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18 de junio

San Leonzio de Trípoli

Mártir

Actualizado el 18 de septiembre de 2026

Los orígenes y las fuentes de su memoria

San Leonzio de Trípoli, junto con Publio, Ipazio o Ipato y Teodulo, pertenece al venerable grupo de los santos mártires. La notoriedad de estos santos se basa en factores differenti, entre los cuales destacan los monumentos de culto erigidos en honor a Leonzio y la diversa naturaleza de la testimonianza letteraria que acompaña a los demás compañeros. Los monumentos de culto dedicados a Leonzio gozan de una sicura autoridad histórica, mientras que la testimonianza letteraria relativa a los otros presenta un valor más dudoso.

El martirologio sitúa a san Leonzio como un soldado en Trípoli, en la región de Fenicia, situada en el actual territorio del Líbano. Teodoreto de Ciro, fallecido en el año cuatrocientos cincuenta y ocho, inserta la festividad de san Leonzio entre las más solemnes del calendario cristiano, destacando su capacidad para suplantar las antiguas celebraciones paganas. Por su parte, el Martirologio Geronimiano no menciona abiertamente a Leonzio, salvo posibles y oscuras notas registradas en fechas como el diecinueve de marzo, el veintidós de noviembre y el veinticuatro de diciembre. Otros calendarios y menei recuerdan al santo, tal como se documenta en el prólogo de Henskens dentro de las publicaciones de los Acta Sanctorum.

El testimonio de Severo de Antioquia y la tradición oriental

La testimonianza letteraria più antica y autorevole sobre Leonzio es la ofrecida por Severo de Antioquia. Según el relato de este patriarca, Leonzio no fue arrastrado a la fuerza ante el juez, sino que acudió de manera espontánea al presenciar cómo conducían a la muerte al mártir Publio, un hombre que habitaba en su misma vecindad. Leonzio se le acercó, lo acompañó sin temor alguno y conversó con él, mostrando una profunda preocupación por escuchar su enseñanza y completando así su martirio junto a él. Severo afirma haber conocido estos hechos en el año cuatrocientos ochenta y ocho gracias a un anciano que había vivido siempre en Trípoli, perpetuando una tradición que se remontaba a los inicios del siglo quinto, en la época de santa Melania la joven.

Existe una segunda tradición calificada como oriental, representada por una passio siriaca y por un texto georgiano editado en el año mil novecientos cuarenta y seis por Kekelidze. En este relato, Leonzio aparece como un soldado griego que vivió en la época de Diocleciano y estuvo acuartelado en Trípoli. Es convertido por el monaco Publio, tras lo cual dona a los pobres su estipendio militar y manifiesta su desprecio por el paganismo escupiendo sobre los ídolos. Ante tales acciones, los sacerdotes paganos denuncian a Leonzio y a Publio ante el tribuno Filocrinio. Leonzio es simplemente reprendido, mientras que Publio sufre la flagelación y es exiliado a Emesa, en la Siria Apamene. Sin embargo, Publio regresa a su monasterio al no resignarse a permanecer en tierra de paganos. Al enterarse de su retorno, Leonzio acude a visitarle a Trípoli, lo que motiva una nueva denuncia de los sacerdotes paganos ante el juez Firmiliano. En consecuencia, Publio es flagelado y torturado, falleciendo durante su traslado al gobernador de Tiro, Eumene. Por su parte, Leonzio es severamente castigado y golpeado, entregando su vida el dieciocho de junio en la zona de Kritiria, junto al puerto de Trípoli.

Tras su martirio, una piadosa mujer llamada Giovanna sepulta a Leonzio en su propio jardín. Su esposo, Mare o Mauro, se encontraba encarcelado en Roma y vio en sueños al mártir, quien le preanunció su liberación. Una vez de vuelta en Trípoli, Mare supervisó la construcción del Martyrion en honor al santo. El estudioso Nau consideraba que esta passio era la traducción de un texto griego hoy desaparecido y sustancialmente auténtico, si bien el relato resulta algo aproximado al situar la muerte bajo los reinados de Diocleciano, Maximino y Licinio, emperadores que no gobernaron de forma simultánea. Otros autores, en cambio, valoran la passio como una simple composición literaria de escaso valor, surgida probablemente en un ámbito monástico.

La tradición griega y los desarrollos legendarios

La tercera tradición está constituida por textos en lengua griega y es recordada por los sinassari, siendo una compilación no anterior al siglo noveno. Esta tradición griega se muestra rica en elementos romanzescos y fantasiosos, tales como prolongados interrogatorios, prodigios, apariciones angélicas y atroces tormentos. En ella, el martirio de Leonzio se sitúa en la época de Vespasiano y se le atribuyen compañeros de armas. F. Gorres ha expresado profundas dudas sobre la existencia misma de Leonzio debido a los elementos novelescos que envuelven a Ipazio y Teodulo.

En el marco de la narrativa griega, Leonzio es un soldado en Trípoli que procura con fervor convertir a los paganos. El senador Adriano encarga al tribuno Ipazio el arresto de Leonzio, pero Ipazio cae víctima de una violenta fiebre y solo sanas después de invocar al Dios de Leonzio, tras ser amonestado por una voz celestial. Al narrar el suceso a sus subordinados, el soldado Teodulo queda profundamente impresionado. Ambos se convierten y reciben el bautismo de manera milagrosa dentro de una nube de lluvia gracias a las oraciones de Leonzio. Tras estos acontecimientos, Ipazio y Teodulo son arrestados, sometidos a un juicio sumario y decapitados. Leonzio, por su parte, soporta numerosos interrogatorios, crueles tormentos y una prolongada prisión durante la cual recibe el consuelo de un ángel, hasta ser finalmente condenado a ser golpeado hasta la muerte.

