12 de mayo
Santi Casto y Casio
Obispos y mártires
Actualizado el 18 de septiembre de 2026
La vida y los milagros
Los santos Casto y Casio son citados en una Passio muy tarda y también en las investigaciones de los Bollandisti. San Casto era un pastor favorecido por Dios con el extraordinario poder de compendiar la misericordia divina a través de prodigios visibles. La tradición refiere que Casto restituía muy menudo la vista a los ciegos y devolvía la salud corporal a los storpi y a cuantos sufrían aflicciones por diversas enfermedades. Esta insigne prerogativa miracolosa rifulgeva con particular fuerza en la obra de liberar a los energumeni de la nefasta presencia del maligno.
Los sacerdotes de los idolos comenzaron a temer profundamente que el ministerio y el santo operato de Casto pudieran destruir por completo su falsa religión. Movidos por este temor, los sacerdotes de los idolos decidieron acusar formalmente a Casto ante Messalino, quien ejercía como preside de la Campania. El gobernador Messalino puso a prueba en varios modos y de forma totalmente inútil la inquebrantable costanza de Casto en la fe cristiana.
El martirio y los prodigios finales
En las inmediaciones de la ciudad de Acquaviva, el preside Messalino ordenó que Casto fuera severamente percosso con verghe y bastones para doblegar su espíritu. Ante la firmeza del confesor, Messalino ordenó que los dos prelados, Casto y Casio, obispo de Sinuessa, fuesen quemados vivos al mismo tiempo en una misma hoguera. La tradición refiere que los santos vescovi salieron milagrosamente ilesos de las llamas. Incapaz de reconocer la obra divina, Messalino atribuyó este prodigio de las flamas a una supuesta práctica de magia.
El implacable magistrado hizo conducir entonces a los santos al interior del templo de Apollo con la exigencia de que ofrecieran incienso a la divinidad pagana. La tradición refiere que el templo de Apollo crolló improvvisamente, sepultando al tiranno y a una multitud de pueblo bajo las ruinas. Por la gracia protectora del Altísimo, Casto y Casio rimasero sani e salvi después del terrible crollo del edificio. Tras estos acontecimientos, los santos fueron conducidos desde Acquaviva hasta la localidad de Sinuessa. En esa misma ciudad de Sinuessa, los santos fueron sometidos al suplicio de la lapidación y posteriormente trafitti dalla spada. Por medio de esta prueba suprema, los santos obtuvieron finalmente la deseada palma del martirio.
Los fieles calvesi, llenos de gratitud y reverencia, escondieron con ogni onore il corpo de Casto dentro de la venerable Cattedrale de Calvi. En el sitio oficial de la catedral de Calvi Risorta se conserva actualmente un texto dedicado a conmemorar la memoria de los mártires santos Casto y Casio.
Testimonios históricos y devoción
El legado histórico y literario de los mártires cuenta con una importante publicación realizada en el año 1685 gracias al empeño de Francesco Mollo. Dicho volumen lleva por título exacto Vita e passione Delli Gloriosi Martiri Santo Casto vescovo di Calvi, e Santo Cassio Vescovo di Sinuessa. Con alcune notizie della Città di Calvi, e de suoi Vescovi, & altre antiche memorie. Esta obra fundamental para conocer la tradición local fue escrita por el ilustre Dottore Don Giuseppe Cerbone, quien desempeñaba las funciones de prete secolare, protonotario apostolico, teologo ed esaminatore sinodale della corte vescovile calvense. El libro publicado en 1685 fue devotamente dedicado a monsignor Vincenzo De Silva, dignísimo vescovo della città di Calvi.
Su testimonio y vida
Los santos Casto y Casio ejercieron su ministerio episcopal con una dedicación que despertó la hostilidad de los sacerdotes paganos de la región. Esta oposición culminó en una denuncia formal ante el preside Messalino, quien buscó someterlos a juicio por su fe. A pesar de los intentos de las autoridades por doblegar su voluntad, ambos obispos demostraron una fortaleza extraordinaria que desconcertó a sus perseguidores.
La crónica de su martirio destaca sucesos que la tradición ha preservado como signos de su protección divina. Se relata que sobrevivieron milagrosamente a un intento de ejecución en la hoguera, cerca de la ciudad de Acquaviva, donde el fuego no logró consumir su integridad. Posteriormente, fueron testigos de un hecho asombroso durante el derrumbe del templo de Apolo, del cual salieron ilesos. Estos episodios, lejos de amedrentar a quienes los condenaban, consolidaron la fe de los creyentes que observaban su caminar. Finalmente, su testimonio terrenal llegó a su fin en la ciudad de Sinuessa, donde fueron martirizados mediante la lapidación y el uso de la espada. Su entrega final se convirtió en un faro de esperanza para los cristianos de la Campania y el Lacio, cimentando una devoción que ha perdurado a través de los siglos como un ejemplo de fidelidad absoluta al Evangelio.
El culto y la memoria
La memoria de los santos Casto y Casio está profundamente arraigada en la ciudad de Calvi, de la cual son patronos. La Iglesia honra su sacrificio con una celebración litúrgica que los une en la oración y el recuerdo. Su devoción es compartida en la fecha del doce de mayo, día en que se les venera junto a los santos Casto y Emilio, formando un grupo de mártires cuya intercesión es invocada con gratitud y confianza por la comunidad.
Esta celebración anual no es solo un acto de rememoración histórica, sino una oportunidad para renovar el compromiso cristiano. Los fieles acuden a su ejemplo para encontrar consuelo y fortaleza ante las dificultades actuales, reconociendo en estos obispos a intercesores que supieron dar su vida por el anuncio de la salvación. El culto a los santos Casto y Casio sigue siendo, hasta el día de hoy, un pilar de identidad y unidad para quienes custodian su legado en estas tierras.
Preguntas frecuentes
Quando se festeggia Santi Casto y Casio?
La festividad de los santos Casto y Casio se celebra el día doce de mayo, en coincidencia con la memoria de los santos Casto e Emilio.
Di qué ciudad es patrono el obispo Casto?
El obispo Casto fue elegido inmediatamente como patrono por los habitantes de Calvi.