19 de mayo
San Teófilo de Corte
Fraile Menor Franciscano
Actualizado el 18 de septiembre de 2026
Los primeros años y la vocación
Biagio de Signori nació en la localidad de Corte, en Córcega, el 30 de octubre de 1676, en el seno de una familia formada por sus padres Giovanni Antonio y Maddalena Arrighi. Durante sus primeros die十七 años, su vida transcurrió de manera sencilla entre su hogar, la escuela y la iglesia parroquial. Sin embargo, profundamente atraído por el ideal franciscano, abandonó la casa paterna a la edad de diecisiete años para buscar su camino en la vida religiosa. Se dirigió inicialmente al convento no lejano de los Capuchinos, pero tras un cierto periodo de discernimiento, decidió pasar entre los Frailes Menores Observantes del cercano convento de San Francisco, un edificio que hoy en día ya no existe. El 21 de septiembre de 1693 vistió el hábito franciscano y adoptó el nombre de Teofilo. Un año después, en 1694, emitió solemnemente su profesión religiosa, consolidando su compromiso definitivo con el Señor dentro de la gran familia de San Francisco.
Estudios, sacerdocio y encuentro con el beato Tommaso da Cori
Dos años después de haber emitido su profesión religiosa, el fraile fue enviado a Roma para completar sus estudios de filosofía. Posteriormente, viajó a Nápoles para profundizar en la teología en el convento monumental de Santa Maria la Nova, donde su preparación intelectual se enriqueció con el estudio profundo de las verdades divinas. Como fruto de este camino de formación, el 30 de noviembre de 1700 recibió la ordenación sacerdotal en la ciudad de Nápoles. Tras su ordenación, fue destinado a la tarea de la enseñanza para formar a otros jóvenes. En la primera mitad de 1702, con el deseo de prepararse adecuadamente para un concurso, quiso retirarse al solitario cenobio de San Francisco en Civitella San Sisto, el actual Bellegra, situado en los montes Prenestinos. En aquel lugar de recogimiento tuvo lugar un acontecimiento decisivo: su encuentro con el beato Tommaso da Cori, cuya guía espiritual cambió por completo el rumbo de su vida. Por esta razón, renunció definitivamente a la enseñanza y, con el beneplácito de sus superiores, permaneció en el convento de Bellegra bajo la atenta dirección del beato Tommaso.
Años de servicio, predicación y organización de retiros
San Teofilo permaneció en el convento de Bellegra hasta el año 1709, tiempo durante el cual consolidó su vocación contemplativa y austera. Posteriormente, fue transferido por un periodo de seis años al convento de Palombra, donde ejerció con dedicación la función de Guardiano desde el año 1713 hasta el año 1715. En 1715 regresó a Bellegra, un cenobio en el que residió a lo largo de doce años y donde desempeñó en dos ocasiones distintas la carga de Guardiano, concretamente en 1715 y en 1724. Con el fin de restaurar la disciplina espiritual, se alternó nuevamente con el convento de Palombra para llevar de nuevo la observancia a una comunidad que se encontraba algo relajada. En 1729 se encontraba de nuevo en Bellegra. A lo largo de todas estas misiones, llevó siempre su elevado espíritu serafico, un ferviente celo apostólico y eficaces virtudes de gobierno. Fue un predicador excelente, muy escuchado y sumamente persuasivo en su manera de anunciar la palabra divina. Recorrió sin descanso casi todos los pueblos de la Sabina y de la zona de Subiaco para llevar el mensaje de Dios, promoviendo con gran empeño la organización de retiros espirituales para los frailes.
El retorno a Córcega y la fundación en Fucecchio
En el año 1730, la Orden Francescana tomó la determinación de establecer un nuevo retiro en la isla de Córcega, y san Teofilo fue el elegido para llevar a cabo tan delicada encomienda. Después de treinta y cuatro años de ausencia, el religioso retornó a su patria, donde asumió el cargo de Guardiano del nuevo retiro de Zúani el 20 de diciembre de 1732. Sin embargo, su labor en la isla duró pocos años, ya que fue llamado de regreso a Roma en 1734 y, al año siguiente, en 1735, volvió a Bellegra en calidad de superior. Poco después, emprendió un nuevo camino para fundar una nueva casa franciscana en tierras de Toscana. Tras un cuidadoso discernimiento, se eligió el convento de la Virgen de Fucecchio, situado cerca de Florencia, sobre la margen derecha del río Arno. A pesar de las múltiples dificultades encontradas, bajo su experta guía el convento de Fucecchio se consolidó con éxito hasta convertirse en un centro de verdadera atracción espiritual. En aquel lugar transcurrió los últimos años de su intensa y laboriosa existencia terrena, marcado por su gran devoción a la pasión de Jesús y a la Virgen Maria.
