19 de octubre
Santa Fridesvida de Oxford
Abadesa
Actualizado el 18 de septiembre de 2026
Los orígenes y la consagración
Santa Fridesvida nació en el Reino de Mercia, aunque la tradición local sitúa su nacimiento en Oxford, mientras que algunos estudios apuntan que quizás pudo haber ocurrido en Didcot. Provenía de una noble estirpe, caracterizada tanto por su hidalguía como por la nobleza de sus sentimientos. Su padre, Dida de Eynsham, contribuyó de forma notable al florecimiento del monacato en sus dominios mediante la construcción de numerosas iglesias abaciales, mientras que su madre se llamaba Sefrida. Con el pleno acuerdo de su esposa, el noble padre confió a la pequeña Fridesvida a una santa mujer llamada Aelfgith. Bajo la guía de Aelfgith, la niña creció meditando el lema de que aquello que no es Dios es nada. La educación recibida la inclinó de un modo muy decidido hacia la vida espiritual y la búsqueda de las cosas celestiales.
Para favorecer su vocación, su padre mandó construir una iglesia con un monasterio anexo. En este templo mandado erigir por su progenitor, la joven tomó el velo monástico en compañía de doce fervorosas compañeras. Alrededor de este sacro recinto comenzó a formarse con el tiempo un núcleo urbano. Santa Fridesvida se retiró al interior del monasterio, donde llevó una existencia marcada por la caridad y por un profundo amor a la vida de clausura.
La persecución y el refugio
La paz de la comunidad se vio turbada cuando el conde de Leicester, llamado Aelfgar, se enamoró de ella, cautivado por su hermosura y codiciando al mismo tiempo sus cuantiosas riquezas. Con cortesía pero con firmeza, la virgen rechazó las pretensiones amorosas del conde. Ante esta negativa, el noble pretendiente urdió un plan para raptarla. Sin embargo, las fieles espías del padre de la santa descubrieron a tiempo los oscuros propósitos del conde, lo que obligó a Fridesvida a emprender la huida para salvaguardar su consagración.
La santa escapó en compañía de dos compañeras, encontrando a la orilla del agua una barca que era custodiada por un joven que la tradición identifica con un ángel. Aquel enviado celestial hizo descender a las tres mujeres a lo largo del río Abingdon. Tras este trayecto, llegaron a una localidad cuyo emplazamiento exacto hoy resulta impreciso, siendo identificada por unos con Bampton en el Oxfordshire y por otros con Frilsham en el Berkshire. En aquel lugar, la virgen permaneció durante tres años habitando en un humilde refugio de porcinos. Durante ese tiempo de penitencia y ocultamiento, se nutrió modestamente de bellotas y apagó su sed con el agua de una fuente que brotó milagrosamente por la eficacia de sus fervientes oraciones.
El asedio de Oxford y los prodigios
El pretendiente, lejos de resignarse, continuó su búsqueda hasta llegar a poner bajo riguroso asedio la ciudad de Oxford. Durante aquel cerco militar, la memoria popular conservó dos tradiciones distintas que convergen al final del relato. La primera de ellas sostiene que, tras ser derribadas las murallas de la ciudad, el príncipe agresor fue castigado con una repentina ceguera, debido a que la santa se había encomendado con confianza a la protección de las santas Cecilia y Catalina. La segunda versión narra que el pueblo de Oxford, dominado por el temor, terminó revelando el paradero y el refugio de la abadesa. En esta segunda variante, los primeros en perder la vista fueron dos mensajeros del príncipe, y posteriormente el propio noble.
Como consecuencia de estos extraordinarios acontecimientos, durante siglos los reyes de Inglaterra consideraron terminantemente prohibido entrar en la ciudad de Oxford. No obstante, el rey Enrique III quebrantó esta antigua tradición de no traspasar sus murallas, y numerosos cronistas atribuyen a este acto las grandes desdichas que padecieron al monarca en los tiempos posteriores. El asediador, tras reconocer su culpa, supo que el mal remitía y sanó por la intercesión de Fridesvida en el momento en que manifestó un sincero arrepentimiento.
