4 de febrero
Santi Papia, Diodoro y Claudiano
Mártires de Perge en Panfilia
Actualizado el 18 de septiembre de 2026
Los testimonios documentales
La existencia de los santos Papia, Diodoro y Claudiano se documenta por primera vez en una passio abreviada que relata la historia de tres mártires, contenida en el Codex Mosquensis 183 y fechada en el décimo siglo. Esta importante fuente histórica fue dada a conocer al público erudito gracias a las publicaciones realizadas por P. Franchi de' Cavalieri y B. Latysev, quienes la editaron a breve distancia el uno del otro. El documento antiguo se centra principalmente en detallar el riguroso interrogatorio al que fueron sometidos los tres confesores de la fe por parte del preside de Panfilia, llamado Poplio. Este magistrado desempeñaba su cargo como un zelante aplicador de los decretos imperiales promulgados por el emperador Decio en contra de los cristianos entre los años 249 y 250. Poplio se encontraba de paso en la ciudad de Attala, que era precisamente el lugar donde los tres mártires vivían y desarrollaban su vida cotidiana.
La tradición oriental y el martirio
Los antiguos sinassari bizantinos recogen la memoria de los santos en una fecha concreta que corresponde al cuatro de febrero, ofreciendo un breve compendio de los hechos narrados en la passio original. Estas fuentes añaden el detalle significativo de que Papia, Diodoro y Claudiano ejercían humildemente el oficio de pastores en su región. Asimismo, los textos mencionan el celo apostólico que los tres mártires empleaban en su vida diaria para conducir a los paganos hacia la fe de Jesucristo. El relato histórico de su testimonio concluye describiendo las sentencias de condena y el trágico martirio por decapitación, el cual sufrieron de manera consecuente a su irriducible profesión de fe cristiana. De manera paralela, el Sinassario armeno de Ter Israel también conserva la memoria de los mismos mártires bajo el día veintiocho del mes aratz. Dicho sinassario enumera a los santos en el orden de Diodoro, Claudiano y Papia, presentando un contenido muy similar al transmitido por la tradición bizantina.
La difusión del culto en Occidente
La memoria litúrgica de estos tres mártires permaneció completamente desconocida para los martirologios históricos tradicionales de la Occidente cristiano durante muchos siglos. Fue César Baronio quien decidió introducir la memoria de los tres santos en el Martirologio Romano, asignándola al día veintiséis de febrero y añadiendo además la figura de un cuarto mártir de nombre Conone. En su labor, César Baronio situó geográficamente el martirio en la ciudad de Perge, ubicada en la actual Turquía. La elección concreta de esta fecha y de su localización precisa en el Martirologio Romano se originó a partir de la conmemoración dedicada a Nestore, obispo de Magydos y también mártir en Perge de Panfilia, la cual ya estaba inscrita en los martirologios occidentales gracias a la autoridad de Floro. El autor de la antigua passio de Nestore especificaba con claridad que, junto al venerable obispo, sufrieron el martirio Papia, Diodoro, Claudiano y el mencionado Conone. El personaje de Conone se identifica históricamente con la figura de Conone el Ortolano.
Variaciones en los calendarios antiguos
La fuerte atracción ejercida por la festividad litúrgica de Nestore, celebrada tradicionalmente el veintiocho de febrero en el ámbito de la Iglesia bizantina, sobre la memoria de los demás mártires de Panfilia bajo el emperador Decio se observa claramente en diversos calendarios orientales. Por ejemplo, el Calendario Palestino-georgiano contenido en el Sinaiticus 34 del décimo siglo anuncia al veintisiete de febrero el martirio de Papia y Diodoro, omitiendo en esa ocasión a Claudiano y encontrándose la figura de Nestore ausente al día siguiente. Por su parte, los antiguos calendarios siriacos conocidos como Nau VI conmemoran en la fecha del veintiocho de febrero, correspondiente al mes de Sebat, a Papia junto a los mártires Vittorino, Vittore y Niceforo. Este anuncio particular de los calendarios siriacos se conecta directamente con el grupo más amplio de siete mártires formado por Vittorino, Vittore, Niceforo, Clodio, Diodoro, Serapione y Papia. Dentro de este grupo de siete mártires es perfectamente posible reconocer a Papia, Diodoro y Claudiano, quienes también eran venerados en los sinassari bizantinos en la fecha del treinta y uno de enero. Finalmente, los sinassari bizantinos registran todavía otra memoria litúrgica muy simple el cinco de abril, la cual está dedicada de forma específica a Diodoro, Claudiano y sus compañeros.
La vida y el testimonio
La historia de los santos Papia, Diodoro y Claudiano se sitúa en el contexto del siglo tercero, una época marcada por la dureza de las persecuciones contra los cristianos bajo el mandato del emperador Decio. Estos tres hombres vivían en la región de Panfilia, donde se dedicaban al oficio de pastores. Lejos de ser una vida aislada, su labor cotidiana se transformó en un apostolado constante, pues aprovecharon su cercanía con la gente para predicar el mensaje de salvación y trabajar activamente en la conversión de los paganos que encontraban en su camino. Su vida fue un reflejo de la sencillez evangélica, donde el servicio a los demás se unía a una profunda convicción interior.
Cuando la persecución alcanzó su punto álgido en la ciudad de Perge, los tres fueron aprehendidos y conducidos ante el preside Poplio. Durante el interrogatorio, se les exigió abandonar su fe y someterse a las disposiciones imperiales, pero Papia, Diodoro y Claudiano se mantuvieron firmes. A pesar de la presión y la amenaza de las autoridades, no flaquearon en su testimonio. La sentencia final, dictada por el preside, fue la decapitación. Este acto de entrega suprema ocurrió en el año doscientos cincuenta, convirtiéndolos en mártires de la Iglesia primitiva. Su paso por la tierra, desde sus labores en Attala y Perge hasta el momento final de su martirio, permanece como un ejemplo de coherencia para quienes buscan seguir a Cristo con integridad y valor en medio de cualquier circunstancia.
El culto y la memoria
La veneración a los santos Papia, Diodoro y Claudiano ha sido recogida a lo largo de los siglos como una parte esencial del patrimonio martirial de la Iglesia. Su inclusión en el Martirologio Romano, a través de la labor de compilación realizada por el cardenal César Baronio, asegura que su sacrificio no quede en el olvido, sino que sea propuesto como modelo de fidelidad para las generaciones cristianas.
Aunque la fecha de su conmemoración presenta variaciones en los calendarios orientales, la Iglesia celebra su memoria el cuatro de febrero, permitiendo a los fieles reflexionar sobre la fortaleza de estos tres pastores que supieron dar su vida por el Evangelio. Su culto representa el triunfo de la humildad y la perseverancia sobre la violencia del mundo, recordándonos que el testimonio de sangre es, ante todo, un testimonio de amor profundo hacia Dios y hacia el prójimo.
Preguntas frecuentes
Cuando se festegгает i santi Papia, Diodoro e Claudiano?
La memoria litúrgica se celebra el 4 de febrero, mientras que el Martirologio Romano la señala el 26 de febrero.
En Perge, en Panfilia, en la actual Turquía, santos Papia, Diodoro y Claudiano, mártires. — Martirologio Romano