San Tarasio

Patriarca de Constantinopla

Actualizado el 21 de julio de 2026

San Tarasio

Su trayectoria y ministerio

La vida de San Tarasio estuvo marcada por una notable transición entre el servicio al Estado y el servicio a Dios. Antes de asumir sus responsabilidades eclesiásticas, ocupó cargos de gran relevancia como senador y jefe de la cancillería imperial en Constantinopoli. Fue precisamente desde este entorno civil que fue llamado a la dignidad episcopal, siendo elegido patriarca aun siendo laico, una decisión que reflejaba la confianza en su rectitud y capacidad de gobierno espiritual.

Una vez al frente de la sede patriarcal, su gestión se distinguió por una actividad constante en favor de la unidad y la claridad doctrinal. Su mayor legado en este ámbito fue la promoción y celebración del Concilio de Nicea en el año 787, donde trabajó para restaurar la paz y la concordia dentro de la Iglesia. Más allá de sus tareas administrativas, San Tarasio mostró una profunda preocupación por la vida contemplativa y el retiro, lo cual se materializó en la fundación de un monasterio a orillas del Bosforo. Este lugar no solo fue un centro de oración, sino un espacio donde la espiritualidad podía florecer lejos del bullicio de la corte imperial.

Su integridad personal fue puesta a prueba cuando se opuso valientemente al divorcio del emperador Costantino sexto. Esta postura, que le acarreó dificultades, demuestra que su autoridad como obispo no buscaba el favor de los poderosos, sino la defensa de los principios cristianos. San Tarasio falleció en Constantinopoli en el año 806, dejando tras de sí una estela de servicio abnegado y un ejemplo de coherencia que ha perdurado a través de los siglos.

El recuerdo de su memoria

La figura de San Tarasio es honrada por la Iglesia como un modelo de obispo que supo navegar las complejas aguas de una época turbulenta. Su memoria litúrgica se celebra con gratitud, reconociendo en él a un pastor que, aun habiendo servido en las altas esferas del imperio, nunca perdió su enfoque en la misión evangélica y en la defensa de la verdad.

Aunque su labor estuvo centrada en Constantinopoli y sus alrededores, su influencia se extendió mucho más allá, consolidándose como un baluarte de la disciplina y el orden eclesiástico. La celebración de su vida nos invita a reflexionar sobre la importancia de la fidelidad a los principios, incluso cuando estos entran en conflicto con las expectativas del mundo. San Tarasio permanece en el corazón de los fieles como un guía que supo armonizar la prudencia del gobernante con la humildad del siervo de Dios.

Preguntas frecuentes

Cuando se celebra la memoria de San Tarasio?

Su memoria litúrgica se celebra el 25 de febrero.

En Constantinopla, san Tarasio, obispo, que, insigne por piedad y doctrina, abrió el Concilio Niceno II, en el cual los Padres defendieron el culto de las sagradas imágenes. — Martirologio Romano