14 de septiembre
Sant' Alberto de Jerusalén
Obispo y mártir
Actualizado el 18 de septiembre de 2026
Los primeros años y el ministerio episcopal
En su juventud, Alberto ingresó entre los Canonici Regolari di Santa Croce di Mortara en la ciudad de Pavía. En el año 1180 asumió el cargo de prior de esta misma orden religiosa. Su trayectoria eclesiástica continuó avanzando cuando fue nombrado obispo de Bobbio en el año 1184. Poco tiempo después, en el año 1185, fue designado obispo de Vercelli, sede que gobernó con dedicación durante veinte años. Durante este largo periodo al frente de la diócesis, Alberto demostró ser un pastor eminente tanto por su vida espiritual como por su profundo saber y su reputación intachable.
La influencia de Alberto trascendió los límites de su propia diócesis gracias a su habilidad para promover la concordia entre ciudades en conflicto. En el año 1194 desempeñó una delicada labor como mediador de paz entre las ciudades de Milán y Pavía. Pocos años más tarde, en el año 1199, volvió a ejercer como mediador de paz entre Parma y Piacenza. Su destacada intervención para alcanzar un entendimiento entre el Papa Clemente III y el emperador Federico Barbarossa le valió el nombramiento de Príncipe del Imperio. Además de sus tareas diplomáticas, en el año 1194 redactó los Estatutos de los Canonici di Biella.
El Patriarcado latino de Gerusalemme y la Regla del Carmelo
En el año 1205, el Papa Innocenzo III nombró a Alberto Patriarca latino de Gerusalemme. Junto con esta alta dignidad, recibió también el oficio de Legato papale para la Terrasanta. Para asumir sus nuevas responsabilidades, sbarcó en San Giovanni d'Acri en el año 1206. Precisamente en ese mismo año se produjo la muerte de San Bertoldo, acontecimiento tras el cual Alberto entabló una estrecha amistad con San Brocardo. San Brocardo se dirigió al Patriarca Alberto para resolver diversas dudas y dificultades relativas a la vida común en el monte Carmelo.
En aquel lugar, los asiatici del Carmelo conservaban antiguas tradiciones de las cuales no querían apartarse, mientras que los europeos del Carmelo experimentaban una forma de vida muy diferente a la de los monasterios de sus países de origen. Estas marcadas diferencias amenazaban con poner en peligro la paz de la comunidad. Para solucionar este conflicto, Alberto compuso, de acuerdo con San Brocardo, una Regola sabia que constituyó una admirable transacción entre Oriente y Occidente. Con el paso del tiempo, esta norma reunió a todos los espíritus y produjo frutos divinos de santidad. Posteriores aprobaciones de la norma por parte de varios Papas transformaron aquel grupo en una Orden Religiosa, destacando la aprobación definitiva del texto como Regola por parte del Papa Innocenzo IV en el año 1247, lo que permitió que la Orden del Carmelo fuera integrada en la corriente de los Ordines Mendicanti.
El martirio y la memoria litúrgica
El final de la vida terrena de Alberto llegó de forma violenta el 14 de septiembre de 1214 en Acri. Su muerte ocurrió durante la procesión dedicada a la festividad de la Esaltazione della santa Croce. El responsable del ataque fue el Maestro o Priore dell'Ospedale di Santo Spirito. Dicho prior había sido previamente reprendido y apartado de su cargo por Alberto debido a su mala conducta. En el martirologio se recuerda a sant'Alberto en Akko, Palestina, como un obispo que fue trasladado desde Vercelli hasta Gerusalemme, resaltando además que escribió una regla para los ermitaños del monte Carmelo y que fue traffitto con la spada por un hombre malvagio al que había reprendido mientras celebraba la fiesta de la Santa Croce.
La memoria litúrgica de sant'Alberto se celebra en distintas fechas según las tradiciones locales y religiosas. En Vercelli y entre los canónigos regulares es venerado el 8 de abril, fecha que según la tradición podría corresponder al día en que entregó la Regla a los ermitaños. Por su parte, los Carmelitani y el Patriarcato latino de Gerusalemme lo recuerdan los días 16, 17, 25 y 26 de septiembre.
