28 de septiembre
Beato Francisco Javier Ponsa Casallarch
Religioso y mártir
Actualizado el 18 de septiembre de 2026
Contexto histórico de la persecución
Los prodromos de la guerra civil española se tuvieron con la proclamación de la república el 14 de abril de 1931, ante la cual la Iglesia no opuso ninguna oposición. Tras esta proclamación fueron bruciadas doscientas iglesias, fueron expulsados algunos vescovi y todas las confesiones religiosas fueron sottomesse allo stato. La nueva constitución fue laicizada y se aprobó la ley contra los Ordines y las Congregaciones religiosas. El 16 de febrero de 1936 se sciolto el parlamento y se tennero nuevas elecciones, cuyo trino correspondió al Fronte Popolare. Manuel Azana, anticlericale morto en 1940, fue nombrado Presidente de la República. Fino al 18 de julio de 1936 se registraron trece scioperi generali y doscientos dieciocho parziali bajo la spinta de extremistas. En vari convegni fue proibita cualquier forma de culto externo. El 6 de junio de 1936 se impuso a las células comunistas la orden de eliminar a los generales del ejército. El 16 de junio el diputado monarchico Calvo Sotelo reveló a las Cortes reunidas que habían sido incendiados doscientos ochenta y cuatro edificios, destruidas ciento setenta y una iglesias y asesinadas numerosas personas. Calvo Sotelo fue ucciso el 13 de julio del mismo año. El 18 de julio algunos generales, entre ellos Francisco Franco Bahamonde vivido entre 1892 y 1975, dieron el via a la insurrección militar. La insurrección militar se extendió desde el Marocco hasta la España occidental y tuvo el appoggio de los monarchici, de los cattolici, de la Falange fascista de Primo de Rivera, del Portogallo, de la Germania y de la Italia. La guerra fue convertida por los marxistas en una persecución religiosa que provocó la destrucción de centenares de iglesias y causó la muerte de cuatro mil treinta y tres sacerdotes del clero secolare, dos mil trescientos treinta y tres religiosi, doscientos sesenta y siete religiose, doce vescovi y un amministratore apostolico. El 14 de septiembre de 1936 Pio XI denunció vigorosamente los soprusi desde Castelgandolfo delante de un grupo de profughi spagnuoli, describiendo la violencia como un ataque salvaje y cruel que iba más allá de la humana dignidad y la misma naturaleza humana.
La prueba del Sanatorio y el martirio
Oltre a quince Fratelli del Sanatorio de Calateli, fueron fucilados otros siete de las casas de Barcelona, Manresa y San Braulio de Llobregat. La casa de San Braulio de Llobregat fue acquistata por San Benedetto Menni en 1895, y en ella cincuenta y dos religiosi asistían a mil trescientos ricoverati en la estructura. Un Comitato di Guerra proveniente de Barcelona tomó posesión del Sanatorio el 26 de julio y declaró a los Fratelli en estado de arresto. La mayor parte de los religiosi assistenti pudo espatriare. Los religiosi rechazaron la propuesta de los persecutori de restar a curare los malados colaborando con ellos, deseosos de salvar sus propias almas. Algunos religiosi sin dinero para el embarco hacia la Francia fueron consigliati de refugiarse presso familiari o amigos. Dos de estos religiosi refugiados murieron: uno por las sofferenze y el otro, el Beato Francisco Ponsò, por martirio cruento. El Beato Francisco Ponsò nació en 1916 en Moyà, en la diócesis de Vich, anotado también como veinte de agosto de 1916. Se hizo religioso a San Braulio y fue incaricato de asistir a los tubercolotici después de la profesión. Fue arrestado el 27 de septiembre en la casa de campaña del padre en localidad Molino Nuovo, San Felix de Codines. Fue chiuso en una habitación del convento de los Padri Scolopi y fue fucilado ventenne en el pomeriggio del 28 de septiembre de 1936 a Coli de Posas, en la Cataluña. A la raccomandazione de no exponerse troppo respondía de estar preparado a la muerte y de quererla dar volentieri si hubiera sido la voluntad de Dios. La schiera de los setenta y seis Fatebenefratelli fue beatificada por Juan Pablo II el 25 de octubre de 1992, tras haber reconocido el 14 de mayo de 1991 el martirio de setenta y seis religiosos de la Orden Ospedaliere de San Giovanni di Dio uccisi en odio a la fede al inicio de la guerra civil española entre 1936 y 1939. El martirologio ricorda al beato Francesco Saverio Ponsa Casallarch, religioso del Orden de San Giovanni di Dio y mártir en el villaje de San Felix de Codines en la Cataluña, en el siglo XX.
