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10 de septiembre

Beato Miguel Beato Sánchez

Sacerdote y mártir

Actualizado el 18 de septiembre de 2026

Infancia y familia

En el curso del vigésimo siglo, exactamente el 10 de abril de 1911, nacieron los gemelos Miguel y Domingo en la localidad de La Villa de Don Fadrique, situándose el acontecimiento en la calle Toledo número 3. Los padres de los recién nacidos fueron los cónyuges Miguel Beato López y Andrea Sánchez Villanueva, quienes destacaban por ser cristianos devotos y hábiles trabajadores. La numerosa pareja cristiana tuvo en total siete hijos, cuyos nombres fueron Juan, María Esperanza, Miguel, Domingo, María Teresa, María Dolores y Jesús. Lamentablemente, los hermanos Juan y María Esperanza murieron jóvenes, mientras que el pequeño Domingo falleció a los tres años de edad. Dos días después de su nacimiento, el niño Miguel recibió el bautismo en la iglesia parroquial de la Asunción de la Virgen María. Posteriormente, el 14 giugno de 1916, el infante recibió el sacramento de la Confirmación de manos del obispo auxiliar de Toledo, monseñor Juan Bautista Luís Pérez. Ya en la primavera de 1917, recibió por primera vez la Sagrada Eucaristía. En el ámbito doméstico, Miguel demostró siempre una gran obediencia hacia sus padres y ayudaba generosamente a sus hermanos, realizando incluso aquellos favores que los demás rechazaban cumplir. La profunda religiosidad que se vivía en el hogar familiar favoreció el surgimiento de numerosas vocaciones eclesiásticas y religiosas. De este modo, las tres hijas mujeres ingresaron en el Instituto Secular Alianza en Jesús por María, fundación instituida por el padre Antonio Amundarain. Por su parte, Miguel sentía desde hacía tiempo una fuerte atracción hacia el ministerio del sacerdocio. Su hermana María Teresa recordó más tarde haberlo visto de niño jugando a celebrar la Santa Misa, utilizando pequeños bavaglini a modo de casula y construyendo improvisados altarines en la propia casa. Los abuelos y los tíos albergaban la esperanza de que el hijo primogénito, Juan, ingresara en el Seminario diocesano. Sin embargo, cuando Juan declaró públicamente su firme decisión de no entrar en el Seminario, Miguel se dirigió a su abuela para asegurarle que sería él quien se convertiría en sacerdote.

Formación y camino al sacerdocio

Durante el año 1923 llegó a La Villa de Don Fadrique un joven sacerdote muy zeloso que pronto advirtió las claras inclinaciones vocacionales del joven Miguel, que contaba entonces con doce años de edad. Después de prepararlo adecuadamente, aquel sacerdote lo condujo personalmente al Seminario Menore de Toledo, el cual se encontraba dedicado a san Tommaso di Villanova. En dicha institución, Miguel se distinguió de inmediato por su sólida religiosidad, su excelente carácter y su constante disponibilidad para ayudar a los compañeros que se encontraban en dificultad. Allí cursó cuatro años dedicados al estudio del latín y de las humanidades, tres años de filosofía y cinco años completos de teología. Los días 20, 21 y 22 de diciembre de 1934 recibió la sagrada tonsura y las órdenes menores de manos de la autoridad eclesiástica. Poco después, el 16 de junio de 1935, recibió el subdiaconado. Los sagrados órdenes le fueron impartidos por el eminentísimo cardenal Isidro Gomá y Tomás, quien ejercía como arzobispo de Toledo y primado de España. Sin embargo, no pudo recibir las órdenes mayores durante el año 1935 debido a la obligación del servicio militar. No obstante, fue declarado formalmente reformado tras la visita médica reglamentaria para el servicio militar. Transcurrido el periodo de espera establecido, ocupó su tiempo libre en la cuidadosa labor de risistemare la biblioteca del arzobispo, quien quiso agradecerle tan valioso servicio regalándole posteriormente algunas de sus propias obras literarias. El 8 de marzo de 1936 alcanzó el grado de diaconado. Finalmente, el 11 de abril de 1936, apenas un día después de haber celebrado su cumpleaños, recibió la ordenación sacerdotal. Entre sus compañeros de promoción y ordenación se encontraban dos paisanos suyos que también alcanzarían la palma del martirio, a saber, don Ambenio Diaz-Maroto y don Telesforo Hidalgo. Su primera Misa solemne la celebró el 21 de abril en el altar mayor de su parroquia natal. No obstante, las circunstancias sociales impidieron que pudiera realizar la Misa cantada a pesar de la concelebración de una veintena de sacerdotes, todo ello debido al clima de inminente revolución que ya se respiraba en el país.

