San Pedro Regalado de Valladolid

Franciscano

Actualizado el 21 de julio de 2026

San Pedro Regalado de Valladolid

Su camino de fe

La trayectoria de San Pedro Regalado comenzó en Valladolid, su ciudad natal, donde a la temprana edad de trece años tomó la decisión de consagrar su vida a Dios ingresando en el monasterio franciscano. Este fue solo el inicio de un camino de retiro y austeridad que le condujo, en el año 1404, a seguir a Pietro da Villacreces hasta el eremitaje de Auguile. Allí, entre la oración y el silencio, fue moldeando un espíritu que buscaba la perfección evangélica lejos de las distracciones del mundo.

Con el paso de los años, su madurez espiritual y su compromiso con la comunidad le llevaron a asumir responsabilidades mayores. En 1422, recibió la encomienda de dirigir el eremitaje de Auguile, tarea que desempeñó con rectitud y entrega. Su influencia en la vida religiosa de la época fue notable, participando activamente en la Concordia de Medina del Campo en 1427, un evento que marcó su relevancia en la organización eclesiástica de su tiempo. Posteriormente, en 1442, fue nombrado vicario de los villacrecianos, consolidando una labor de servicio que mantuvo hasta el final de sus días. San Pedro Regalado vivió con sencillez, moviéndose entre los conventos de Valladolid, Auguile y Burgos, siempre fiel a su vocación franciscana, hasta que su vida terrenal concluyó en Auguile en el año 1456, dejando tras de sí un testimonio de fidelidad inquebrantable a su compromiso con la Iglesia.

El recuerdo de su intercesión

El culto a San Pedro Regalado se consolidó tras su fallecimiento, siendo reconocido formalmente por la Iglesia cuando el Papa Benedicto XIV lo canonizó en el año 1746. Su memoria es celebrada cada año el 30 de marzo, fecha que coincide con el día de su tránsito a la vida eterna. Esta jornada es un momento de reflexión sobre las virtudes que adornaron su existencia y sobre la forma en que su vida, dedicada a la oración y al sacrificio, sigue vigente para los fieles de la actualidad.

La devoción a este santo se centra especialmente en su papel como protector de los pobres y de los enfermos. A lo largo de la historia, muchos han acudido a él buscando alivio en sus aflicciones y esperanza ante la precariedad de la vida. Su ejemplo recuerda a la comunidad cristiana que la santidad no reside en grandes hazañas, sino en la perseverancia diaria en el amor a Dios y al prójimo. Hoy, al celebrar su fiesta, los fieles encuentran en San Pedro Regalado un guía que, desde la paz del cielo, continúa velando por aquellos que más lo necesitan, invitándoles a vivir con la misma sencillez y confianza en la providencia que él mostró durante su paso por España.

Preguntas frecuentes

Cuando se celebra la festividad de San Pedro Regalado?

Su fiesta se celebra el 30 de marzo, coincidiendo con el día de su fallecimiento.

De qué es patrono San Pedro Regalado?

Es reconocido como patrono de los pobres y de los enfermos.

En Aguilera, en Castilla, España, san Pedro Regalado de Valladolid, sacerdote de la Orden de los Menores, que fue insigne por humildad y rigor de penitencia y construyó dos celdas, en las que doce frailes solamente pudieran vivir en la soledad. — Martirologio Romano