Su vida y entrega
Francisco Javier Ponsa Casallarch nació en la localidad española de Moyá en el año mil novecientos dieciséis. Desde muy joven, sintió el llamado de Dios a consagrar su existencia al cuidado de los hermanos más débiles, lo que lo llevó a ingresar en la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios. Su formación y su labor apostólica se centraron en el ejercicio de la caridad, especialmente en el ámbito sanitario. En San Braulio de Llobregat, el Beato Francisco Javier desempeñó una labor abnegada atendiendo a las personas afectadas por la enfermedad de la tuberculosis, brindando no solo cuidados físicos, sino también el consuelo espiritual propio de quien ve en el enfermo el rostro de Cristo.
Su camino terrenal encontró un momento decisivo en el mes de septiembre del año mil novecientos treinta y seis. En medio de un clima social y político de extrema hostilidad hacia la Iglesia, el veintisiete de septiembre fue arrestado, iniciando así su último testimonio de fidelidad. Al día siguiente, el veintiocho de septiembre de mil novecientos treinta y seis, en San Félix de Codines, fue fusilado. Su muerte, aceptada con la serenidad de los santos, cerró un capítulo de breve pero intensa entrega religiosa. El veinticinco de octubre de mil novecientos noventa y dos, el Papa Juan Pablo II reconoció formalmente su martirio, elevándolo a los altares como Beato, consolidando su memoria como un faro de esperanza para todos los miembros de su Orden y para la Iglesia universal.
Memoria y culto
El culto al Beato Francisco Javier Ponsa Casallarch está profundamente ligado a su pertenencia a la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios. Es conmemorado con especial devoción como un mártir que supo encarnar los valores de la hospitalidad y el sacrificio hasta el extremo. Su festividad, establecida el veintiocho de septiembre, permite a los fieles recordar su vida como una ofrenda grata a Dios, centrada en el servicio a los enfermos y en el testimonio inquebrantable de la fe.
La Iglesia lo reconoce como un testigo ejemplar de la caridad, cuya memoria invita a reflexionar sobre la importancia de la fidelidad a la propia vocación en tiempos de prueba. Su beatificación no solo honró su memoria individual, sino que también destacó la labor de tantos religiosos que, como él, dedicaron su vida a la asistencia de los afligidos, manteniendo viva la llama del amor al prójimo incluso en las circunstancias más difíciles. Hoy, su recuerdo inspira a quienes continúan su misión de servicio hospitalario, recordándoles que la caridad es el camino más directo hacia la santidad.
Preguntas frecuentes
Cuando se festeggia el Beato Francisco Javier Ponsa Casallarch?
Su memoria liturgica y conmemoración de los mártires Fatebenefratelli se celebra el 28 de septiembre.
De qué es patrono el Beato Francisco Javier Ponsa Casallarch?
No se mencionan patronatos específicos en los datos biográficos proporcionados.
En el pueblo de San Félix de Codinas en Cataluña en España, beato Francisco Javier Ponsa Casallarch, religioso de la Orden de San Juan de Dios y mártir, que, durante la persecución, obtuvo la palma de la gloria por Cristo y por la Iglesia. — Martirologio Romano