Ministerio pastoral y los inicios de la persecución

El 18 de abril, el joven sacerdote recibió la nombramiento oficial como vicario en su misma parroquia de origen, con la misión principal de asistir al párroco don Francisco López-Gasco Fernández-Largo. Desde este puesto de servicio, Miguel trabajó con gran entusiasmo con los jóvenes de la Acción Católica, organizando diversas actividades como espectáculos teatrales, conferencias de índole religiosa y retiros espirituales para la conversión de las almas. Asimismo, se dedicó con esmero a la catequesis parroquial y transcurría largas horas administrando el sacramento de la reconciliación en el confessionale. Su celo pastoral le llevaba a llevar personalmente la Sagrada Eucaristía a los trabajadores que laboraban en los campos, además de visitar con frecuencia a los enfermos y necesitados de la comunidad. Con el trágico estallido de la guerra civil el 18 de julio, el templo parroquial fue clausurado por la fuerza de los acontecimientos. En esa difícil coyuntura, el párroco titular confió a don Miguel la delicadísima tarea de custodiar en su propio domicilio las sagradas especies para poder comulgar a los fieles y asistir espiritualmente a los más necesitados. El 3 de agosto, el párroco don Francisco fue capturado por los milicianos y, pocos días después, el 9 de agosto, fue asesinado a causa de su fe. El joven vicario celebró su última Misa precisamente en la misma jornada en que su querido confraterno obtenía la gloriosa corona del martirio. Su hermana María Teresa relató haberlo visto orar todos los días de rodillas, recitando fervorosamente un Padrenuestro y una oración especial para pedir la gracia de ser víctima y jamás un traidor por la salvación de España. A quienes le insistían aconsejándole que se quitara la talare y vistiera ropas de carácter civil, el sacerdote respondió con firmeza que no se la quitaría hasta que la misma prenda quedara teñida de sangre. Don Miguel había nacido en La Villa de Don Fadrique, Toledo, el 10 de abril de 1911, y su conciencia sacerdotal rechazaba cualquier apariencia de cobardía. Sin embargo, aceptó a malogrado regaño quitarse la tonaca tras enterarse de que la vestimenta de don Francisco había sido públicamente oltraggiata por los milicianos. En su lugar, optó por ponerse un sencillo grembiule para evitar ir vestido exactamente como el resto de la gente común. Al enterarse de que la imagen del Santissimo Cristo del Consuelo, patrono de La Villa, había sido una de las primeras en ser profanadas por los exaltados, comentó con amargura que lo mejor que se podía hacer era reunir todas las imágenes sagradas y quemarlas para evitar que sufrieran una profanación semejante.

La Pasión y el martirio

Los milicianos acudieron a buscarlo a su propia casa durante la mañana del 5 de septiembre de 1936. Ante la situación, don Miguel se presentó de forma totalmente espontánea ante los perseguidores. Regresó a su domicilio al mediodía para comer tanto el 5 de septiembre como el día sucesivo. Sin embargo, sus familiares no volvieron a verlo con vida después del 6 de septiembre, fecha en la cual dio comienzo formal su dolorosa y heroica Pasión. Don Miguel fue sometido a un riguroso interrogatorio por parte de sus captores. Las únicas respuestas que pronunció con firmeza durante aquel interrogatorio fueron que Dios existe, que él cree firmemente en Dios y la exclamación de Viva Cristo Re. Como parte de los tormentos, fue revestido de manera grotesca como si pretendiera impersonar a Jesucristo en una representación de la Via Crucis. Durante este tiempo, fue cruelmente escarnecido y objeto de mofas por parte de sus despiadados persecutores. Fue sometido nuevamente a un interrogatorio, pero mantuvo exactamente el mismo comportamiento valeroso. En un acto de profunda vejación, fue arrojado sin consideración dentro de un porcile. Los verdugos llegaron al extremo de cortarle la lengua debido a su constante negativa a pronunciar palabras de blasfemia contra Dios. Aquellas personas que se acercaban a llevarle algo de alimento lo insultaban con dureza, preguntándole con burla por qué razón su Dios, a quien tanto amaba y sentía cercano, no acudía a socorrerlo en tal trance. El 8 de septiembre fue conducido por la fuerza hacia otra vivienda distinta. Allí se opuso con valentía a quienes pretendían obligarle a oltraggiare un Crucifijo. Dos días más tarde, según el testimonio aportado por una testigo ocular, los ejecutores ya lo daban prácticamente por muerto debido a los sufrimientos acumulados. No obstante, al oírle todavía suspirar e invocar el nombre de Dios, los verdugos se ensañaron nuevamente llenándolo de bastonazos. El sacerdote sufrió aquellas brutales percusiones hasta que le quedó apenas un hilo de fuerza para pronunciar una última invocación dirigida a su madre. Entregó su espíritu y murió en consecuencia el 10 de septiembre de 1936. Su cuerpo inerte fue sepultado clandestinamente en un campo situado en las proximidades de la ciudad, conocido con el topónimo de La Veguilla. Los verdugos dejaron imprudentemente descubierta una de sus manos, la cual había quedado fuertemente apretada a pugno. Un pastor que transitaba por el lugar logró reconocer y rescatar el cuerpo gracias a la señal visible de aquella mano que sobresalía de la tierra. Se constató que el cuerpo había sido probablemente devorado parcialmente por los perros. Años más tarde, sus venerados restos mortales fueron exumados oficialmente en 1939. Finalmente, dichos restos fueron trasladados con gran solemnidad para reposar en el presbiterio de la iglesia de la Asunción, ubicada en su amada localidad natal de La Villa de Don Fadrique.

Preguntas frecuentes

Cuando se festeggia el beato Miguel Beato Sánchez?

Se celebra el 10 de septiembre, fecha que conmemora su martirio y su nacimiento a la vida eterna.

Di cosa è patrono il beato Miguel Beato Sánchez?

I fatti forniti non menzionano alcun patronato specifico per il beato.