El tránsito a la eternidad y el camino hacia los altares
La muerte de san Teofilo se produjo de manera repentina tras una brevísima enfermedad el 19 de mayo de 1740, en el convento toscano donde había entregado sus últimas energías. La fama de su santidad, unida a los numerosos peregrinajes que los fieles realizaban a su tumba, motivaron que ya en el año 1750 se pusiera en marcha el primer proceso canónico con vistas a su beatificación. Su figura luminosa fue reconocida oficialmente cuando el papa Benedetto XIV lo declaró venerables el 21 de noviembre de 1755. Décadas más tarde, el papa Leone XIII procedió a su beatificación el 19 de enero de 1896, y finalmente el papa Pio XI lo elevó al honor de los altares mediante su canonización el 29 de junio de 1930. Por su fecunda labor pastoral, fue justamente definido como el apóstol de Fucecchio y de toda la diócesis de San Miniato. De su legado intelectual y espiritual se conservan varios escritos publicados tanto en italiano como en latín, destacando un gran número de cartas dirigidas al padre Scalabrini, por entonces provincial de la Toscana, en las cuales describía con detalle las vicisitudes y dificultades de la fundación del convento de Fucecchio. Aunque otros escritos suyos de carácter formativo y espiritual se perdieron con el tiempo, su memoria permanece viva como modelo ejemplar de sacerdote de la Orden de los Frailes Menores.
La vida
La trayectoria de San Teófilo de Corte comenzó en su tierra natal, donde nació en 1676. Su vocación se manifestó tempranamente, llevándolo a abrazar el hábito franciscano en 1693. Tras completar su formación, fue ordenado sacerdote en el año 1700, momento en el cual inició una vida de entrega total. Su camino le permitió conocer lugares significativos para su espiritualidad, como Roma y Nápoles, donde profundizó su compromiso con la fe y la disciplina monástica.
Un encuentro determinante en su camino fue el que mantuvo con el beato Tommaso da Cori en Bellegra, experiencia que fortaleció su deseo de vivir una observancia más estricta y contemplativa. Esta aspiración lo llevó a fundar el retiro de Zúani en Córcega, un espacio destinado al silencio y al encuentro con Dios. Posteriormente, su labor se trasladó a la Toscana, donde fundó el convento de la Virgen en Fucecchio. En esta localidad italiana, San Teófilo entregó su alma al Señor en el año 1740, tras una vida dedicada a la oración y al auxilio espiritual de los fieles. Su legado perdura a través de las fundaciones que promovió y el testimonio de su propia existencia, siempre orientada hacia la santidad y el servicio humilde dentro de la Orden de los Frailes Menores.
El culto
El reconocimiento de la santidad de San Teófilo de Corte culminó con su canonización, realizada por el Papa Pío Undécimo en el año 1930. Este acto oficial de la Iglesia confirmó la devoción que ya existía hacia su figura, especialmente en los lugares donde desarrolló su misión y en las comunidades que se beneficiaron de su ejemplo espiritual.
Hoy en día, San Teófilo es honrado como patrono de la ciudad de Fucecchio y de la diócesis de San Miniato. Su memoria litúrgica se celebra cada 19 de mayo, fecha en la que los fieles se reúnen para recordar su vida de sacrificio y entrega. El culto a este santo franciscano invita a los creyentes a reflexionar sobre la importancia de la vida interior y la fidelidad a la propia vocación, manteniendo viva la tradición de los retiros y la oración constante que él mismo practicó y promovió durante el siglo dieciocho.
Preguntas frecuentes
Cuando se festeggia San Teófilo de Corte?
San Teófilo de Corte se celebra el 19 de mayo, fecha en la que figura inscrito en el Martirologio.
Di cosa es patrono San Teófilo de Corte?
San Teófilo de Corte es patrono de Fucecchio y de la diócesis de San Miniato.
En Fucecchio en Toscana, san Teófilo de Corte, sacerdote de la Orden de los Frailes Menores, que mucho promovió la organización de retiros para los Frailes y mostró grande devoción a la pasión de Jesús y a la Virgen María. — Martirologio Romano