Beate María Carmen Moreno Benítez y María Amparo Carbonell Muñoz

Protomártires de las Hijas de María Auxiliadora

Actualizado el 21 de julio de 2026

Beate María Carmen Moreno Benítez y María Amparo Carbonell Muñoz

Una vida de fidelidad

María Carmen Moreno Benítez nació en Villamartín en el año mil ochocientos ochenta y cinco. A lo largo de su vida, recorrió diversas localidades como Sevilla, Sarria, Valverde del Camino y Jerez, donde ejerció con dedicación su papel como directora de casas salesianas. En el año mil novecientos catorce, emitió sus votos perpetuos, consolidando un camino de servicio que la llevó finalmente a la comunidad de Barcelona. Por su parte, María Amparo Carbonell Muñoz, nacida en Alboraya en el año mil ochocientos noventa y tres, siguió una vocación marcada por el servicio sencillo y constante. Tras emitir su profesión religiosa en mil novecientos veintitrés y la perpetua en mil novecientos veintinueve, integró la comunidad de Santa Dorotea en Barcelona, donde desempeñó con diligencia las tareas de todo tipo requeridas por la casa.

El momento culminante de sus vidas llegó en el año mil novecientos treinta y seis, en el contexto de la guerra civil española. A pesar de los riesgos que acechaban, ambas religiosas tomaron la decisión consciente de permanecer en Barcelona con el único propósito de asistir a una consorella que se encontraba enferma. Este acto de caridad fraterna las condujo a ser detenidas y, finalmente, fusiladas el uno de septiembre de aquel año. Su muerte no fue un hecho aislado de violencia, sino el testimonio final de dos mujeres que vivieron su consagración hasta las últimas consecuencias, demostrando que el amor al prójimo, especialmente en la enfermedad y la debilidad, es la expresión más pura de la fe cristiana. Su ejemplo sigue inspirando a quienes buscan vivir la caridad con sobriedad y entrega cotidiana.

El culto y la memoria

El reconocimiento oficial de su sacrificio llegó con su beatificación, celebrada el once de marzo del año dos mil uno por el Papa Juan Pablo Segundo. Desde entonces, la Iglesia celebra su memoria litúrgica cada uno de septiembre, fecha en la que fueron entregadas al Señor a través del martirio. Como protomártires de las Hijas de María Auxiliadora, su figura es venerada como un baluarte de fidelidad al carisma salesiano y de amor heroico hacia la comunidad.

El culto a las beatas María Carmen y María Amparo no se limita a la conmemoración de su muerte, sino que invita a los fieles a reflexionar sobre la importancia de la perseverancia en la vocación y el cuidado de los más vulnerables. Su recuerdo es un recordatorio constante de que la santidad se construye en los detalles de la vida diaria y en la capacidad de permanecer al lado de quien sufre, aun cuando las circunstancias externas sean adversas. La Iglesia las presenta como intercesoras y modelos de una entrega serena, invitando a los creyentes a renovar su compromiso de caridad en sus propios entornos de vida.

Preguntas frecuentes

Cuando se celebra la memoria de las beatas María Carmen y María Amparo?

Su memoria litúrgica se celebra cada uno de septiembre.

Son patronas de alguna causa?

Son recordadas como las protomártires de las Hijas de María Auxiliadora.

En Barcelona, también en España, beatos mártires Pedro Rivera, sacerdote de la Orden de los Frailes Menores Conventuales, María Carmela Moreno Benítez y María del Refugio Carbonell Múñoz, vírgenes del Instituto de María Auxiliadora, las cuales en la misma persecución, conformadas a la pasión de Cristo Esposo, llegaron al premio de la paz eterna. — Martirologio Romano