San Rómulo
Diácono venerado en Atripalda
Actualizado el 21 de julio de 2026
La vida de servicio
En el transcurso del siglo sexto, en la región de Abellinum, San Rómulo desarrolló su vocación como diácono. Su ministerio se distinguió por una dedicación absoluta al servicio del obispo Sabino, una figura fundamental en su camino de fe. Como custodio del Specus Martyrum, Rómulo asumió la responsabilidad de velar por aquel espacio sagrado, asegurando que el culto a los mártires se mantuviera con el debido respeto y recogimiento. Entre sus tareas, destaca el cuidado de una ampolla que contenía una manna prodigiosa, la cual emanaba de la tumba de su obispo, signo de la presencia y la bendición divina que acompañaba su labor diaria.
La relación entre el diácono y el obispo trascendió la mera jerarquía eclesiástica, convirtiéndose en una comunión de almas unidas por la oración y el deber. Cuando el obispo Sabino falleció, San Rómulo experimentó un pesar tan profundo que su propia vida se extinguió poco tiempo después, incapaz de soportar la ausencia de su guía y compañero. Sus restos mortales fueron depositados, conforme a su deseo, junto a la tumba de aquel a quien sirvió en vida. Este acto final de cercanía física y espiritual en el Specus Martyrum subraya la integridad de un hombre que hizo de la fidelidad a su pastor el centro de su existencia terrenal, dejando un testimonio de humildad que ha perdurado a través de los siglos.
El culto y la memoria
La veneración a San Rómulo ha estado estrechamente ligada a la historia de la ciudad de Atripalda. A lo largo del tiempo, la memoria de este diácono ha sido custodiada con esmero por los fieles, quienes reconocen en él un modelo de entrega y servicio silencioso. Un hito significativo en la historia de su culto ocurrió en el año mil seiscientos doce, cuando sus reliquias fueron objeto de una solemne traslación, permitiendo que su presencia fuera honrada con mayor fervor por toda la comunidad.
Desde aquel momento, la fecha de esta traslación se convirtió en el punto de referencia para su celebración litúrgica. Cada dieciséis de septiembre, los devotos de Atripalda se reúnen para conmemorar la vida de quien, con sencillez, fue capaz de custodiar los misterios de la fe. Esta memoria anual no solo celebra un acontecimiento histórico, sino que renueva el compromiso de los fieles de mantener viva la llama de la caridad y la dedicación que caracterizaron a San Rómulo durante su ministerio diaconal.
Preguntas frecuentes
Cuando se celebra la memoria litúrgica de San Rómulo?
Su fiesta se celebra el 16 de septiembre, en memoria de la traslación de sus reliquias ocurrida en el año 1612.
De qué lugar es patrono San Rómulo?
San Rómulo es el patrono de Atripalda.