21 de agosto
Santi Agatónico, Zótico y compañeros
Mártires
Actualizado el 18 de septiembre de 2026
La persecución y los primeros martirios
Agatónico, Zótico, Teoprepio, Acindino, Severiano, Zenone, Vittore, Cesareo, Cristoforo, Teona y Antonino son santos martíres en Bitinia y en Tracia. Según relata la passio legendaria, durante la persecución desatada por Massimiano el prefecto Eutolmio de Nicomedia recorría la costa meridional del Mar Nero buscando a los cristianos. Eutolmio comenzó su acción implacable poniendo a muerte a Zotico junto con dos de sus discípulos. Poco después, el mismo prefecto descubrió a Agatónico, quien era hijo del prefecto Asclepiade y residía en Bitinia. Agatónico fue arrestado de inmediato y conducido a la ciudad de Nicomedia, donde debió sostener impavido interrogatorios y soportar crueles torturas. La profunda fermereza demostrada por Agatónico en medio del sufrimiento provocó que muchos paganos se convirtieran a la fe de Cristo, razón por la cual aquellos conversos fueron decapitados.
El camino hacia el martirio en Tracia
Tras los sucesos de Nicomedia, Agatónico y algunos otros cristianos fueron puestos en marcha hacia Tracia, región donde se encontraba el emperador. Durante el viaje, al llegar a Potamone en Bitinia, sufrieron el martirio de la decapitación Zenone, Teoprepio ed Acindino. Más adelante, al pasar por las cercanías de Calcedonia, subió al suplicio un vegliardo de nombre Severiano. Cuando el grupo llegó a la ciudad de Bisanzio, Agatónico fue sometido nuevamente a nuevos interrogatorios y a duras torturas. Finalmente, al arribar a Selimbria, en Tracia, y en presencia del propio emperador, Agatónico y todos los compañeros que aún sobrevivían fueron decapitados. El Martirologio recuerda a los santos Agatónico, Zótico y otros en Tracia, en la actual Turchia, como mártires que sufrieron el suplicio en Silivri y en otros lugares. Cabe señalar que faltan pruebas históricas de un culto que fuera rendido a los ocasionales compagni del martirio de Agatónico, a diferencia de lo que ocurre con el propio Agatónico, de quien sí existen constatadas pruebas de culto.
El culto y las iglesias en Constantinopla
En los tiempos del emperador Constantino se erigió en Constantinopla una iglesia dedicada en honor de Agatónico, la cual fue posteriormente renovada bajo el mandato de Giustiniano. Dicha iglesia terminó siendo incorporada dentro de los palazzi imperiali durante la época de Maurizio Vero. En aquel sagrado recinto de Constantinopla, los patriarcas tuvieron su trono situado durante un período de cincuenta y siete años, y un total de cuatro imperadores recibieron allí su solemne coronación. Sant'Agatónico fue venerado no solamente en su iglesia principal dedicada, sino también en el templo de Santa Teodora y en el Monasterio Xylokerkos de Constantinopla. Respecto a las reliquias, hasta el siglo XIV la localidad de Selimbria poseyó una parte de los restos de Agatónico, las cuales sufrieron la manipulación por parte de los latinos, según la grave acusación formulada por Filateo, obispo de Selimbria en el siglo XIV. Además, un peregrino de nombre Antonio logró ver en el año 1200 las reliquias de sant'Agatónico en Constantinopla.
