28 de enero
San Julián de Cuenca
Obispo
Actualizado el 18 de septiembre de 2026
Orígenes y fuentes biográficas
San Julián nació en Burgos a comienzos del siglo XII, quizás en el año 1113. Durante su juventud fue educado con mucha cura en la práctica de la virtud y en el estudio de las ciencias. Faltan documentos antiguos sobre su persona, motivo por el cual la primera biografía oficial fue escrita por F. Escudero. Dicha obra fue aprobada por el consejo regio en el año 1589. Varios autores posteriores se refirieron a ese texto primigenio reduciéndole la extensión, entre ellos Pedro de Rivadeneyra, Giovanni de Marieta, Alfonso de Villegas y Tommaso de Trujillo. El texto de Giovanni de Marieta, traducido al latín, fue reproducido en los Acta Sanctorum. Por su parte, el cardenal Baronio extrajo del Villegas y del Trujillo las noticias necesarias para la elaboración de su edición del Martirologio Romano.
Predicación y elección episcopal
San Julián recibió la ordenación sacerdotal y se consagró por entero a la tarea de la predicación. Ejerció este ministerio en la ciudad de Burgos y por toda la región de Castilla, dirigiéndose tanto a cristianos como a musulmanes. Con el paso del tiempo, se difundió ampiamente la fama de su celo apostólico y de sus virtudes basadas en la caridad, la penitencia y la mortificazione. Algunos años más tarde, fue nombrado arcidiacono de la archidiócesis de Toledo. La conquista de la ciudad de Cuenca había tenido lugar el 21 de septiembre de 1167. Acontecimientos posteriores llevaron a que fuera elegido, en el año 1179, para suceder al primer obispo de aquella nueva diócesis, convirtiéndose así en el segundo presule después de la liberación de la ciudad de los Mori.
Ministerio pastoral y caridad
San Julián aceptó el episcopado después de una fuerte resistencia, la cual estaba motivada por su profunda conciencia de impreparación y de propia indignidad. Una vez asumido el cargo, resse la diócesis durante cerca de veintiocho años. Durante ese tiempo evangelizó incansablemente a sus fieles y se ocupó con esmero de los problemas materiales de su grey. Los biógrafos lodan ampiamente su intensa actividad caritatevole y assistenziale. Dedicó a esta labor todos los provendos del vescovado, mientras él mismo se ganaba la vida con su propio trabajo manual. Fabricaba canestri al modo de los antiguos anacoreti, dando lustro a la Iglesia mediante la donación de los bienes a los pobres y procurándose el vitto cotidiano con el esfuerzo de sus manos. Cuando sus recursos materiales no bastaban para socorrer a los necesitados, mereció ser ayudado por milagrosos interventi de Dios. Asimismo, superó victoriosamente varias tentaciones diabólicas de gola, avarizia, vanagloria y lussuria.
Tránsito y culto litúrgico
San Julián falleció allietado por una aparición de la Madonna el 28 de enero de 1206 o de 1208. De inmediato se celebraron sus esequie durante nueve días consecutivos, y en el transcurso de las mismas ocurrieron muchas milagrosas curaciones de zoppi, muti, sordi y otros enfermos que invocaban la intercesión de Giuliano. Pedro de Rivadeneyra enumera otros milagros obrados por su mediación en los siglos posteriores. Sus spoglie rimasero dimenticate por lungo tiempo, hasta que fueron ritrovate y colocadas en un sarcófago más digno el 11 aprile 1518. Dicha traslación es recordada por el Ferrari, aunque no se encuentra ninguna attestazione litúrgica oficial de la misma. Posteriormente se realizó una nueva ricognizione de los restos mortales en el año 1588. En el Martirologio se le recuerda en Cuenca, en la Nueva Castilla en España, como san Giuliano, vescovo. Papa Giulio III había concedido el 15 junio 1551 el traslado de su fiesta al 5 settembre, fecha en la que también era commemorato en las primeras ediciones del Martirologio Romano. La fecha del 28 de enero fue definitivamente confirmada por Clemente VIII el 18 octubre 1594, y la celebración en el Martirologio Romano fue trasladada a ese mismo día, en el cual se le celebra actualmente en Cuenca.
Su vida y ministerio
San Julián de Cuenca nació en el año 1113 en la ciudad de Burgos. Desde muy joven, sintió el llamado al servicio divino, siendo ordenado sacerdote y dedicando sus primeros años a la predicación en las tierras de Castilla. Su labor evangelizadora fue notable, pues su mensaje buscaba alcanzar tanto a las comunidades cristianas como a las musulmanas, promoviendo la fe en un contexto de gran complejidad histórica. Posteriormente, su dedicación y capacidad fueron reconocidas al ser nombrado archidiácono de la archidiócesis de Toledo, cargo que desempeñó con rectitud y entrega.
En el año 1179, su vida dio un giro definitivo al ser elegido obispo de Cuenca. Como prelado, San Julián destacó por una forma de gobierno pastoral basada en la proximidad y la austeridad. Lejos de buscar los privilegios inherentes a su rango, eligió vivir con la máxima sencillez. El rasgo más característico de su episcopado fue su dedicación al trabajo manual como cestaio; con las ganancias obtenidas de esta labor artesanal, lograba socorrer a los pobres y necesitados de su diócesis. Esta práctica no solo lo mantuvo unido a la realidad de su pueblo, sino que se convirtió en un testimonio elocuente de caridad cristiana. El santo entregó su alma a Dios en Cuenca, el día 28 de enero, entre los años 1206 y 1208, dejando tras de sí un legado de santidad que perdura en la memoria de la Iglesia.
El culto y la memoria
La figura de San Julián de Cuenca fue elevada al honor de los altares en el año 1594, cuando el Papa Clemente Octavo procedió a su canonización, reconociendo oficialmente la ejemplaridad de su conducta y la profundidad de su fe. A partir de ese momento, la devoción al santo se consolidó como un referente fundamental para los fieles de la región y para toda la Iglesia.
Su festividad se celebra solemnemente cada 28 de enero, fecha que coincide con el aniversario de su tránsito al cielo. Esta conmemoración es especialmente significativa en la ciudad de Cuenca, donde los fieles acuden a honrar su memoria. Cabe recordar que, en épocas pasadas, la liturgia también contemplaba su veneración el día 5 de septiembre. A través de los siglos, la figura de este obispo burgalés continúa interpelando a los creyentes, recordándoles que la santidad es posible mediante el servicio humilde, la oración constante y el compromiso solidario con los que sufren.
Preguntas frecuentes
Cuando se festeggia San Julián de Cuenca?
Se celebra a Cuenca el 28 de enero, fecha confirmada por el papa Clemente VIII en 1594 tras varias modificaciones históricas en el calendario litúrgico.
En Cuenca, en la Nueva Castilla en España, san Julián, obispo, que, segundo prelado después de la liberación de la ciudad de los Moros, dio lustre a la Iglesia, donando los bienes a los pobres y procurándose el sustento diario con el trabajo de sus propias manos. — Martirologio Romano