28 de diciembre
Sant' Antonio de Lerins
Monje
Actualizado el 18 de septiembre de 2026
La juventud y los años en el Norico
Sant'Antonio de Lerins nació en la segunda mitad del quinto siglo, en el seno de una familia distinguida, en Valeria o en la provincia omonima situada en la Pannonia. Tras perder a su padre a la edad de ocho años, su vida quedó en manos de san Severino, el apóstol del Norico. San Severino condujo al joven Antonio al monasterio de Faviana, un lugar donde el muchacho se formó espiritualmente y se trattenne firmemente hasta la muerte de su maestro, acaecida en el año 482. Posteriormente, Antonio fue acogido por su tío Costanzio, obispo de Lorch en el Wurtemberg, bajo cuya tutela ingresó formalmente en la vida monástica, haciéndose notar de inmediato por su profunda humildade.
El traslado al lago de Como y la vida eremítica
En el año 488, los romanos se vieron obligados a abandonar el Norico a causa de las graves incursiones de Odoacre. Ante este cambio histórico, Antonio se trasladó a las orillas del lago de Como, donde se estableció inicialmente junto a un sacerdote llamado Mario, el cual reunía a varios discípulos. Mario nutrió una gran admiración por el joven monje y lo instó a recibir los órdenes sagrados para que lo asistiera en su labor. Sin embargo, el profundo deseo de solitudine que habitaba en el corazón de Antonio lo impulsó a trasladarse al otro extremo del lago de Como. Allí vivió durante un tiempo en una gruta situada junto a la tumba de san Felice, compartiendo su retiro con dos ancianos ermitaños.
El episodio del falso discípulo y la notoriedad
La fama de Sant'Antonio de Lerins se difundió con rapidez por todos los alrededores debido a su vida de entrega. En aquel tiempo, un hombre fue condenado a muerte por haber asesinado a su propia esposa en un violento impeto de celos. Para escapar de la pena capital, el criminal buscó refugio junto a Antonio, simulando un falso deseo de convertirse en su discípulo. El santo, dotado de gran discernimiento, smascherò al hipócrita y lo echó sin dudar de su celda. Este episodio singular acarreó un crecimiento enorme en la notoriedad del monje, cuyas jornadas se vieron interrumpidas por la constante llegada de numerosos visitantes curiosos o devotos.
El retiro definitivo en Lérins y los escritos
Molesto por el bullicio y la afluencia de personas que perturbaban su recogimiento, Antonio tomó la decisión de cruzar los Alpes. Se estableció finalmente en Lérins, donde logró hallar la paz que tanto buscaba. El martirologio lo describe como un hombre sumamente ilustre por su garbo y su preparación intelectual, detallando que, tras haber conducido una larga vida solitaria, se retiró ya anciano al monasterio de Lérins en Provenza. La muerte de Sant'Antonio de Lerins ocurrió hacia el año 520, tras haber transcurrido dos años de humilde vida en aquel monasterio, donde el martirologio atestigua que se addormentò piamente nel Signore. Poco después de su fallecimiento, sant'Ennodio de Pavia redactó una detallada Vita del santo a petición expresa de Leonzio, abate de Lérins.
Una vida de peregrinaje y oración
La historia de Sant' Antonio de Lerins es un testimonio de fidelidad en medio de los cambios y las dificultades de su tiempo. Originario de Valeria, en Pannonia, su formación espiritual comenzó en el monasterio de Faviana bajo la tutela de san Severino, figura clave que orientó sus primeros pasos en la vida consagrada. Tras el abandono del Norico, su camino lo condujo hacia el lago de Como, donde buscó un espacio de silencio y recogimiento.
Durante su estancia cerca de la tumba de san Felice, Antonio abrazó la vida eremitica, dedicándose con rigor a la meditación. Fue en este periodo donde su rectitud se puso a prueba; al socorrer a quien creía un necesitado, descubrió que se trataba de un homicida que intentaba ocultarse bajo su protección. Con gran valentía y sentido de la justicia, Antonio no permitió que su celda fuera refugio para el mal, dejando clara su postura ante la verdad. Finalmente, su búsqueda de la perfección monástica lo llevó a trasladarse a Lérins, en Francia. Allí, bajo la disciplina de la vida comunitaria, vivió sus últimos años entregado a la oración y al servicio, hasta su fallecimiento en el año quinientos veinte. Su vida, aunque sencilla y austera, permanece como un recordatorio de que la santidad se construye paso a paso, con la mirada siempre puesta en la justicia y la paz interior.
La memoria litúrgica
La figura de Sant' Antonio de Lerins es honrada por la Iglesia el veintiocho de diciembre. Cabe señalar que esta fecha es considerada por los estudiosos como una elección arbitraria, pues no corresponde con certeza al aniversario exacto de su tránsito. No obstante, la tradición ha fijado este día para recordar su legado y elevar plegarias en su nombre.
La devoción al santo se extiende a diversas localidades que guardan memoria de su paso o de su ejemplo. En particular, la ciudad de Fréjus, en Francia, mantiene una conmemoración especial el día treinta de diciembre. Estos momentos de oración no solo celebran la vida de quien fuera un monje ejemplar, sino que también nos permiten unirnos en comunión con aquellos que, a lo largo de los siglos, han sabido mantener encendida la lámpara de la fe. A través de este culto, la comunidad cristiana encuentra un modelo de sobriedad y de rectitud, valores que Sant' Antonio encarnó profundamente durante su estancia en los monasterios y en su retiro eremítico.
Preguntas frecuentes
Cuando se festejte Sant'Antonio de Lerins?
Es celebrado oficialmente el 28 de diciembre, aunque la fecha parece ser arbitraria, y además es commemorado en Fréjus el 30 de diciembre.
Conmemoración de san Antonio, monje, que, hombre ilustre por su gracia y preparación, después de haber llevado una vida solitaria, se retiró ya anciano al monasterio de Lérins en Provenza, donde se durmió piadosamente en el Señor. — Martirologio Romano