San Mena

Patriarca de Constantinopla

Actualizado el 21 de julio de 2026

San Mena

Su ministerio

San Mena nació en la ciudad de Alejandría y desde allí se trasladó a Constantinopla, donde su trayectoria eclesiástica alcanzó su punto culminante. El trece de marzo del año quinientos treinta y seis, fue consagrado patriarca de Constantinopla por el papa Agapito, quien vio en él un pastor capaz de guiar a la comunidad cristiana en tiempos de incertidumbre. Poco después de su consagración, el dos de mayo del mismo año, San Mena mostró su firmeza doctrinal al convocar un importante sínodo destinado a combatir el monofisismo, una corriente que desafiaba la comprensión tradicional de la naturaleza de Cristo.

A lo largo de los años, su gobierno se vio envuelto en las complejas dinámicas políticas de su tiempo. San Mena firmó el edicto imperial que contenía la condena de los llamados Tres Capitulos, una decisión que tuvo repercusiones profundas en la estructura eclesiástica. La inestabilidad de aquel periodo llevó a que, en el año quinientos cincuenta y uno, el papa Vigilio dictara una sentencia de excomunión contra él. Sin embargo, el relato de su vida no termina en la separación. Hacia el final de su existencia, San Mena logró alcanzar una reconciliación necesaria con el pontífice, cerrando así un capítulo de conflicto con un gesto de paz. El veinticuatro de agosto del año quinientos cincuenta y dos, entregó su espíritu en la ciudad de Constantinopla, dejando tras de sí una historia de servicio marcada tanto por sus luchas doctrinales como por su búsqueda final de unidad.

El culto

La memoria de San Mena ha sido preservada con devoción a través de los siglos en ambas tradiciones, la oriental y la latina. Su testimonio es conmemorado con especial atención en la Iglesia bizantina, donde se le recuerda en los días veinticuatro o veinticinco de agosto. Por su parte, el Martirologio Romano ha fijado de manera definitiva la celebración de su fiesta el día veinticinco de agosto.

A través de esta fecha, la Iglesia invita a los fieles a elevar una oración por aquellos que tienen la difícil tarea de guiar al pueblo de Dios, reconociendo en la vida de este patriarca la fragilidad humana frente a las presiones del mundo y la necesidad constante de buscar la reconciliación con la sede de Pedro. Su culto es, en esencia, un recordatorio de que la santidad no es la ausencia de errores, sino la capacidad de reconocerlos y volver siempre hacia la comunión con la Iglesia universal.

Preguntas frecuentes

Cuando se celebra la fiesta de San Mena?

San Mena se celebra el veinticinco de agosto según el Martirologio Romano, aunque en la tradición bizantina también se recuerda el veinticuatro de agosto.

De qué es patrono San Mena?

Los hechos proporcionados no mencionan ningún patronazgo específico para San Mena.

En Constantinopla, san Mena, obispo, que fue ordenado por el papa san Agapito y, reconciliada la comunión por algún tiempo suspendida con el papa Vigilio, dedicó a la Sabiduría divina la gran iglesia edificada por el emperador Justiniano. — Martirologio Romano