30 de abril
San Pomponio de Nápoles
Obispo
Actualizado el 18 de septiembre de 2026
El gobierno episcopal y la prueba de los godos
La antigua cronaca de los obispos asigna a San Pomponio el vigésimo primer puesto en la serie episcopal napolitana, detallando un gobierno de veintiocho años que abarcó desde el año 520 hasta el año 548 aproximadamente. Las fuentes documentales sitúan su guía pastoral con certeza en el mes de noviembre del año 536. En aquel período, tras un duro asedio a la ciudad, las tropas griegas de Belisario protagonizaron una cruenta masacre que afectó a los godos, a los ciudadanos inermes y también a varios miembros del clero. En medio de esta profunda zozobra y durante los años de la dominación gotica, el santo obispo veló infatigablemente por su pueblo, defendiendo con valor a su grey de las insidias de la herejía ariana.
La basílica mariana y la memoria de las reliquias
Como testimonio perdurable de su fe y de su profunda devoción a la Madre de Dios, San Pomponio erigió una basílica en el centro de Nápoles. Este templo fue levantado probablemente como recuerdo del primer centenario del Concilio de Efeso celebrado en el año 431. La iglesia recibió el nombre de Santa María Mayor y posteriormente también el de la Pietra Santa. Con el correr de los siglos el edificio sufrió diversas transformaciones hasta ser completamente rehecho en el año 1653, de modo que hoy en día solo permanece el campanile del templo originario de estilo románico.
Durante la visita pastoral del arzobispo Annibale di Capua realizada en el año 1581, se pudo contemplar bajo el altar mayor de la antigua iglesia la urna que guardaba los restos mortales del santo. Años más tarde, en el año 1743, con ocasión de la visita del cardenal arzobispo Giuseppe Spinelli, se hallaron únicamente algunos fragmentos de aquellas reliquias.
La tradición legendaria y la liturgia
Existe una leyenda surgida unos diez siglos más tarde, celebrada por escritores como Giovanni Pontano y Jacopo Sannazzaro, que atribuye a la Santísima Virgen la construcción del templo. Según esta narración tradicional, San Pomponio acudió a la Madre de Dios para liberar a la ciudad de un jabalí poseído por el demonio. La Virgen se habría aparecido en sueños al obispo ordenándole edificar un templo en el lugar donde encontrase un paño de color cerúleo. El recuerdo de este episodio fabuloso se celebró hasta el año 1625 mediante los ludi de la porchetta sobre el sagrado atrio del duomo durante la festividad mariana de mayo.
La conmemoración litúrgica de San Pomponio fue asignada en los antiguos calendarios marmoreo, tutiniano, lotteriano y cassinese al día treinta de abril, que correspondía a la fecha de su deposición. Hacia finales del siglo decimosexto aquella celebración cayó en el olvido, pero fue restablecida por un decreto de la sagrada Congregación de los Ritos del diecinueve de julio del año 1634, fijándola para el catorce de mayo. Esta misma fecha es la elegida actualmente para inscribir su memoria en el Martirologio Romano, donde se le recuerda como obispo en Nápoles, constructor de la iglesia dedicada al Nombre de María Madre de Dios y defensor del pueblo fiel frente al arrianismo durante la ocupación de los godos.
Su vida y ministerio
El obispo San Pomponio desempeñó su servicio pastoral en la ciudad de Nápoles durante un periodo histórico complejo y exigente. Su gobierno episcopal, que abarcó desde el año 520 hasta el 548, estuvo caracterizado por una constante atención a las necesidades espirituales y sociales de su grey. En un contexto político difícil, bajo la dominación de los godos, el santo se distinguió por su labor de protección hacia los fieles, enfrentándose con claridad y valentía al avance de la herejía arriana. Su firmeza doctrinal fue el baluarte que permitió a la Iglesia local preservar la pureza de la fe en momentos de tensión y división.
La historia de San Pomponio está estrechamente ligada a los acontecimientos que marcaron a la ciudad de Nápoles. Fue testigo directo del asedio que la urbe sufrió en el año 536 por parte de las tropas griegas comandadas por Belisario, una circunstancia que sin duda puso a prueba su capacidad de consuelo y liderazgo ante el sufrimiento de sus conciudadanos. Más allá de su labor defensora, San Pomponio dejó una huella permanente en el paisaje urbano y espiritual de la ciudad al promover y realizar la edificación de la basílica de Santa María Maggiore. Esta obra no solo representa un logro arquitectónico, sino que simboliza el cuidado pastoral de quien buscó siempre ofrecer a su pueblo un espacio digno para el encuentro con Dios. Su fallecimiento en el año 548 cerró un capítulo fundamental en la historia de la diócesis napolitana, consolidando su recuerdo como un obispo dedicado, prudente y profundamente comprometido con el bienestar de su comunidad.
El culto
La veneración a San Pomponio ha perdurado en la tradición de la Iglesia, manteniendo viva la memoria de su intercesión y de su ejemplo episcopal. El culto en su honor se ha expresado a través de los siglos, reconociendo su papel como un pilar de la fe en Nápoles. La Iglesia ha fijado su memoria litúrgica en el Martirologio Romano el día 14 de mayo, una fecha que invita a los fieles a reflexionar sobre la constancia y la fidelidad de este santo pastor.
Es importante señalar que, en la tradición histórica de la comunidad, el santo fue anteriormente conmemorado el día 30 de abril. Este cambio en la fecha de celebración refleja el cuidado de la Iglesia por ordenar la memoria de sus santos, asegurando que su testimonio siga siendo una luz clara para las generaciones actuales. A través de la oración y el recuerdo de sus obras, los fieles continúan honrando la vida de un hombre que supo servir con integridad, humildad y valentía durante uno de los siglos más complejos de la historia cristiana.
Preguntas frecuentes
Cuando se festeggia San Pomponio?
Su conmemoración litúrgica se celebra originalmente el treinta de abril, día de su deposición, y su fiesta fue restablecida y fijada también para el catorce de mayo, fecha en la que figura en el Martirologio Romano.
En Nápoles, san Pomponio, obispo, que construyó dentro de la ciudad una iglesia dedicada al Nombre de María Madre de Dios y durante la ocupación de los godos defendió de la herejía arriana al pueblo a él confiado. — Martirologio Romano