Santi Sadoth y ciento veintiocho compañeros
Mártires
Actualizado el 21 de julio de 2026
La vida y el testimonio
La trayectoria de San Sadoth se entrelaza con los momentos más cruciales de la expansión cristiana en Persia. Desde su juventud, manifestó un espíritu de servicio que lo llevó a recibir la ordenación diaconal de manos de Simeone Bar Sabba'. Su capacidad y rectitud lo llevaron a cumplir funciones de gran responsabilidad, siendo enviado a representar a su obispo en el concilio de Nicea del año trescientos veintiséis. Este evento fue fundamental en su formación, consolidando su adhesión a la doctrina ortodoxa y preparándolo para la misión que más tarde asumiría como pastor de la comunidad de Seleucia-Ctesifonte.
Al suceder a Simeone en el episcopado, San Sadoth asumió el cuidado de su grey en un periodo de creciente hostilidad. Bajo el mandato del rey Sapore Segundo, se desencadenó una persecución contra los cristianos que puso a prueba la fe de toda la comunidad. San Sadoth fue arrestado junto a ciento veintiocho fieles, compartiendo con ellos no solo la detención, sino también el rigor del castigo. Durante cinco meses, fue sometido a torturas constantes con el único fin de obligarle a renegar de su fe y adorar al sol. El obispo mantuvo su postura con una entereza admirable, rechazando cualquier forma de idolatría. Finalmente, fue conducido a Bait-Lapat, donde recibió la corona del martirio mediante la decapitación en el año trescientos cuarenta y dos. Su muerte no fue un final, sino el sello de una vida entregada por completo a la verdad del Evangelio, dejando un legado de valentía que ha sido transmitido a través de las generaciones.
El culto y la memoria
La veneración a San Sadoth y a sus ciento veintiocho compañeros se mantiene viva en la tradición de la Iglesia. Su ejemplo de unidad en el martirio es recordado como un testimonio elocuente de cómo la fe puede sostener a una comunidad entera frente a la opresión. La Iglesia Católica, a través del Martirologio Romano, inscribe su nombre y el de aquellos que perecieron con él, asegurando que su sacrificio permanezca presente en la oración de los fieles.
Su culto es una invitación a reflexionar sobre la importancia de la fidelidad a los principios cristianos ante las presiones del entorno. Al conmemorar su entrega, los creyentes encuentran en San Sadoth un intercesor que comprendió el valor de la perseverancia hasta el fin. Su memoria no se limita a un hecho histórico del siglo cuarto, sino que resuena en la liturgia como un recordatorio de que el amor a Dios trasciende cualquier amenaza terrenal, fortaleciendo el espíritu de quienes buscan caminar con rectitud bajo la luz de la fe.
Preguntas frecuentes
Cuando se celebra la memoria de San Sadoth?
Se celebra el dieciocho de febrero.
De qué es patrono?
Los hechos no mencionan patronazgos específicos para este santo.
En la localidad de Bēth Lapāt en el reino de Persia, pasión de los santos Sadoth, obispo de Seleucia, y ciento veintiocho compañeros, mártires: sacerdotes, clérigos y vírgenes consagradas, que se negaron a adorar al sol, fueron encarcelados, sometidos durante muchísimo tiempo a crueles torturas y, por último, asesinados por orden del rey. — Martirologio Romano