20 de septiembre
Beato Adelpreto de Trento
Obispo y mártir
Actualizado el 18 de septiembre de 2026
Orígenes y ministerio episcopal
Se ignoran tanto la fecha exacta como el lugar preciso del nacimiento de Adelpreto, aunque se considera que era probablemente originario de Alemania. La propia posición geográfica de la ciudad de Trento determinaba que sus obispos príncipes gravitaran de manera natural en el ámbito imperial. Adelpreto asumió la guía de la diócesis de Trento a partir del año 1156 o del año 1157, en una época en la cual se disponen de escasas noticias documentales sobre los detalles específicos de su gobierno pastoral en la diócesis y en el principado tridentino.
En el año 1158, el obispo Adelpreto tuvo una misión diplomática relevante al scortar a los legados de papa Adriano IV a través de las valles trentinas mientras se dirigían hacia Alemania para encontrarse con el emperador Federico. El pontificado de papa Adriano IV se desarrolló entre los años 1154 y 1159, mientras que el emperador Federico Barbarossa había recibido la corona imperial en el año 1155. En aquel tiempo, el emperador Federico se encontraba en plena guerra contra el Papado y contra los Comuni italianos con el propósito firme de afirmar los derechos universales del Imperio. Precisamente en el año 1158, el emperador llevó a cabo su segunda discesa en Italia, logrando la conquista de la ciudad de Milano.
El contexto político y el martirio
No resulta del todo claro el comportamiento adoptado por Adelpreto frente al cisma que se originó a causa de la profunda lucha desatada entre el Imperio y el Papado. Sin embargo, desde una perspectiva estrictamente política, el obispo se inclinó por apoyar al emperador, manifestándose claramente como un fautor del partido ghibellino. Es posible que Adelpreto haya revestido también la delicada y compleja carga de Vicario imperial.
Su vida terrena concluyó de forma trágica a causa de una muerte violenta acaecida en los alrededores de la localidad de Rovereto alrededor del año 1177. El obispo fue atraído a una emboscada preparada cuidadosamente por sus enemigos y perdió la vida tras ser cruelmente percosso. Los datos históricos señalan que Adelpreto fue asesinado por un hombre llamado Aldrigitus, el cual pertenecía a la noble familia de Castelbarco, situada en las proximidades de Rovereto.
Sepultura, culto y controversias
Tras su muerte, el cuerpo de Adelpreto fue trasladado y sepultado con honores en el interior del duomo de Trento. La diócesis tridentina ha mantenido siempre y de manera constante un culto litúrgico que lo reconoce como mártir. Sobre su sepulcro se colocó en tiempos antiguos una valiosa lamina romanica de cobre dorato que representaba la dramática escena de su asesinato; en la actualidad, dicha lamina se conserva con cuidado en el tesoro del Duomo de Trento. Asimismo, el beato Adelpreto es recordado como contitolare del altar mayor de la Cattedrale de Trento, compartiendo esta dedicación junto a san Vigilio. El Martirologio sitúa su memoria en las cercanías de la ciudad de Arco, en el Trentino, y lo define solemnemente como obispo y strenuo defensor de los pobres, de los orfanos y de la libertad de la Iglesia.
La devoción popular y eclesial hacia san Adelpreto ha conocido altibajos notables a lo largo de los siglos, registrando incluso debates y contestaciones sobre la legitimidad de su santidad. Ya desde el siglo XVI y al menos hasta el año 1913, su festividad litúrgica se celebraba puntualmente cada 27 de marzo; sin embargo, a partir de 1913 su fiesta fue retirada definitivamente del calendario diocesano. Acontecimientos históricos particulares muestran la confianza del pueblo en su intercesión, como ocurrió en el año 1703, cuando la ciudad de Trento formuló un voto solemne invocando la protección de san Adelpreto frente al asalto de las tropas francesas. Posteriormente, en el transcurso del siglo XVIII, el estudioso e historiador Girolamo Tartarotti, quien vivió entre 1706 y 1761, encendió una intensa y duradera polémica sobre el culto al obispo. La controversia suscitada por Girolamo Tartarotti se fundamentaba principalmente en la figura compleja y contrastante del obispo guerrero tal como había quedado fijada en la memoria de la tradición popular.
La vida y el ministerio
El Beato Adelpreto asumió la cátedra de Trento en un periodo de gran relevancia histórica durante el siglo doce. Desde el inicio de su episcopado, mostró una clara voluntad de colaborar estrechamente con la jerarquía romana. Un momento significativo de su gestión ocurrió en el año mil ciento cincuenta y ocho, cuando fue llamado a acompañar a los legados del Papa Adriano cuarto, demostrando su lealtad y su papel como figura de referencia en la diplomacia eclesiástica de aquel entonces.
Su vida transcurrió entre las localidades de Trento, Arco y Rovereto, territorios que fueron testigos de su labor como pastor. Sin embargo, su camino se vio truncado por la violencia de los hombres. En un agguato perpetrado en Rovereto, encontró la muerte a manos de Aldrigitus, perteneciente a la familia Castelbarco. Este suceso, ocurrido en el año mil ciento setenta y siete, marcó profundamente a la comunidad cristiana de la época, que vio en su obispo a un hombre que perdió la vida en cumplimiento de sus deberes. Tras aquel doloroso acontecimiento, sus restos fueron trasladados para recibir sepultura en el Duomo de Trento, donde se conserva hasta el día de hoy su memoria, siendo un punto de referencia para la historia de la diócesis y para quienes reflexionan sobre la fragilidad de la vida humana frente a la violencia política y social de la Edad Media.
El culto y la memoria
La figura del Beato Adelpreto ha sido objeto de veneración a lo largo de los siglos, manteniendo viva la memoria de su sacrificio. A partir del siglo dieciséis, su fiesta fue establecida formalmente el veintisiete de marzo, consolidándose como una fecha de reflexión para los fieles de la región. Su protección ha sido invocada en momentos de extrema dificultad, destacando su papel como intercesor ante las amenazas externas. Un ejemplo notable de esta devoción ocurrió en el año mil setecientos tres, cuando fue invocado como protector durante el asalto de las tropas francesas que amenazaban la estabilidad de las tierras trentinas.
Aunque la celebración litúrgica fue retirada del calendario diocesano en el año mil novecientos trece, su legado permanece vinculado al patrimonio espiritual y cultural de Trento. La presencia de su sepulcro en el Duomo sigue siendo un recordatorio silencioso pero constante de su entrega episcopal. A través de la oración y el recuerdo, la figura del Beato Adelpreto continúa siendo un testimonio de fidelidad cristiana y un símbolo de la historia diocesana que no se ha desvanecido con el paso de los años.
Preguntas frecuentes
Cuando se festeggia san Adelpreto?
La fiesta de san Adelpreto se celebraba tradicionalmente el 27 de marzo al menos desde el siglo XVI y hasta el año 1913, año en el que fue rimosso del calendario diocesano. Actualmente la memoria litúrgica se sitúa en el Martirologio el 20 de septiembre.
Di cosa è patrono san Adelpreto?
Las fuentes históricas y biográficas proporcionadas no mencionan patronatos específicos atribuidos a san Adelpreto, aunque es recordado históricamente como defensor de los pobres y de los orfanos.
Cerca de la ciudad de Arco en Trentino, beato Adelpreto, obispo, que, strenuo defensor de los pobres, de los huérfanos y de la libertad de la Iglesia, fue atraído por los enemigos a una emboscada y murió cruelmente golpeado. — Martirologio Romano