San Jacinto (Jacko) Odrovaz

Apóstol de Polonia

Actualizado el 21 de julio de 2026

San Jacinto (Jacko) Odrovaz

Una vida de entrega apostólica

La trayectoria de San Jacinto comenzó en la región de Slesia, donde nació en mil ciento ochenta y tres. Su camino hacia el sacerdocio encontró un punto de inflexión decisivo en la ciudad de Bolonia, donde ingresó en la Orden de los Predicadores en el año mil doscientos veintiuno. A partir de ese momento, su vida se transformó en una peregrinación constante al servicio de la misión dominicana. En mil doscientos veintidós, fundó el convento de Cracovia, marcando el inicio de una red de comunidades que pronto se extendería por otras latitudes. Tres años después, en mil doscientos veinticinco, llevó su labor a Danzica, donde estableció una nueva presencia de su Orden.

Su celo misionero no conoció fronteras, llevándolo a emprender tareas de gran complejidad y relevancia. Entre los años mil doscientos treinta y mil doscientos treinta y tres, lideró una significativa misión en Kiev, donde trabajó con denuedo para la difusión del mensaje cristiano. Paralelamente, su compromiso con la fe se manifestó en la asistencia espiritual brindada a los caballeros crociados en Prusia a partir de mil doscientos treinta. A lo largo de sus viajes, que incluyeron estancias en París y Friesach, San Jacinto demostró una capacidad excepcional para organizar y sostener la vida comunitaria. Su fallecimiento en la ciudad de Cracovia, en el año mil doscientos cincuenta y siete, puso fin a una existencia marcada por el trabajo constante en favor de la Iglesia, dejando tras de sí un modelo de obediencia y compromiso misionero que perdura a través de los siglos en la historia de la cristiandad.

El recuerdo de su legado

El culto a San Jacinto se consolidó con el paso de los años, siendo reconocido oficialmente por la Iglesia mediante su canonización realizada por el Papa Clemente Octavo en el año mil quinientos noventa y cuatro. Su figura es venerada especialmente en Polonia, nación que lo reconoce como su apóstol, protegiendo y difundiendo su memoria con gran devoción. La liturgia celebra su vida y su ejemplo de entrega al servicio de la evangelización, recordando la huella profunda que dejó en el siglo trece.

La memoria de San Jacinto se celebra el quince de agosto, fecha en la que los fieles se unen para honrar su intercesión y recordar su labor fundacional. Cabe destacar que, dentro de la Orden de los Predicadores, su festividad se traslada al día diecisiete de agosto. Estas celebraciones son momentos de reflexión sobre la importancia de la misión y la constancia en la fe, valores que San Jacinto encarnó durante toda su existencia. Su vida, caracterizada por la sobriedad y el servicio, continúa siendo un referente para quienes buscan en la historia de los santos una guía para el camino presente.

Preguntas frecuentes

Cuando se celebra la festividad de San Jacinto?

Su festividad se celebra el quince de agosto, aunque en la Orden de los Predicadores se conmemora el diecisiete de agosto.

De qué es patrono San Jacinto?

San Jacinto es reconocido como patrono de Polonia.

En Cracovia, en Polonia, san Jacinto, sacerdote de la Orden de los Predicadores, que fue designado por san Domingo para propagar la Orden en aquella nación y junto con los compañeros el beato Ceslao y Enrique el Germánico predicó el Evangelio en Bohemia y en Silesia. — Martirologio Romano