Santa Fausta de Narni
Mártir
Actualizado el 21 de julio de 2026
Su testimonio de fe
Santa Fausta vivió su compromiso cristiano en una época de gran adversidad, durante el siglo cuarto. En la ciudad de Cizico, su integridad fue puesta a prueba bajo la persecución decretada por el emperador Maximiliano. Lejos de ceder ante las presiones de su tiempo, ella mantuvo su mirada puesta en el Reino de los cielos, convirtiéndose en un baluarte de esperanza para la comunidad de creyentes.
Un episodio fundamental de su historia es la interacción con Evilasio. Este hombre, encargado de ejecutar las torturas, quedó profundamente conmovido por la entereza y la paz de la santa ante el sufrimiento. El fallido intento de doblegar su voluntad mediante el dolor se transformó, por gracia divina, en una oportunidad de redención. Evilasio, transformado por el testimonio de Fausta, abrazó la fe cristiana con la misma determinación. Ambos, unidos en la oración y en la fidelidad al Evangelio, fueron sometidos a diversos suplicios que culminaron con su muerte. Su partida de este mundo no fue un final, sino el inicio de una memoria perdurable que ha sido custodiada con devoción por la Iglesia a través del Martirologio Romano, donde se le honra como mártir de Cizico.
La veneración de sus reliquias
El culto a Santa Fausta ha sido custodiado por la Iglesia mediante la veneración de sus reliquias, las cuales han recorrido un largo camino a través de los siglos. Durante el siglo sexto, sus restos fueron trasladados a Narni, ciudad que la adoptó como una de sus figuras protectoras y referentes espirituales. Este traslado permitió que la devoción a la santa echara raíces profundas entre los fieles, quienes encontraban en su ejemplo un modelo de vida cristiana íntegra.
Posteriormente, en el siglo noveno, sus reliquias fueron trasladadas a Lucca. Este nuevo emplazamiento favoreció la difusión de su historia y fortaleció el vínculo de los creyentes con su memoria. A través de estos movimientos históricos, la figura de Santa Fausta ha permanecido viva en la oración de la comunidad. Hoy, recordarla significa reconocer la victoria de la fe sobre la violencia y el poder del testimonio personal para transformar los corazones, incluso en las circunstancias más difíciles. Su vida sigue siendo una invitación a la constancia y a la entrega absoluta al amor de Dios.
Preguntas frecuentes
Cuando se celebra la fiesta de Santa Fausta de Narni?
Su festividad se conmemora el día 20 de septiembre.