31 de marzo
Santa Balbina de Roma
Mártir
Actualizado el 18 de septiembre de 2026
Las fuentes y la tradición hagiográfica
Santa Balbina es recordada en el Martirologio Romano a la fecha del treinta y uno de marzo. La primera parte de su elogio proviene de los atti leggendari de los santos Alessandro, Evenzio, Teodulo, Ermete y Quirino. El autor de dichos actos hizo a Balbina hija del martire Quirino, una parentela creada arbitrariamente según el costume de los agiografi romanos del siglo quinto. La Vita leggendaria de Balbina ha llegado hasta nosotros mediante dos passiones. La primera es la passio Alexandri, que se remonta quizás al sexto siglo y confunde a papa Alessandro con el homónimo mártir nomentano. La segunda es la passio sanctorum Balbinae et Hermetis, concebida como apéndice de la primera. En la antigüedad, Balbina no recibió culto y no es commemorada en el Martirologio Geronimiano. El monaco Floro la recuerda en su Martirologio a la fecha del dieciocho de enero, tras haber sido trado en error por una conmemoración mal comprendida. Por su parte, Adone la recuerda a la fecha del treinta y uno de marzo y añadió arbitrariamente que Balbina estaba sepultada en el cementerio de Pretestato sobre la vía Appia, motivando que, al ser hija del mártir Quirino, debía yacer cerca de él. No obstante, en los actos originales de los santos Alessandro, Evenzio, Teodulo, Ermete y Quirino no se encuentra ninguna noticia sobre la sepultura de Balbina, y la noticia de su sepultura sobre la vía Appia fue una invención de Adone.
El relato del bautismo, el milagro y el martirio
Según las dos leyendas, Balbina era hija del martire Quirino, quien se convirtió a la fe cristiana. Quirino y su hija Balbina fueron bautizados por papa Alessandro. Posteriormente, Balbina se enfermó gravemente, por lo que su padre la condujo ante papa Alessandro, que en ese momento se encontraba imprisionado. Papa Alessandro curó a Balbina de su grave enfermedad. A causa de sus riquezas y de su nobleza, Balbina fue pedida en esposa por muchos jóvenes, pero ella rechazó los matrimonios para permanecer fiel a su voto de castidad. Balbina fue arrestada junto a su padre por orden del imperatore Adriano, cuyo regno va del 117 al 135. Después de sufrir no pocos tormentos, Balbina fue decapitada.
El título eclesiástico y los monumentos de Roma
A Roma existía un título eclesiástico conocido con el nombre de Balbina, mencionado en el sinodo del año 595. Asimismo, a Roma existía un cementerio situado entre la vía Appia y la vía Ardeatina titulado a Balbina. La heroína de la leyenda hagiográfica fue probablemente la fondatrice tanto del título como del cementerio. En seguido, siguiendo un costume caro a los antiguos agiografi, la fondatrice fue elevada a la dignidad de mártir. En el Martirologio se commemora a santa Balbina a Roma. A Roma, sobre el Aventino, surge la basílica fundada que porta el venerando nombre de santa Balbina.
Una vida de entrega
La historia de Santa Balbina de Roma se sitúa en el quinto siglo, un periodo fundamental para la consolidación del cristianismo en la capital del Imperio. Nacida en Roma, esta mujer dedicó su existencia a fortalecer la estructura comunitaria de la Iglesia a través de iniciativas que trascendieron su propia época. Su labor se centró, de manera especial, en el monte Aventino, un lugar de gran relevancia histórica y espiritual donde fundó un título, consolidando un centro de oración y comunidad que sirvió como punto de referencia para los cristianos de aquel entonces.
Además de su contribución en el ámbito urbano, Santa Balbina extendió su cuidado hacia el descanso de los difuntos. Fue responsable de la fundación de un cementerio ubicado entre la vía Apia y la vía Ardeatina, un gesto que refleja el profundo sentido de respeto y fraternidad que caracterizaba a los primeros cristianos hacia aquellos que habían concluido su peregrinaje terrestre. Esta obra no solo fue un acto administrativo, sino una expresión de fe en la resurrección y en la comunión de los santos. A través de estas acciones, Santa Balbina de Roma se convirtió en una figura esencial para comprender el desarrollo de los espacios sagrados en Roma, demostrando que la santidad también se construye a través del cuidado minucioso de las necesidades de la comunidad, tanto en la vida como en la muerte.
El recuerdo en la Iglesia
La figura de Santa Balbina de Roma ha sido preservada con veneración a lo largo de los siglos. Su memoria no se limita únicamente a los lugares físicos que ayudó a establecer, sino que se mantiene viva en la liturgia y el recuerdo de los fieles. La Iglesia reconoce su contribución al inscribirla en el Martirologio Romano, garantizando que su nombre sea invocado y recordado por las generaciones venideras como un modelo de virtud y servicio.
Este reconocimiento oficial subraya la importancia de su testimonio, recordándonos que el valor de una vida no se mide por el ruido de sus hazañas, sino por la profundidad de su entrega. Al conmemorar su memoria cada treinta y uno de marzo, los fieles son invitados a reflexionar sobre la importancia de construir, al igual que ella, espacios de acogida y paz. Santa Balbina permanece así como una intercesora silenciosa, cuya vida sigue inspirando a quienes buscan vivir con rectitud y amor al prójimo en el corazón de la Iglesia universal.
Preguntas frecuentes
Cuando se festeggia santa Balbina?
La ricorrenza di santa Balbina si celebra nel Martirologio Romano al 31 marzo.
En Roma, conmemoración de santa Balbina, cuya basílica fundada en el Aventino lleva su venerable nombre. — Martirologio Romano