Santa Virginia Centurione Bracelli
Viuda y fundadora
Santa Virginia Centurione Bracelli, noble dama nacida en Génova a finales del siglo XVI, resplandece en la historia de la Iglesia como un modelo de entrega generosa y caridad activa. Tras una breve vida matrimonial y una temprana viudez, consagró por completo su existencia, sus bienes y su tiempo al servicio de los desamparados, convirtiéndose en un faro de esperanza en medio de las dificultades sociales de su época.
Es recordada principalmente por su labor fundacional y su incansable defensa de la dignidad humana. A través de la creación de instituciones de acogida y su profunda vida de oración, Virginia transformó el dolor de su pérdida en un canal de gracia divina, dejando un legado de amor cristiano que culminó con su canonización en el año 2003 por el Papa Juan Pablo II.