San Pedro II de Tarantaise
Obispo
Actualizado el 21 de julio de 2026
Su vida
El camino de San Pedro II de Tarantaise comenzó en Saint-Maurice-de-l'Exil, lugar donde vio la luz en el año mil ciento dos. Su vocación monástica se manifestó tempranamente, llevándolo a buscar la paz del claustro en la abadía de Bonnevaux al cumplir los veinte años. Allí, bajo la regla cisterciense, cultivó la oración y la humildad necesarias para las futuras responsabilidades que la Iglesia le confiaría. En el año mil ciento treinta y dos, su capacidad de organización y su espíritu de servicio fueron puestos al servicio de la naciente abadía de Tamié, de la cual fue nombrado primer abad.
Años más tarde, fue llamado al servicio pastoral como arzobispo de Tarantaise, fijando su sede en Moutiers. Su episcopado no fue un tiempo de reposo, sino de intensa actividad al servicio del prójimo. Se distinguió por una profunda sensibilidad hacia los necesitados, materializada en la institución del Pane de mayo, una obra de caridad que buscaba aliviar la angustia de los desfavorecidos. Más allá de las fronteras de su diócesis, fue reconocido como un hombre de criterio y justicia, lo que le permitió actuar como mediador en los conflictos entre los monarcas Luis séptimo de Francia y Enrique segundo de Inglaterra. Su vida concluyó en la abadía de Bellevaux en el año mil ciento setenta y cuatro, dejando un legado de entrega que perdura en la memoria de la Iglesia.
El culto
La santidad de San Pedro II de Tarantaise fue reconocida oficialmente por la Iglesia poco tiempo después de su partida hacia la casa del Padre. Fue canonizado en el año mil ciento noventa y uno por el Papa Celestino tercero, confirmando así la ejemplaridad de su vida y su intercesión ante Dios. Desde entonces, su figura ha sido honrada por los fieles como un modelo de obispo cisterciense que supo integrar la contemplación con la acción social.
Su memoria litúrgica se celebra el catorce de septiembre, fecha en la que la Iglesia recuerda su paso a la vida eterna. Asimismo, es importante señalar que en la diócesis de Aosta, su testimonio es recordado con particular devoción en la memoria litúrgica celebrada el día seis de mayo. A través de los siglos, los creyentes continúan invocando su auxilio, recordando especialmente su caridad hacia los pobres y su incansable labor como mensajero de paz en un mundo a menudo fragmentado por la discordia.
Preguntas frecuentes
Quando si festeggia San Pedro II de Tarantaise?
La memoria litúrgica se celebra el catorce de septiembre. En la diócesis de Aosta, se celebra adicionalmente el seis de mayo.
En el monasterio de Beauvale en el territorio de Besançon en Francia, tránsito de san Pedro, que, de abad cisterciense pasó a regir con ardiente celo la sede de Moûtiers, a la que había sido elevado, promoviendo con fervor la concordia entre las poblaciones. — Martirologio Romano