11 de junio
Sant' Aleidis de Schaerbeek
Virgen
Actualizado el 18 de septiembre de 2026
La giovinezza e l'ingresso in monastero
Aleide nacque a Schaerbeek, nei pressi di Bruxelles, nella prima metà del tredicesimo secolo. Era una graziosissima fanciulla e mostrò ben presto un'intelligenza superiore e un grande amore verso Dio. A sette anni Aleide entrò nel monastero cistercense di La Cambre per essere istruita ed educata. Il monastero di La Cambre era stato fondato da pochi anni in quei luoghi. Col passare degli anni, Aleide vestì l'abito monacale e la sua virtù si accrebbe visibilmente all'interno della comunità religiosa.
La prova della lebbra e le visioni mistiche
Aleide ebbe il dono di una visione divina in cui le fu data da Dio una croce d'oro in segno delle acerbissime sofferenze che avrebbe patito. Il Signore sottopose Aleide a una terribile prova colpendola con la lebbra. La lebbra consumò Aleide per lunghi anni, riducendola a un povero corpo purulento. A ventidue anni, colpita dalla lebbra, fu costretta a una vita di segregazione dalla comunità. Segregata dalla comunità, Aleide offrì le sue sofferenze per la salvezza dei peccatori e la liberazione delle anime purganti. Aleide si doleva di una sola cosa, ovvero di non poter ricevere la comunione sotto ambedue le specie. Per timore del contagio le era interdetto accostare le labbra al calice. Il Signore la consolò di questa privazione apparendole e dicendole che chiunque avesse gustato del suo corpo avrebbe gioito parimenti del sangue e che dove la parte è, vi è il tutto.
La cecità, gli ultimi giorni e il transito
Nel 1249 il morbo distrusse gli occhi di Aleide. Aleide dedicò a Dio la perdita della vista per le intenzioni di Guglielmo, re dei Romani, e di san Luigi, re di Francia, che partiva per la sesta crociata. L'undici giugno 1249 una visione rivelò ad Aleide che sarebbe dovuta rimanere su questa terra ancora un anno. Negli ultimi anni, perduta anche la vista, neppure un membro del corpo le era rimasto sano, salvo la lingua, per cantare le lodi di Dio. Secondo la profezia della visione, Aleide morì l'undici giugno 1250 nel monastero di La Cambre, vicino a Bruxelles. Coloro che l'assistevano negli ultimi momenti videro la sua anima volare direttamente in paradiso.
Il culto e la memoria liturgica
Con decreto del primo luglio 1702 papa Clemente XI concesse ai monaci Fuliensi della Congregazione di San Bernardo la facoltà di celebrare la festa di Aleide. Nel 1870 il culto di Aleide fu esteso a tutto l'Ordine cistercense. Nel 1907 il culto di Aleide fu ufficialmente autorizzato da Pio X a tutte le diocesi del Belgio.
Su camino de entrega
El itinerario espiritual de Sant' Aleidis de Schaerbeek comenzó en una etapa muy temprana de su vida. Nacida en Schaerbeek, su vocación la llevó a las puertas del monasterio cisterciense de La Cambre siendo apenas una niña de siete años. En este entorno de oración y silencio, Aleidis cultivó un espíritu de recogimiento y amor hacia el Señor, preparándose para las pruebas que habrían de definir su camino hacia la santidad.
La vida de esta joven virgen cambió de manera drástica cuando contrajo la enfermedad de la lepra. En aquel tiempo, la naturaleza de esta dolencia imponía una necesaria segregación para proteger a los demás miembros de la comunidad monástica. Aleidis aceptó esta dura realidad con una entereza admirable, retirándose a un lugar apartado donde su soledad se transformó en un espacio de oración ininterrumpida. Lejos del contacto físico con sus hermanas, su corazón se mantuvo siempre vinculado a la vida litúrgica y espiritual del monasterio.
Hacia el año mil doscientos cuarenta y nueve, su salud se deterioró aún más cuando perdió el sentido de la vista. Esta nueva limitación, lejos de apagar su fervor, intensificó su unión con Dios. Sant' Aleidis sobrellevó estos años de enfermedad con una paciencia que edificaba a cuantos conocían su situación. Su partida definitiva de este mundo ocurrió el once de junio del año mil doscientos cincuenta, en La Cambre. Su vida, aunque marcada por el retiro forzoso, permaneció fecunda en espíritu hasta el final de sus días, dejando una huella de humildad y confianza absoluta en la providencia divina.
El recuerdo de su santidad
La figura de Sant' Aleidis de Schaerbeek ha sido preservada con veneración a lo largo de los siglos. Su proceso de reconocimiento oficial culminó con la aprobación de su culto por parte de la Iglesia, siendo confirmada su santidad por el papa Clemente Once en el año mil setecientos dos, y posteriormente reafirmada por el papa Pío Décimo en el año mil novecientos siete.
La memoria de esta santa es un punto de referencia constante para la familia cisterciense, que celebra su recuerdo con gratitud. Aunque la fecha principal de su festividad es el once de junio, su figura es honrada también el doce de junio en el Menologio Cisterciense, y el quince de junio en la liturgia propia del Orden cisterciense y en la región de Malinas. Este culto extendido subraya la importancia de su testimonio, que trasciende las fronteras locales para alcanzar a toda la Iglesia. Al recordar a Sant' Aleidis, los fieles son invitados a reflexionar sobre la dignidad de la vida consagrada y la capacidad del ser humano para transformar el sufrimiento en una ofrenda de amor puro.
Preguntas frecuentes
Quando si festeggia Santa Aleidis de Schaerbeek?
Si celebra l'undici giugno. Nell'Ordine cistercense e nella diocesi di Malines è celebrata il quindici giugno, mentre nel Menologio Cistercense è ricordata il dodici giugno.
Di cosa è patrono Santa Aleidis de Schaerbeek?
Le fonti biografiche e storiche non menzionano specifici patronati per Santa Aleidis de Schaerbeek.
En el monasterio de La Chambre cerca de Bruselas en Brabante, en la actual Bélgica, santa Aléide, virgen de la Orden Cisterciense, que, a los veintidós años, golpeada por la lepra, fue obligada a una vida de segregación; en los últimos años, perdida también la vista, ni siquiera un miembro del cuerpo le había quedado sano, salvo la lengua, para cantar las alabanzas de Dios. — Martirologio Romano