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11 de noviembre

San Menas de Egipto

Eremita

Actualizado el 18 de septiembre de 2026

Origami y leyenda del soldado

San Menas era de origen egiziano y su existencia real está fuera de toda duda, aunque el culto tributado sea muy antiguo y carezca de pruebas históricas de apoyo directas. La historia original de San Menas se perdió por completo, lo que motivó que la biografía originaria fuera reescrita posteriormente aprovechando la estructura de otra narración, quizás la del mártir San Gordio. Con el paso de las generaciones, el relato agiografico fue enriquecido con numerosos detalles fantasiosos, de modo que resulta imposible extraer la realidad estricta de los hechos a partir de la actual narración legendaria. Según transmite la tradición, San Menas fue un soldado perteneciente al ejército romano destinado en la localidad de Cotyaeum, en Frigia. En el transcurso de su servicio militar en dicha región, se desencadenó la violenta persecución religiosa ordenada por el emperador Diocleziano.

El martirio y la fe pública

Al estallar la persecución imperial, San Menas tomó la firme decisión de abandonar las filas del ejército romano para consagrarse por entero a la espiritualidad. Se retiró a vivir una existencia de intensa oración y estricta austeridad, adoptando la condición de eremita entre las montañas. Un día memorable, el antiguo soldado entró deliberadamente en el anfiteatro de Cotyaeum mientras se celebraban los juegos públicos. En aquel recinto, ante la asamblea congregada, se declaró públicamente y sin temor como cristiano. Como consecuencia directa de su valiente declaración de fe, las autoridades procedieron a su arresto inmediato sin dilación. El presidente del tribunal, tras escuchar su confesión, dictó la sentencia ordenando que fuera brutalmente torturado y posteriormente decapitado.

El sepulcro y la expansión del culto

Tras el martirio, las spoglies mortales del santo fueron devueltas milagrosamente a su patria de origen y allí enterradas. Un magnífico sepolcro fue edificado sobre la tumba del santo en la localidad de Bumma, un lugar conocido como Karm Abu-Mina y situado en las cercanías de Alejandría de Egipto. El sepulcro de Bumma se convirtió rápidamente en una meta de peregrinaciones sumamente frecuentada por los fieles, manteniéndose en activo hasta la llegada de la invasión araba acaecida en el siglo VII. El culto a San Menas como valeroso santo guerriero se extendió con fuerza por todo el Oriente cristiano. Como testimonio de esta devoción, diversas iglesias fueron erigidas en su honor a lo largo del territorio, incluyéndose templos levantados incluso en la propia ciudad de Cotyaeum.

Testimonios arqueológicos y memoria reciente

Entre los años 1905 y 1908 se produjo el descubrimiento arqueológico de las ruinas correspondientes a una gran basílica, un monasterio, unas termas y pequeñas fiale en el yacimiento de Karm Abu-Mina. Las fiale descubiertas durante las excavaciones llevaban grabada la inscripción que rezaba "Ricordo de San Menna", constituyendo un valioso testimonio histórico. Las ruinas y las fiale halladas demuestran fehacientemente el antiquísimo culto que se tributaba al santo en aquella zona. Aquellas pequeñas vasijas se utilizaban originalmente para recoger agua bendita procedente de un pozo situado al lado mismo del reliquiario. Fiale de características similares, encontradas en diversas regiones de África y de Europa, servían presumiblemente para custodiar el aceite sagrado extraído de las lámparas que iluminaban la basílica del santo. Mucho tiempo después, en el año 1943, el patriarca ortodosso alessandrino Cristoforo II atribuyó formalmente a la intercesión de San Menas la derrota del ejército del general Rommel en la batalla de El Alamein y la consecuente salvación del territorio de Egipto. A raíz de este acontecimiento, el patriarca Cristoforo II propuso la restauración del deteriorado y diroccato sacrario del santo como solemne memoria dedicada a los soldados caídos en el combate.

La presencia en Italia y la devoción actual

La devoción hacia el santo egiziano traspasó las fronteras orientales y arraigó también en Occidente, como lo demuestra el patrimonio sacro de Italia. En el municipio de Lucoli, situado en la provincia de L'Aquila, se alza una iglesia dedicada específicamente a San Menas. Esta iglesia de Lucoli se encuentra edificada en el interior de una fracción del municipio que comparte asimismo el nombre del santo egiziano. El edificio religioso de Lucoli data originalmente del siglo IX, lo que la sitúa con honor entre las construcciones sagradas más antiguas conservadas en la región de los Abruzos. En la actualidad, los fieles continúan invocando con especial fervor a San Menas para hallar aquello que se ha perdido, manteniendo viva una tradición de cercanía espiritual que atraviesa los siglos.

Preguntas frecuentes

Cuando se festeggia San Menas de Egipto?

La memoria liturgica de San Menas de Egipto se celebra el 11 de noviembre, fecha en la que el martirologio recuerda su testimonio de fe.

Di cosa è patrono San Menas de Egipto?

San Menas es especialmente invocado y reconocido por los fieles como protector intercesor para ritrovare gli oggetti smarriti.

Más allá del lago Mareotis en Egipto, san Menas, mártir. — Martirologio Romano