Santi Epímaco y Alejandro
Mártires
Actualizado el 21 de julio de 2026
El testimonio de los mártires
La vida de San Epímaco se sitúa en el contexto de la persecución desatada en el siglo tercero. En Alejandría de Egipto, su ciudad natal, fue arrestado junto a otros hermanos en la fe por negarse a ofrecer culto al emperador Decio. Su martirio, ocurrido en el año doscientos cincuenta, fue particularmente cruel, pues fue ejecutado en una fosa de calce viva. Este acto de valentía selló su entrega total, convirtiéndolo en un referente de la Iglesia primitiva en Egipto.
La figura de San Alejandro, que vivió durante el siglo cuarto, ofrece un relato distinto pero igualmente luminoso. Siendo un juez con autoridad en Roma, experimentó la gracia de la conversión al cristianismo. Este cambio de vida le llevó a enfrentar el juicio y la condena bajo el reinado de Juliano el Apóstata en el año trescientos sesenta y dos. Al ser sentenciado a la decapitación, Alejandro aceptó su destino con la paz de quien ha encontrado la verdad. Su cuerpo fue sepultado cerca de las reliquias de San Epímaco, uniendo así sus destinos en el cielo y en el recuerdo de los fieles. Estos dos hombres, aunque separados por más de un siglo y por circunstancias diversas, convergen en el mismo amor a Dios, demostrando que la fe es capaz de transformar el corazón humano incluso en las situaciones más extremas de la historia.
El culto y la veneración
La memoria de estos mártires ha sido custodiada con devoción por las comunidades cristianas a lo largo de los siglos. San Epímaco es recordado especialmente en la ciudad de Kempten, donde es reconocido como su santo patrono, manteniendo viva la historia de aquel hombre de Alejandría que prefirió morir antes que renegar de su fe. Su memoria litúrgica se celebra cada doce de diciembre, fecha en la que los fieles se reúnen para elevar sus oraciones y recordar su fortaleza.
San Alejandro, por su parte, es venerado como patrono de Palestrina, ciudad que guarda con gratitud el legado de aquel juez convertido. Su fiesta litúrgica se observa el diez de mayo, día en que se conmemora su sacrificio en Roma. Aunque los contextos y los lugares de su martirio difieren, ambos santos son honrados por la Iglesia como modelos de coherencia. La unión de sus restos en Roma permitió que el culto a ambos se entrelazara, permitiendo que la oración de los fieles encuentre en ellos un refugio común. La Iglesia invita a recordar estos nombres no solo como figuras del pasado, sino como hermanos que nos precedieron en el camino de la santidad, enseñándonos que la entrega a Dios es el tesoro más grande que un ser humano puede ofrecer.
Preguntas frecuentes
Cuando se celebra la memoria de San Epímaco?
La memoria litúrgica de San Epímaco se celebra el doce de diciembre.
De qué lugares son patronos estos santos?
San Epímaco es patrono de Kempten y San Alejandro es patrono de Palestrina.
Conmemoración de los santos mártires de Alejandría Epímaco y Alejandro, que, bajo el emperador Decio, después de una larga prisión y varios suplicios, fueron finalmente colocados en la hoguera por la fe en Cristo. Junto con ellos sufrieron la pasión las santas Ammonarion, virgen, Mercuria, Dionisia y otra mujer, quienes, por la vergüenza del juez de que las mujeres se salieran con la suya y por el temor de que, a pesar de someterlas a suplicios inauditos, pudiera ser vencido por su firmeza, ordenó que fueran decapitadas de inmediato. — Martirologio Romano