13 de julio
Sant' Esdras
Sacerdote del Antiguo Testamento
Actualizado el 18 de septiembre de 2026
Los Libros y el contexto histórico
El quindicesimo y el sedicesimo libro de la Biblia llevan el nombre de Esdra, mientras que el sedicesimo libro de la Biblia porta asimismo el título de Neemia. Los libros de Esdra y Neemia presentan los caracteres de una obra única en continuación directa de las Cronicas, y los expertos señalan que los libros de Esdra y Neemia podrían tener el mismo autore. Ambas escrituras fueron publicadas en el tercer siglo antes de Cristo, legando a la posteridad un testimonio inestimable de un periodo transformador. En los primeros capitulos del Libro de Esdra se relata el celebre edicto de Ciro del quinientos treinta y ocho antes de Cristo, el cual concedió a los hebreos la gracia de retornar a su patria tras el largo exilio y de emprender la reconstrucción del templo de Jerusalén. Dicho templo había sido devastado por los babilonios en el quinientos ochenta y seis antes de Cristo, y su reedificación transcurrió entre notables dificultades internas y la constante hostilidad de la población local. El completamiento de la sagrada obra culminó en el quinientos quince antes de Cristo, pasando a la historia bajo la denominación de segundo Templo.
El sacerdocio y la misión en Jerusalén
Esdra pertenece a una estirpe sacerdotal rigurosamente attestada por una larga genealogía que se presenta a partir del capítulo siete del primer libro y prosigue en Neemia. Asimismo, Esdra es presentado como un scriba experto en la ley de Moisés. Los scribas en la historia de d'Israel tuvieron gran importancia, siendo dapprima empleados como secretarios en la administración real de los últimos tiempos de la monarquía. Con posterioridad al exilio, los scribas se especializaron en la transcripción y explicación de la Ley, convirtiéndose en sus intérpretes oficiales. Varios decenios después de la reconstrucción del templo, entra en escena Esdra como sacerdote e inspector religioso enviado por el rey de Persia. Su llegada a Jerusalén tuvo como propósito rinvigorir la fe d'Israel, la cual se había enfeblecido notablemente durante los últimos años. La intervención de Esdra viene variamente inquadrada en el tiempo a segundo de que el rey de Persia haya sido Artaserse primero, reinando entre el cuatrocientos sesenta y cinco y el cuatrocientos veinticuatro antes de Cristo, o bien Artaserse segundo, que gobernó entre el cuatrocientos cuatro y el trescientos cincuenta y ocho antes de Cristo. La tradición piensa comunmente que el rey de Persia fue Artaserse primero, datando de este modo la llegada de Esdra en Palestina en el año cuatrocientos cincuenta y ocho antes de Cristo.
La reforma religiosa y la pureza de la comunidad
Esdra y el gobernador Neemia, quien arribó en el cuatrocientos cuarenta y cinco antes de Cristo, procuraron orientar al pueblo de Jerusalén y de Palestina hacia el rigoroso respeto de la ley de Dios y de los Padres. Con firmeza inquebrantable, Esdra impidió cualquier cedimiento en la pureza religiosa mediante la introducción de una severa reforma de los matrimonios mixtos. Los hebreos de aquel periodo habían entrado en contacto y convivencia con otras poblaciones deportadas a Palestina por el imperio babilónico con fines de colonización. Como fruto de dicha convivencia, se habían consolidado numerosos matrimonios mixtos y, en no pocos casos, la adopción de religiones extranjeras. Incluso varios sacerdotes que habían permanecido en Palestina sin ser deportados por los babilonios se habían un ido en matrimonio con mujeres extranjeras, incurriendo en impureza según la Ley divina tanto ellos como sus descendientes. Con el fin de permitir que los sacerdotes volvieran a celebrar en el Templo reconstruido, Esdra dispuso el repudio de las mujeres paganas. Con este mismo celo, Esdra hizo separar todas las familias del pueblo que mantenían esposas y madres extranjeras, buscando dar origen a una nación sacra regida únicamente por la Ley divina y celosamente cerrada a influencias externas. De este modo, la sociedad hebrea, su cultura y su tradición fueron reimpostadas conforme a las prescripciones de la Alianza, elevando el compromiso de cumplir la ley del Señor como el valor más preeminente.
