Santa Zita (Cita)
Virgen
Santa Cita, humilde virgen del siglo XIII, es recordada como un modelo luminoso de entrega silenciosa y servicio abnegato. Nacida en el año 1218 en la pequeña localidad de Monsagrati, consagró su existencia entera a Dios a través del trabajo cotidiano y la caridad discreta, convirtiéndose en un testimonio vivo de cómo la santidad florece en la sencillez de las tareas ordinarias.
Su vida transcurrió en la ciudad de Lucca, donde sirvió con fidelidad constante a la misma familia durante décadas. Su tránsito al cielo ocurrió en 1278, dejando tras de sí una profunda huella de devoción y amor al prójimo que la Iglesia reconoció oficialmente siglos más tarde, elevándola como protectora de quienes dedican su vida al cuidado del hogar.