Il cammino di un pastore
La vocazione di Sant' Alberto ebbe inizio nel cuore del dodicesimo secolo, portandolo a maturare una profonda esperienza comunitaria. Nel 1180, la sua dedizione fu riconosciuta con la nomina a priore dei Canonici Regolari di Mortara, incarico che svolse con spirito di servizio. Pochi anni dopo, nel 1184, la Chiesa lo chiamò al ministero episcopale a Bobbio, seguito quasi immediatamente, nel 1185, dalla guida della diocesi di Vercelli. In questi anni di intenso lavoro pastorale, Alberto seppe distinguersi per l'equilibrio e la fermezza con cui governava le comunità affidate alla sua cura, sempre attento a promuovere la vita spirituale e la disciplina ecclesiastica.
Nel 1205, il suo cammino lo condusse verso una missione di portata universale: la nomina a Patriarca latino di Gerusalemme. In questa terra benedetta, egli non si limitò all'amministrazione della Chiesa, ma divenne un punto di riferimento per la vita contemplativa. Fu proprio in questo contesto che rispose alla richiesta degli eremiti del Monte Carmelo, redigendo per loro la Regola che avrebbe dato forma e identità alla loro vocazione nel corso dei secoli. La sua missione si compì infine nel 1214 a San Giovanni d'Acri. Proprio mentre partecipava alla solenne processione dell'Esaltazione della Santa Croce, Sant' Alberto venne assassinato, sigillando con il sangue la sua testimonianza di fede. La sua morte, avvenuta nel pieno dell'adempimento del suo dovere, rimane una pagina luminosa di fedeltà al Cristo sofferente e glorioso, ricordando a ogni cristiano che il servizio a Dio richiede a volte il dono totale di sé.
Memoria e devozione
La figura di Sant' Alberto di Gerusalemme occupa un posto di grande onore nel cuore della Chiesa, in particolare all'interno dell'Ordine Carmelitano e del Patriarcato latino di Gerusalemme, di cui è riconosciuto come speciale patrono. La sua eredità spirituale, racchiusa nella Regola scritta per i solitari del Carmelo, ha permesso a innumerevoli anime di trovare una via sicura verso la contemplazione e il servizio fraterno.
Il ricordo liturgico di questo santo vescovo e martire si articola in date diverse, a testimonianza del legame profondo che molte comunità mantengono con la sua memoria. Mentre la ricorrenza del 14 settembre segna il giorno del suo martirio, i Canonici Regolari celebrano la sua memoria l'8 aprile, mentre la famiglia carmelitana lo ricorda in diverse date nel mese di settembre. Queste celebrazioni non sono soltanto un atto di devozione, ma un invito a riflettere sulla solidità della fede di Alberto, che seppe rimanere saldo nella sua missione fino all'ultimo respiro, offrendo la propria vita per la Chiesa in un contesto di grande complessità storica e spirituale.
Preguntas frecuentes
Quando si festeggia Sant' Alberto de Jerusalén?
Sant'Alberto de Jerusalén es venerado el 8 de abril en Vercelli y por los canónigos regulares, mientras que los Carmelitani y el Patriarcato latino de Gerusalemme lo celebran los días 16, 17, 25 y 26 de septiembre, con una memoria especial el 14 de septiembre.
Di cosa è patrono Sant' Alberto de Jerusalén?
Los datos disponibles no mencionan ningún patronazgo específico para sant'Alberto de Jerusalén.
En Akko en Palestina, san Alberto, obispo, que, trasladado de la Iglesia de Vercelli a la de Jerusalén, escribió una regla para los ermitaños del monte Carmelo y, mientras celebraba la fiesta de la Santa Cruz, fue atravesado con la espada por un hombre malvado por él reprendido. — Martirologio Romano