El nacimiento del Judaísmo y el legado de la sinagoga
Durante esta época floreció la sinagoga, un espacio que, habiendo sido ya empleado durante la permanencia en Babilonia, se introdujo firmemente en Israel como un lugar semanal de estudio de las Escrituras, los textos sagrados y las leyes. La sinagoga se transformó en la sede por excelencia para las escuelas, las asambleas comunitarias y, de manera especial durante el sábado, para la lectura de los textos sagrados, los comentarios, los cantos y las preghiere. Con la labor de Esdra, la comunidad hebrea, una vez desvanecida su autonomía política, volcó todas sus energías en la vida religiosa, consolidándose como la iglesia del santo resto d'Israel que los profetas habían anunciado. En este tiempo germinó el Judaísmo, el cual fue iniciado, nutrido y sostenido por la incansable obra de Esdra con el concurso determinante del político Neemia. Finalmente, el martirologio commemora a sant'Esdra como sacerdote y scriba que, en los tiempos del rey persiano Artaserse, retornado desde Babilonia a Judea, supo congregar al pueblo disperso y se consagró por entero al estudio, la puesta en práctica y la enseñanza de la ley del Señor en Israel.
La missione
La figura di Sant' Esdras emerge con forza nel quinto secolo prima di Cristo, un periodo cruciale per la storia di Israele. Inviato a Gerusalemme dal re di Persia Artaserse Primo, il sacerdote intraprese un'opera di rinnovamento che avrebbe segnato indelebilmente le sorti del popolo. Egli giunse in Palestina con il fermo proposito di ripristinare il culto e la fedeltà alla legge di Dio. Il suo ministero non si limitò a un mero ritorno formale, ma si espresse attraverso una profonda riorganizzazione della società ebraica, centrata interamente sullo studio e sulla pratica delle Scritture. Sant' Esdras comprese che la sopravvivenza della fede dipendeva dalla purezza dell'osservanza dei precetti ricevuti dai Padri.
Per preservare questa integrità, egli promosse riforme coraggiose, tra le quali spicca la severa disposizione contro i matrimoni misti con le popolazioni straniere, considerati un pericolo per la fedeltà al patto con il Signore. Grazie alla sua instancabile dedizione, affiancata dall'opera del governatore Neemia, Sant' Esdras riuscì a infondere nel popolo una nuova coscienza. Il suo insegnamento, che univa la sapienza dello scriba alla solennità del sacerdote, trasformò Gerusalemme in un centro di vita spirituale in cui la legge di Dio divenne il fondamento quotidiano. Attraverso il suo operato, il popolo ebreo riuscì a superare le difficoltà della diaspora, consolidando un'identità religiosa che ha attraversato i millenni, testimoniando la bellezza di una vita vissuta in totale obbedienza alla volontà divina.
Il culto
Il ricordo di Sant' Esdras attraversa i secoli come quello di un maestro che ha saputo rendere accessibile la parola del Signore a Israele. La Chiesa lo venera come un insigne sacerdote e scriba, il cui ministero è stato interamente consacrato all'istruzione del popolo. La sua memoria liturgica, che si celebra il tredici luglio, invita i fedeli a meditare sull'importanza della custodia della fede e sulla necessità di un ritorno costante alle radici della propria appartenenza spirituale.
Egli è commemorato non soltanto per la sua autorità dottrinale, ma per la sua capacità di tradurre la legge di Dio in uno stile di vita concreto e ordinato. Nel contemplare la sua figura, la comunità cristiana ritrova l'invito a fare delle Scritture la bussola del proprio cammino quotidiano, riconoscendo in lui l'uomo che ha saputo riedificare il cuore del popolo. Il culto di Sant' Esdras rimane un richiamo permanente alla coerenza e al coraggio di testimoniare la verità in ogni circostanza, onorando il dono della legge come via di salvezza e di comunione con il Signore.
Preguntas frecuentes
Cuando se festeggia Sant' Esdras?
Sant' Esdras se celebra el trece de julio, fecha en la que el martirologio commemora su memoria litúrgica.
Conmemoración de san Esdras, sacerdote y escriba, que, en tiempo del rey persa Artajerjes, vuelto de Babilonia a Judea, reunió al pueblo disperso y se esforzó con gran empeño en estudiar, poner en práctica y enseñar la ley del Señor en Israel. — Martirologio Romano