Entre los testimonios de esta corriente, la redacción conservada bajo la sigla BHG número novecientos ochenta y seis se autodefiere como obra del carcelero de Leonzio, llamado Ciro. La variante BHG número novecientos ochenta y seis bis concluye relatando la historia de Giovanna y Mare, confirmando la identidad del Leonzio venerado en la tradición oriental. La redacción BHG número novecientos ochenta y siete bis finaliza con una oración dedicada al emperador. Se considera que el relato de esta tradición griega fue compuesto probablemente para un entorno militar o con el propósito de otorgar protectores celestiales al ejército bizantino, un patrocinio que perduraría en el tiempo.

El esplendor del culto y la difusión de los santuarios

La fama de san Leonzio trascendió ampliamente su sepulcro, convirtiéndose en el mártir más célebre de la Fenicia y en uno de los más venerados de la Siria y de todo el Oriente. Al Martyrion de Leonzio en Trípoli acudían inmensas multitudes, atraídas por los numerosos milagros acaecidos en aquel lugar sagrado. Antiguos textos conservan la memoria de estos prodigios y documentan la presencia de peregrinos ilustres que visitaron el santuario. Entre ellos sobresale santa Melania la joven, quien acudió en el año cuatrocientos diecisiete. San Pietro Ibero, fallecido en el año cuatrocientos ochenta y cuatro, también fue peregrino en el lugar, al igual que el célebre Pellegrino de Piacenza, que visitó el santuario entre los años quinientos sesenta y quinientos setenta.

Un testimonio fundamental en la historia del santuario corresponde a Severo d'Antiochia, quien recibió el bautismo en el año cuatrocientos ochenta y ocho en la basílica de Leonzio en Trípoli. Ya convertido en patriarca, Severo demostró una constante devoción al santo recitando dos homilías dedicadas a su memoria durante los años quinientos trece y quinientos catorce, además de componer un himno inédito. Testimonios posteriores sitúan el santuario de Trípoli en las inmediaciones del puerto, en el suburbio de Kritiria, un complejo que fue construido por un personaje llamado Mare o Mauro y que contaba en sus proximidades con la presencia de un gran monasterio. Asimismo, Severo relata que numerosos estudiantes de derecho procedentes de Beirut, incluido él mismo, decidieron abrazar la vida monástica tras haber rezado a san Leonzio.

El culto al mártir dio lugar a la erección de múltiples santuarios en diversas regiones. En el suburbio de Dafne, en Antioquia, los cristianas ocuparon y saquearon una sinagoga en el año quinientos siete, sustituyéndola por una iglesia consagrada a Leonzio, hallándose recientemente una traza de este edificio en un pavimento musivo; es muy probable, además, que Severo d'Antiochia pronunciara sus homilías en este mismo santuario antiocheno. En Costantinopoli, los sinassari atestiguan que la festividad de san Leonzio, celebrada el dieciocho de junio, se conmemoraba en el barrio del Camaridio y en la iglesia dedicada al santo situada junto a la Puerta de la Fuente. En Jerusalén, una iglesia de San Leonzio ubicada en el valle de Giosafat es mencionada por dos documentos del siglo noveno, mientras que el Calendario Palestino-georgiano del Sinaiticus treinta y cuatro y un palinsesto georgiano publicado en el año mil novecientos veintisiete atestiguan una memoria del santo celebrada el catorce de noviembre en el Aphthonio, cerca de Getsemaní.

Las muestras de devoción hacia san Leonzio alcanzan una relevancia particular en Arabia y en los territorios circundantes. En la Traconitide, concretamente en Sour, un dintel datado en el año quinientos sesenta y tres lleva esculpida una invocación al santo. En la región de Hauran, una iglesia dedicada a san Leonzio en Doroa se remonta al año quinientos sesenta y cinco, mientras que otro templo consagrado conjuntamente a los santos Sergio, Bacco y Leonzio en Bostra data del periodo entre el quinientos doce y el quinientos trece. A ello se suman numerosas inscripciones grabadas en lámparas y objetos litúrgicos, así como una pintura mural con una invocación al santo descubierta en Meskla, en la isla de Creta. El culto de Leonzio también se halla debidamente attestato en Egipto, consolidando su universalidad en el mundo cristiano oriental.

Finalmente, diversos especialistas como Crum y Peeters plantearon la hipótesis de una transformación en la identidad del santo, sugiriendo que san Leonzio habría pasado de ser considerado de origen griego a ser venerado como un santo árabe, identificado con san Leonzio el Árabe, mencionado en fuentes egipcias y coptas. Esta cuestión fue tratada por dichos investigadores en los Acta Bollandiana de los años mil nueve y mil novecientos treinta y nueve, encontrando posible respaldo en los monumentos árabes de culto señalados en la región, y vinculándose con tradiciones que incluyen a figuras como Teodoro el Oriental y Panegiris el persa.

Preguntas frecuentes

Quando se celebra la festividad de San Leonzio de Trípoli?

Se celebra solemnemente el dieciocho de junio, según los calendarios bizantinos y orientales, el Sinassario italo-greco, el Martirologio de Rabbàn Slìbà y los calendarios palestino-georgiano y greco-eslavo.

De qué colectivo es patrono San Leonzio de Trípoli?

San Leonzio de Trípoli es considerado patrono del ejército bizantino, según la tradición que vincula su memoria con la protección de las fuerzas militares.

En Trípoli de Fenicia, ahora en Líbano, san Leoncio soldado, que, sometido en la cárcel a atroces torturas, obtuvo la corona de los mártires. — Martirologio Romano