La memoria en la liturgia y los textos antiguos
Los nombres de Agatónico y Zotico fueron introducidos en el pequeño menologio siriaco ya desde el siglo IV. Desde allí, los nombres pasaron de los menologios siriacos hacia los sinassari orientales y también al Martirologio Geronimiano. Hacen mención expresa de estos santos mártires el Tipikon de la Grande Iglesia de Constantinopla, perteneciente a los siglos IX y X, así como todos los menologios grecos publicados con posterioridad al menologio del Vangelo greco del siglo VIII. Asimismo, el meneo greco de Montfaucon del siglo IX menciona a los santos, al igual que lo hacen el Martirologio geronimiano y el Martirologio romano. También los meneo grecos de los siglos XI y XII, junto con los procedentes del Monasterio de Grottaferrata, mencionan a los santos, aunque por el contrario el Menologio contenido en el Epistolario de la Biblioteca de Coalen en París parece no conocer a los santos. En el ámbito del rito bizantino existe un entero Ufficio compuesto en honor de sant'Agatónico y soci. Giuseppe, que fue un célebre autor de canones, compuso para dicho Ufficio el Canone di Mattutino. Por último, los santos Agatónico y Zotico fueron objeto de una gran veneración en todo el Oriente cristiano.
El camino del testimonio
La historia de San Agatónico y sus compañeros encuentra su origen en la región de Bitinia, durante el periodo de las persecuciones iniciadas por el emperador Maximiano. En este contexto de hostilidad, San Agatónico fue arrestado por causa de su fe, dando inicio a un largo y doloroso recorrido que lo llevaría a enfrentar interrogatorios y diversas formas de tortura en ciudades como Nicomedia y Bizancio. Su firmeza ante los jueces no fue un acto aislado, sino el reflejo de una comunidad de creyentes dispuesta a mantenerse firme en sus convicciones a pesar de la presión ejercida por el poder imperial.
El martirio de este grupo de santos se extendió por distintas geografías. San Severiano entregó su vida en las cercanías de Calcedonia, mientras que otros compañeros, como Zenón, Teoprepio y Acindino, sufrieron la decapitación en Potamón. Finalmente, el camino de San Agatónico y los restantes confesores de la fe concluyó en Selimbria, en la región de Tracia. Fue allí, mediante la decapitación, donde sellaron su compromiso con el Señor, transformando su muerte en un testimonio de fidelidad absoluta. Estos eventos, ocurridos en el siglo cuarto, representan una página significativa de la historia cristiana, donde la valentía de hombres comunes se convirtió en un ejemplo imperecedero de entrega y amor a la verdad del Evangelio.
La memoria litúrgica
La veneración a los santos Agatónico, Zótico y sus compañeros ha sido preservada a lo largo de los siglos por la tradición de la Iglesia, que reconoce su sacrificio como un don para todo el pueblo de Dios. Su memoria no es solo el recuerdo de un hecho histórico pasado, sino una invitación presente a vivir con integridad. En el Martirologio Romano, su recuerdo se encuentra fijado en fechas precisas que permiten a los fieles unirse en oración y gratitud por el ejemplo de estos mártires.
La distinción de su memoria en el calendario litúrgico, con celebraciones tanto en abril como en agosto, subraya la importancia que la Iglesia otorga a su intercesión. En la quietud de la oración, los fieles encuentran en estos santos un refugio espiritual, recordando que la fe, cuando es vivida con autenticidad, trasciende las fronteras del tiempo y del espacio. Honrar a estos mártires significa reconocer que, en cada época, la gracia de Dios sostiene a quienes se confían plenamente a Él, fortaleciendo el corazón ante las dificultades cotidianas y renovando el deseo de permanecer fieles a los mandatos del amor cristiano.
Preguntas frecuentes
Cuando se festeggia Santi Agatónico, Zótico y compañeros?
La memoria litúrgica se celebra el 21 de agosto, recordando que algunos de ellos son conmemorados el 20 de abril y otros el 22 de agosto según el Martirologio romano.
De cosa es patrono Santi Agatónico, Zótico y compañeros?
En los datos biográficos proporcionados no se menciona ningún patronazgo específico para estos santos mártires.
En Tracia, en la actual Turquía, santos Agatónico, Zótico y otros, mártires, que se transmite que sufrieron el martirio en Silivri y en otros lugares. — Martirologio Romano