Beato Tomás Jihyoe de San Agustín

Sacerdote agustiniano, mártir

Actualizado el 21 de julio de 2026

Beato Tomás Jihyoe de San Agustín

La vida

Tomás Jihyoe de San Agustín nació en el año 1600 en Omura, una ciudad situada en la región de Nagasaki. Durante su juventud, recibió una sólida formación académica y espiritual al estudiar junto a los padres jesuitas en Arima y posteriormente en Macao. Su camino vocacional lo llevó a profundizar en la espiritualidad agustiniana, hasta que en el año 1624 emitió su profesión religiosa en la ciudad de Manila. Su itinerario geográfico y espiritual incluyó además estancias en lugares como Cebú, donde continuó preparándose para su misión.

En el año 1631, movido por un profundo celo apostólico, tomó la difícil decisión de regresar clandestinamente a Japón. En aquel tiempo, la fe cristiana enfrentaba una persecución severa y sistemática. Para poder desarrollar su ministerio sin ser detectado, el sacerdote sirvió al gobernador de Nagasaki bajo el nombre de Kintsuba. Durante varios años, se dedicó con valentía a asistir a los cristianos que vivían ocultos, fortaleciendo su fe y administrando los sacramentos en condiciones de extrema precariedad. Su presencia fue un consuelo vital para la comunidad perseguida.

Finalmente, tras años de servicio abnegado, fue capturado en el año 1637. Tras su detención, fue condenado a sufrir el martirio en la fosa, entregando su vida el 6 de noviembre de ese mismo año en Nagasaki. Su muerte selló un camino de entrega que comenzó en su tierra natal y culminó en el testimonio supremo de la sangre por amor a Jesucristo.

El culto

La figura del Beato Tomás Jihyoe de San Agustín es celebrada por la Iglesia como un modelo de perseverancia en la fe. El 24 de noviembre de 2008, fue beatificado por la autoridad eclesiástica, un reconocimiento que honra su memoria y su sacrificio. Este acto de beatificación incluyó a otros ciento ochenta y siete mártires que, al igual que él, padecieron la persecución religiosa en el Japón del siglo diecisiete.

Su fiesta se celebra cada 6 de noviembre, fecha que marca el aniversario de su tránsito al cielo. La Iglesia recuerda a estos mártires como testigos de una fortaleza inquebrantable, capaces de mantener viva la llama de la fe en un entorno hostil. La devoción al Beato Tomás Jihyoe invita a los fieles a valorar la libertad religiosa y a encomendarse a su intercesión para obtener la gracia de la fidelidad en las pruebas cotidianas.

Preguntas frecuentes

Cuando se celebra la fiesta del Beato Tomás Jihyoe de San Agustín?

Su memoria litúrgica se celebra el 6 de noviembre.