Sante Cuarenta Mujeres Mártires de Heraclea con Annone diácono
Vírgenes y viudas
Actualizado el 21 de julio de 2026
Una vida entregada
La historia de estas cuarenta mujeres y del diácono Ammone comienza en la ciudad de Berea, donde formaban una comunidad monástica dedicada a la oración y al servicio del Evangelio. Bajo la guía espiritual del diácono Ammone, estas mujeres, tanto vírgenes como viudas, vivían en la austeridad y la entrega profunda a Dios. Su vida, centrada en la fe, fue interrumpida bruscamente cuando la comunidad fue denunciada ante el funcionario Baudo por su adhesión al cristianismo. Este hecho marcó el inicio de un camino de sufrimiento que culminaría en el sacrificio supremo.
La situación se agravó cuando las autoridades ordenaron su traslado desde Berea hacia la ciudad de Heraclea, en la región de Tracia. Este traslado fue decretado por el emperador Licinio, cuyas políticas imperiales buscaban erradicar la presencia de los cristianos mediante la violencia. A pesar del largo viaje y de las presiones recibidas para abandonar su fe, el grupo mantuvo una unidad inquebrantable, fortalecida por la asistencia espiritual del diácono Ammone. Al llegar a Heraclea, fueron sometidas a un proceso que no buscaba la justicia, sino el castigo por su coherencia cristiana. En el año trescientos doce, estas mujeres junto a su guía fueron ejecutadas por orden del emperador Licinio. Su martirio colectivo, aceptado con serenidad y valentía, se convirtió en un acto de fe pública que resonó en toda la región, consolidando su lugar en la tradición de la Iglesia como un grupo que no dudó en sacrificar su existencia terrenal para preservar su fidelidad al Señor.
La memoria litúrgica
El culto a estas mártires se ha conservado a través de diversas tradiciones litúrgicas que dan fe de su importancia en la historia de la Iglesia antigua. Su sacrificio es honrado con devoción, especialmente en el ámbito del Martirologio Geronimiano, donde se conmemora su memoria el diecinueve de noviembre. Esta fecha constituye un punto de encuentro para los fieles que desean recordar la valentía de quienes, en la fragilidad de su condición humana, fueron fortalecidas por la gracia divina para dar el testimonio final.
Asimismo, la tradición oriental preserva su recuerdo en los sinassarios grecos, donde la celebración tiene lugar el primero de septiembre. Estas distintas fechas de conmemoración reflejan la amplitud y la profundidad del impacto que su martirio produjo en la cristiandad primitiva. Al honrarlas, la Iglesia invita a los fieles a reflexionar sobre la constancia en el compromiso cristiano y la importancia de la vida comunitaria como refugio frente a las pruebas del mundo. Su ejemplo de unión, tanto en la oración como en el momento definitivo del martirio, sigue siendo hoy un faro de esperanza para quienes buscan vivir con autenticidad su fe en cualquier circunstancia.
Preguntas frecuentes
Cuando se celebra la memoria de estas santas mártires?
En el Martirologio Geronimiano se conmemoran el diecinueve de noviembre, mientras que los sinassarios grecos las recuerdan el primero de septiembre.
En Marmara Ereglisi en Tracia, en la actual Turquía, santas cuarenta mujeres, vírgenes y viudas, mártires. — Martirologio Romano