27 de julio
San Simeón de Egea
Diácono y estilita
Actualizado el 18 de septiembre de 2026
Los testimonios y las fuentes históricas
El capítulo veintisiete de la misma obra identifica con claridad la ciudad de Egee con el enclave costero de Cilicia. En los ambientes monastici siro-palestinos, la memoria del estilita de Egea encontró un eco perdurable en la liturgia bizantina por mediación de Teodoro Studita, a quien se atribuye el Canone dei santi Padri inserto en el oficio matutino del sábado tès tyrinès, ubicado en la segunda semana previa a la Cuaresma. En el tercer tropario de la sexta ode, dicho canon exalta la omonimia simeoniana doppiamente doppia, mencionando de manera conjunta a tres stiliti y un Salò, un texto cuyo referente principal continúa siendo el asceta de Egee, descartando así cualquier antigüedad del canone como alusión a un estilita iconodulo. Asimismo, el Lezionario georgiano de la Iglesia de Jerusalén, conocido como de Parigi y datado entre los siglos quinto y octavo, anuncia para el veintisiete de julio la solemne commemorazione de Simeone y de Simeone stiliti. El segundo estilita mencionado en este lezionario no corresponde a Simeone el Giovane, conmemorado el veintiocho de mayo, sino a un tercer Simeone estilita inscrito sin título particular en el calendario georgiano de Giovanni Zosimo, fechado también en el veintisiete de julio.
Hipótesis eruditas y culto litúrgico
El ilustre bollandista Du Sollier propuso la hipótesis de identificar al Simeone fulminado con el Simeone archimandrita celebrado los días veintiséis o veintisiete de julio dentro de los calendarios orientales. Du Sollier intentó además equipararlo con el Simeone monaco e confessore en Sicilia perteneciente a los martirologios latinos medievales, sugiriendo una lectura errónea que confundía Cilicia con Sicilia, si bien aquel otro varón es ampliamente reconocido como el Anziano Stilita. En este contexto, resulta completamente injustificada la opinión de Du Sollier al calificar de ridícula e inaceptable la adición introducida en Mandra por el Sinassario de Chifflet. Por su parte, otros estudiosos de la hagiografía continúan manifestando dudas sobre qué fecha exacta asignar al estilita de Cilicia. A pesar de estas divergencias eruditas, diversas fuentes litúrgicas sitúan su posible conmemoración oficial precisamente el veintisiete de julio, manteniendo viva la memoria de este solitario de Egea en la plegaria de la Iglesia.
Su vida ascética
La vida de San Simeón de Egea se inscribe en la tradición de los estilitas, aquellos hombres que, en el siglo sexto, buscaron la soledad absoluta sobre columnas para elevar su espíritu hacia el cielo. Situado en las proximidades de la ciudad de Egea, en Cilicia, Simeón transformó su espacio de retiro en un lugar de oración incesante. Esta forma de vida, aunque extrema a los ojos humanos, respondía a una vocación profunda de desapego de los bienes terrenos y de concentración total en la mirada puesta en el Creador.
Su estancia como eremita no fue simplemente un aislamiento físico, sino un ejercicio cotidiano de paciencia y de fortaleza espiritual. Al vivir expuesto a la intemperie y bajo la vigilancia de su propia conciencia, Simeón ofrecía su sacrificio como un testimonio silencioso para quienes conocían su paradero. El final de su vida terrenal, marcado por el impacto de un rayo, cierra su trayectoria con la misma sobriedad con la que vivió, dejando que su recuerdo fuera preservado por la comunidad cristiana como el de un hombre que entregó su existencia a la soledad de la columna por amor a Dios.
Su memoria
El culto a San Simeón de Egea se mantiene vivo a través de la memoria litúrgica que le dedican diversos leccionarios y martirologios. En algunos calendarios, especialmente en la tradición georgiana, su nombre figura con devoción el día veintisiete de julio. Esta conmemoración permite a los fieles actuales recordar a un santo que, a pesar de la lejanía de los tiempos, sigue siendo un referente de fidelidad a la vocación elegida.
La veneración de San Simeón no se apoya en grandes obras externas, sino en la autenticidad de su entrega. Al recordar su nombre en la liturgia, la Iglesia invita a reflexionar sobre la importancia del silencio y de la oración personal. Su figura, sencilla y austera, continúa inspirando a los creyentes a valorar la constancia en el seguimiento del Señor, recordándonos que cada vida, por muy oculta que parezca, tiene un lugar en el designio eterno de la salvación.
Preguntas frecuentes
Quando se festeggia San Simeón de Egea?
Su festividad se conmemora el 27 de julio, según diversas fuentes litúrgicas y calendarios tradicionales.