Beata María de la Asunción (Eustaquia Monedero de la Calle)

Virgen y mártir

Actualizado el 21 de julio de 2026

Beata María de la Asunción (Eustaquia Monedero de la Calle)

Su camino de entrega

Eustaquia Monedero de la Calle, conocida en la vida religiosa como María de la Asunción, comenzó su recorrido terrenal en la localidad de Anaya, en la provincia de Segovia. Desde su juventud, sintió el llamado a la vida consagrada, un camino que la llevaría a Madrid en el año mil ochocientos ochenta y nueve. Al ingresar en el monasterio de San Giuseppe, la religiosa abrazó la clausura como su hogar definitivo, dedicándose a la vida comunitaria y al cultivo de las virtudes cristianas bajo la regla de su orden. Durante décadas, su existencia transcurrió en el anonimato del servicio cotidiano, lejos de los tumultos del mundo, centrada en la búsqueda constante de la presencia divina.

La llegada del año mil novecientos treinta y seis trajo consigo una violencia inusitada que alcanzó los muros de su convento. Con el estallido de la guerra civil española, la Beata María de la Asunción se vio forzada a abandonar la seguridad de su monasterio. Entre los meses de julio y agosto de aquel año, experimentó el peso del rechazo y las constantes humillaciones impuestas por los milicianos, quienes buscaban doblegar la voluntad de las consagradas. A pesar del miedo y de las graves privaciones físicas, se mantuvo firme en su fe. El ocho de noviembre de mil novecientos treinta y seis, fue finalmente prelevada por los milicianos. En ese momento de prueba suprema, entregó su vida como mártir, sellando con su sangre la fidelidad que había prometido a Cristo desde su juventud. Su beatificación, celebrada el veintidós de junio de dos mil diecinueve por el Papa Francisco, reconoce oficialmente la santidad de su sacrificio y su total entrega al Señor.

El culto y la memoria

La Iglesia honra la memoria de la Beata María de la Asunción como un testimonio elocuente de la gracia que sostiene a los fieles incluso en las circunstancias más desoladoras. Su vida, caracterizada por la sencillez y la oración, se entrelaza con la historia de tantos otros que dieron su vida por amor a Dios durante el siglo veinte. La Iglesia celebra su memoria litúrgica el día seis de noviembre, fecha en la que se conmemora a los mártires de aquel periodo histórico en España.

Los fieles que acuden a su intercesión encuentran en ella un ejemplo de fortaleza serena y de abandono confiado en la providencia. Al recordar su figura, la comunidad cristiana no solo celebra su triunfo sobre la muerte, sino que renueva el compromiso de vivir con coherencia y valentía la propia vocación, confiando en que el sacrificio de los mártires es semilla de esperanza para las generaciones venideras.

Preguntas frecuentes

Cuando se celebra la memoria de la Beata María de la Asunción?

Su memoria litúrgica se celebra cada seis de noviembre, junto a los mártires del siglo veinte en España.