San Francesco de Asís
Patrón de Italia
San Francisco de Asís, nacido en el año 1182 en la pequeña ciudad de Asís, es una de las figuras más puras y conmovedoras de la cristiandad. Fundador de la Orden de los Frailes Menores, su existencia terrenal estuvo marcada por un desapego radical de las riquezas y una entrega absoluta al Evangelio. Su vida de pobreza, fraternidad y comunión con la creación transformó profundamente la espiritualidad de los siglos XII y XIII, dejando una huella imborrable que sigue interpelando a las almas sedientas de autenticidad.
Recordado como el heraldo del Gran Rey, este humilde servidor de Cristo es venerado no solo por su desprendimiento, sino por haber llevado en su propio cuerpo las marcas visibles de la Pasión. Su tránsito a la eternità ocurrió en el año 1226 en su amada Asís, dejando como legado un camino de sencillez evangélica y el célebre Cantico de las criaturas, un himno que eleva el alma hacia la contemplación de la belleza divina reflejada en la creación.