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27 de julio

Beato Giacomo Papocchi de Montieri

Ermitaño

Actualizado el 18 de septiembre de 2026

Los primeros años y el conflicto en las minas

El Beato Giacomo Papocchi nace a principios del siglo decimotercero, concretamente en el año 1213, en el pueblo de Montieri. Esta localidad se encuentra a una distancia de noventa millas de la ciudad de Siena. Hasta la edad de treinta años, Giacomo lleva una vida marcada por la fuerza física y la vitalidad, trabajando como un esuberante y gagliardo minero en las minas de plata que se extienden por los flancos del colle de Montieri. En esa época, Giacomo y algunos jóvenes del lugar son acusados de la sustracción de material precioso, lo que motiva su arresto y posterior condena judicial. El propio Giacomo se erige en autor de un robo raffinato cuyo objetivo directo es la ceca del pueblo. La naturaleza de su condena incluye la pérdida de una mano, debido al hurto del mineral, y la amputación de un pie por haber robado plata ya refinada que se hallaba depositada en la misma ceca. El gesto ladresco protagonizado por Giacomo y sus compañeros adquiere, en el análisis histórico, el significado de una forma de abierta protesta contra el sistematico sfruttamento que Siena impone sobre Montieri y todo su circondario. Esta doble mutilación responde además a una precisa y severa valencia política de carácter punitivo y ejemplar.

La conversión y la vida como el Murato

Como consecuencia directa de las mutilaciones sufridas y de las graves heridas acumuladas, Giacomo experimenta un cambio total en su estilo de vida, orientándose de manera definitiva hacia la oración y la penitencia. Decide entonces recluirse en una celda que es construida expresamente para él y que queda adosada al muro de la iglesia de San Giacomo. Para asegurar su retiro definitivo del mundo, hace murar la puerta de la celda de modo que resulte imposible salir jamás de ella. Debido a esta elección extrema de aislamiento, comienza a ser llamado el Murato, tras haber vivido en condición de emparedado vivo durante un periodo de cuarenta seis años. Tanto la clausura perpetua como las mutilaciones físicas le impiden por completo subir la pequeña escalera que conduce a la iglesia adyacente dedicada al Apostolo omonimo. A pesar de estas limitaciones insalvables, Giacomo participa de forma íntima en la celebración de la Messa desde el interior de su celda, mientras el sacerdote le acerca la Sagrada Comunión. La tradición refiere que Giacomo experimenta la visión mística de la pared divisoria que se abre milagrosamente para permitirle asistir de manera directa a la celebración litúrgica que tiene lugar en el altar. Asimismo, la tradición relata que durante una abundante nevicata que impide al sacerdote subir hasta el templo para celebrar el rito, es el mismo Jesús quien le tiende y otorga la Eucaristía con sus propias manos al Murato. La existencia terrena de Giacomo llega a su término cuando muere el veintiocho de diciembre de 1289.

El culto y la memoria secular

La fama de este santo varón que intercede en oración por el pueblo se extiende con notable rapidez tanto durante su vida como tras su muerte. La devoción popular, que une de manera indisoluble la veneración religiosa y el sentimiento de patriotismo local, queda plenamente attestata ya transcurridos diez años desde su fallecimiento. Los habitantes de Siena promueven inicialmente el proceso encaminado a lograr la beatificación, pero la irrupción de la peste del año 1348 interrumpe de forma abrupta los planes previstos y ocasiona la pérdida de la documentación reunida. A pesar de este contratiempo histórico, el pueblo de Montieri continúa reconociéndolo y venerándolo de manera ininterrumpida como su propio Patrono a lo largo de los siglos. El papa Pio IV, en el año 1798, atendiendo la explícita instancia presentada por el pueblo de Montieri y por el obispo de Volterra, emite la confirmación formal del culto tributado al beato Giacomo Papocchi. Como culminación de este reconocimiento eclesiástico, Giacomo Papocchi es inscrito de forma oficial en el catalogo de los santi de la Chiesa volterrana.

Preguntas frecuentes

¿Cuándo se festeggia el Beato Giacomo Papocchi?

Se festeggia el 27 de julio, la segunda domingo de Mayo y también los días 27 y 28 de diciembre de cada año.

¿De qué lugar es patrono el Beato Giacomo Papocchi?

Es patrono de la localidad de Montieri.