Beata María Guadalupe de la Ascensión (María de las Nieves Rodríguez Higuera)

Virgen y mártir

Actualizado el 21 de julio de 2026

Beata María Guadalupe de la Ascensión (María de las Nieves Rodríguez Higuera)

Su camino de entrega

María de las Nieves Rodríguez Higuera nació en la ciudad de Madrid en el año 1892. Desde su juventud, sintió el llamado a la vida consagrada, un deseo que pudo concretar plenamente en el año 1927 al ingresar en el monasterio de San Giuseppe, ubicado también en Madrid. Allí, bajo el nombre de María Guadalupe de la Ascensión, comenzó un proceso de formación espiritual que la llevó a emitir sus votos simples en el año 1928, comprometiéndose a vivir los consejos evangélicos en el silencio y la oración cotidiana.

La paz de su vida monástica se vio alterada por el inicio de la guerra civil española, un periodo de gran turbulencia que afectó profundamente la vida religiosa en el país. Ante la gravedad de los acontecimientos, la comunidad se vio obligada a abandonar el monasterio, dispersándose para buscar refugio. En medio de este clima de persecución religiosa, María Guadalupe fue arrestada en el año 1936. Desde aquel momento, su rastro desapareció, marcando el fin de su peregrinación terrenal en el mismo año en que entregó su vida por amor a Dios. Su trayectoria, aunque breve en su etapa de madurez religiosa, refleja la solidez de una mujer que supo permanecer firme en su fe hasta el final de sus días.

Memoria y beatificación

La Iglesia reconoce hoy la figura de la Beata María Guadalupe de la Ascensión como un modelo de constancia y entrega martirial. Su proceso de beatificación culminó el veintidós de junio del año dos mil diecinueve, cuando el Papa Francisco confirmó su testimonio de santidad. Este acto solemne permitió que su nombre fuera elevado a los altares, celebrándose su memoria litúrgica cada seis de noviembre.

En la actualidad, su recuerdo se integra en la conmemoración de los mártires del siglo veinte, hombres y mujeres que, como ella, supieron mantener la fidelidad a su vocación en momentos de oscuridad y persecución. Su vida es un recordatorio para los fieles sobre la importancia de la perseverancia en la fe, invitando a quienes la invocan a buscar la paz interior y la confianza absoluta en la providencia divina, incluso ante las situaciones más complejas y dolorosas.

Preguntas frecuentes

Cuando se celebra su memoria litúrgica?

La memoria litúrgica de la Beata María Guadalupe de la Ascensión se celebra el seis de noviembre, junto a los mártires del siglo veinte.

De qué es patrona?

No se han registrado patronazgos específicos en los hechos proporcionados sobre su vida.