécimo en el año mil novecientos treinta y cuatro, confirmó la santidad de este humilde capuchino que supo transformar el humilde servicio de la portería en un apostolado de acogida y esperanza.

Su memoria es especialmente honrada en los lugares donde desarrolló su ministerio, manteniendo vivo el recuerdo de su entrega generosa. La celebración litúrgica de su fiesta, fijada en el día de su tránsito al encuentro con el Padre, es una invitación a renovar nuestro compromiso de caridad hacia quienes sufren carencias materiales o espirituales. San Corrado sigue siendo hoy una intercesión poderosa y un recordatorio constante de que la verdadera grandeza se encuentra en el servicio humilde y desinteresado.

Preguntas frecuentes

Cuando se celebra la fiesta de San Corrado?

Su fiesta se celebra el veintiuno de abril, coincidiendo con el día de su fallecimiento.

De qué es patrono San Corrado?

San Corrado es el santo patrono de los portinai.

En Altötting en la Baviera en Alemania, san Corrado (Juan) Birndorfer de Parzham, religioso de la Orden de los Hermanos Menores Capuchinos, que desempeñó por más de cuarenta años el humilde servicio de portero y, siempre generoso hacia los pobres, no despidió nunca a ningún necesitado sin antes ofrecerle benignas palabras de cristiano consuelo. — Martirologio Romano