Santi Antonio Daveluy, Pedro Aumaître, Martín Huin, José Chang Chu-gi, Tomás Son Cha-son y Lucas Hwang
Mártires
Actualizado el 21 de julio de 2026
La vida de los mártires
La trayectoria de estos santos refleja la universalidad de la misión cristiana. El obispo Antonio Daveluy, nacido en Amiens en mil ochocientos dieciocho, fue una figura clave que, tras servir en Francia y Macao, dedicó su vida a la Iglesia en Corea, llegando incluso a redactar un valioso diccionario francés-coreano. Junto a él, los sacerdotes Pedro Aumaître y Martín Huin dejaron su Francia natal para servir en las comunidades de Naep'o y Sekori. Su labor pastoral fue un esfuerzo constante por acompañar al pueblo coreano en la fe.
A este grupo se sumaron laicos ejemplares como José Chang Chu-gi, Tomás Son Cha-son y Lucas Hwang. José Chang, bautizado a los veintiséis años, fue un dedicado catequista y portinaio del seminario de Paeron. Por su parte, Tomás Son colaboró estrechamente en la difusión de la fe, mientras que Lucas Hwang aportó su sabiduría como maestro de literatura china y asistente directo del obispo Daveluy. El año mil ochocientos sesenta y seis marcó el momento definitivo de su entrega. Tras ser arrestados y sometidos a duros sufrimientos, los seis fueron decapitados en Su-Ryong el treinta de marzo. Su muerte no fue un acto de desesperación, sino la culminación de una vida dedicada al anuncio del Evangelio, aceptando el martirio como el testimonio final de su pertenencia a Dios.
El culto y la memoria
El culto a estos santos mártires está profundamente arraigado en la historia de la Iglesia en Corea y en la veneración de toda la cristiandad. Su vida y su muerte fueron reconocidas oficialmente por la Iglesia universal el seis de mayo de mil novecientos ochenta y cuatro, fecha en la que el papa Juan Pablo Segundo procedió a su canonización solemne. Este reconocimiento ratificó el valor de su sacrificio, elevándolos al honor de los altares como ejemplos perennes de fidelidad y valor cristiano.
La memoria litúrgica de estos seis santos se celebra cada año el treinta de marzo, día en que la Iglesia hace memoria de su entrega final. Es una ocasión para que los fieles mediten sobre la importancia de la perseverancia en la fe, recordando que el testimonio de estos hombres, tanto de los misioneros extranjeros como de los laicos coreanos, sigue intercediendo por el crecimiento espiritual de las comunidades cristianas en todo el mundo. Su ejemplo invita a los creyentes a renovar el compromiso con el anuncio del Evangelio, con la misma sencillez y determinación que ellos mostraron hasta el último instante de su existencia.
Preguntas frecuentes
Cuando se celebra la fiesta de estos mártires?
Su memoria litúrgica se celebra cada año el treinta de marzo.
De qué son patronos?
Los hechos proporcionados no mencionan patronazgos específicos para estos santos.
En la ciudad de Su-Ryong en Corea, santos mártires Antonio Daveluy, obispo, Pedro Aumaître, Martín Lucas Huin, sacerdotes, José Chang Chu-gi, Tomás Son Cha-sŏn y Lucas Hwang Sŏk-tu, catequista, que por la fe en Cristo murieron decapitados. — Martirologio Romano