Beati Evangelista y Peregrino
Agustinos
Actualizado el 21 de julio de 2026
La vida monástica
La trayectoria de Evangelista y Peregrino se sitúa en el siglo trece, en el contexto de la ciudad de Verona. Desde sus inicios, ambos hombres se sintieron llamados a una existencia consagrada, alejándose de las distracciones del mundo para buscar la cercanía de Dios. El punto de inflexión en sus vidas ocurrió tras experimentar una visión de la Virgen María, suceso que los impulsó a solicitar su ingreso en el Orden de San Agustín. Tras ser admitidos, desarrollaron su camino espiritual en el monasterio de Santa Maria di Montorio.
Dentro de los muros del convento, vivieron con una austeridad ejemplar, centrando sus días en el oficio divino y en la práctica de la caridad. Su vida fue un reflejo de la sencillez evangélica, pues recibieron el sacerdocio mientras cultivaban una profunda humildad, evitando cualquier reconocimiento externo. Durante su tiempo como religiosos, fueron un pilar de equilibrio y oración para sus hermanos de comunidad. Tras su fallecimiento, su legado de santidad continuó siendo venerado por los fieles. En el año mil doscientos sesenta y dos, sus restos mortales fueron trasladados solemnemente a la iglesia de Sant'Eufemia de Verona, lugar donde se consolidó la devoción popular hacia su memoria a lo largo de los siglos.
El culto y la memoria
El reconocimiento oficial de la santidad de estos dos monjes se concretó siglos después de su partida. El papa Gregorio XVI, mediante un decreto emitido el diecisiete de noviembre de mil ochocientos treinta y siete, confirmó el culto que durante generaciones se les había tributado. Este acto permitió que la figura de los beatos Evangelista y Peregrino fuera elevada a los altares, siendo reconocidos oficialmente como patronos de la nobleza veronesa.
Aunque en un principio su festividad se celebraba el veinte de marzo, la Iglesia veronesa estableció posteriormente el veintisiete de julio como la fecha litúrgica para conmemorar su tránsito hacia el cielo. Esta jornada es una invitación para los fieles a reflexionar sobre la vida de estos dos hombres que, renunciando a todo, encontraron la verdadera riqueza en la contemplación y el servicio al Señor.
Preguntas frecuentes
Cuando se celebra la festividad de los beatos Evangelista y Peregrino?
Su memoria se celebra el veintisiete de julio, habiendo sido trasladada desde la fecha anterior del veinte de marzo.
De qué son patronos los beatos Evangelista y Peregrino?
Son los patronos de la nobleza veronesa.