Santi Alfeo, Zósimo y compañeros
Mártires
Actualizado el 21 de julio de 2026
La vida y el testimonio
La historia de estos mártires tiene sus raíces en las regiones de Pisidia y Cauti, bajo el imperio de las persecuciones que marcaron el tránsito entre el siglo tercero y el siglo cuarto. El inicio de este camino de fe se encuentra en la figura de Marco, un pastor cristiano cuya detención en Pisidia desencadenó una serie de conversiones sorprendentes. Al observar con atención la entereza de Marco y los prodigios que acompañaban su testimonio, un grupo de treinta soldados encargados de su custodia abrazó la fe cristiana. Entre ellos destacaron Alfeo, Zósimo y Alejandro, quienes no solo fueron testigos de la fe de Marco, sino que se convirtieron en defensores de la misma hasta su propia ejecución en Caliti.
A esta comunidad de fe se unieron otros hombres, originarios de Cauti, cuyo oficio como trabajadores del metal los llevó a enfrentarse directamente con la brutalidad de las torturas. Encargados inicialmente de construir instrumentos de tormento, fueron profundamente transformados al presenciar prodigios inexplicables relacionados con el hierro. Esta experiencia sobrenatural los condujo a renunciar a su tarea, declarando su fe en Cristo. Tras ser arrestados por su negativa a cumplir con los mandatos imperiales, enfrentaron el martirio con valentía, siendo finalmente decapitados en Caliti. La vida de estos santos es un relato de encuentros inesperados con la verdad, donde la crueldad de la persecución fue vencida por la luz de la conversión y la entrega total a Dios, sellando un pacto de hermandad en el sacrificio que ha perdurado en la memoria de la Iglesia a través de los siglos.
El culto y la memoria
La Iglesia rinde homenaje a los santos Alfeo, Zósimo y sus compañeros reconociendo en ellos la semilla del Evangelio que fructificó en tierras de Pisidia y Caliti. Su memoria litúrgica, fijada en el día veintiocho de septiembre según el Martirologio Romano, sirve como un recordatorio anual de la fidelidad cristiana. Este culto no es simplemente un acto de evocación histórica, sino una invitación a reconocer la presencia de Dios en la vida de personas comunes que, ante la injusticia, eligieron el camino de la paz y la verdad.
A lo largo de los siglos, la figura de estos mártires ha sido venerada por los fieles, quienes encuentran en su historia un modelo de valentía y coherencia. Su sacrificio, ocurrido en el año trescientos cinco, se integra en el gran coro de los mártires de la antigüedad, recordándonos que el testimonio cristiano no se limita a las palabras, sino que se manifiesta con la entrega íntegra del ser. Al celebrar su fiesta, los fieles se unen en oración, agradeciendo a Dios por el ejemplo de estos hombres que, habiendo dejado atrás su vida anterior, se convirtieron en testigos inquebrantables de la luz de Cristo en un mundo marcado por la sombra de la persecución.
Preguntas frecuentes
Cuando se celebra la fiesta de los santos Alfeo, Zósimo y sus compañeros?
Su memoria litúrgica se celebra el 28 de septiembre.
De qué son patronos?
Los hechos proporcionados no mencionan patronazgos específicos.
En Chiliadu en Pisidia, en la actual Turquía, santos hermanos Alfeo, Alejandro y Zósimo, mártires. — Martirologio Romano