El regreso, las obras y el tránsito final
En el curso de su retorno hacia Oxford, se manifestaron otros prodigios atribuidos a la santa, entre los cuales destaca la curación de un leproso a quien devolvió la salud mediante un casto beso. De vuelta en su cenobio, la abadesa congregó en torno a sí a numerosas jóvenes de origen sajón y también a fervorosos monjes. Logró conferir al doble monasterio que regía una notable importancia, tanto en el ámbito estrictamente religioso como en la organización administrativa de la comunidad. Ciertas fuentes sitúan precisamente en este doble monasterio dirigido por ella las raíces históricas de la Universidad de Oxford. Por este motivo, la insigne abadesa es reconocida y honrada como protettrice tanto de la Universidad de Oxford como de la propia ciudad.
En Inglaterra, y de manera muy especial en Oxford, Santa Fridesvida es recordada con veneración como una virgen de sangre real que supo guiar dos cenobios, uno destinado a los monjes y otro a las vírgenes consagradas. En la última etapa de su peregrinación terrena, se retiró a vivir en oración al eremo de Binsey. Allí entregó su alma al Creador, fijándose su muerte en el año 735. Su cuerpo fue inicialmente sepultado en la capilla de su propio monasterio, un recinto sagrado que con el paso del tiempo se transformaría en la actual Cattedrale de Oxford. Tras atravesar diversas vicisitudes históricas y traslaciones de sus reliquias, su venerable sacrario sufrió la destrucción definitiva a manos de los protestantes calvinistas en el año 1561. La data de su fallecimiento queda firmemente establecida en el año 735 en Binsey, sellando una existencia enteramente consagrada a Dios.
Su vida y vocación
Santa Fridesvida nació en el territorio del Reino de Mercia, consagrando su vida a Dios en una época de ferviente expansión del cristianismo en las islas británicas. Como abadesa, su obra más significativa fue la fundación de un monasterio doble en Oxford, un lugar que se convertiría en centro de oración y guía espiritual. Sin embargo, su camino no estuvo exento de pruebas; ante la insistencia del conte Aelfgar, quien deseaba forzarla a una unión, Fridesvida se vio obligada a huir de Oxford para proteger su compromiso con el Creador. Esta etapa de su vida la llevó a practicar una vida eremitica durante tres años, alternando su estancia entre los lugares de Bampton y Frilsham, donde profundizó su unión con Dios en el silencio y la austeridad.
A pesar de las hostilidades, la santa mostró una caridad heroica. Cuando el conte Aelfgar fue afectado por una ceguera, ella no dudó en interceder por él, logrando su curación milagrosa a través de la oración. Este acto de misericordia marcó un punto de inflexión en su historia, permitiendo el restablecimiento de la paz. Asimismo, se relata el episodio de la curación de un leproso, a quien sanó mediante un beso, demostrando que su fe estaba desprovista de cualquier prejuicio humano y centrada únicamente en el amor al prójimo. Santa Fridesvida falleció en el año setecientos treinta y cinco, en la localidad de Binsey, dejando un ejemplo de entrega incondicional que ha perdurado a través de los siglos. Su vida es un recordatorio de que la verdadera fortaleza reside en la fidelidad a los principios divinos, incluso ante las adversidades más complejas del mundo terrenal.
El culto y patronazgo
La memoria de Santa Fridesvida es celebrada con devoción, siendo conmemorada en el Martirologio Romano cada diecinueve de octubre. Su figura ha sido acogida con especial veneración por la ciudad de Oxford, que la reconoce como su protectora. La relación entre la santa y la Universidad de Oxford es histórica y profunda, pues la institución académica la tiene como patrona, vinculando así la búsqueda del saber con la luz de la fe que ella representó.
A través de los siglos, el recuerdo de su vida eremitica y su caridad hacia los enfermos ha servido como modelo para generaciones de fieles. Su intercesión es buscada por aquellos que desean encontrar fortaleza en la oración y firmeza en sus decisiones espirituales. La sobriedad de su vida y la trascendencia de sus milagros continúan inspirando a quienes, en la actualidad, buscan en su ejemplo una guía para transitar los desafíos de la vida cotidiana con esperanza y caridad cristiana.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo se festeggia Santa Fridesvida?
La festividad de Santa Fridesvida se celebra el 19 de octubre.
¿De qué es patrona Santa Fridesvida?
Santa Fridesvida es la patrona de la ciudad de Oxford y de la Universidad de Oxford.
En Oxford en Inglaterra, santa Fridesvida, virgen, que, nacida de estirpe real y convertida en abadesa, rigió dos cenobios, uno de monjes, el otro de vírgenes consagradas. — Martirologio Romano