Santa Bernardita Soubirous
Virgen
Santa Bernardita Soubirous, humilde virgen nacida en Lourdes en el año 1844, es una de las almas más sencillas y luminosas que la Providencia ha regalado a la Iglesia. Su vida quedó marcada para siempre por los sucesos del año 1858, cuando fue elegida como mensajera de la Virgen María en la gruta de Massabielle, convirtiéndose en un testimonio viviente de fe, obediencia y discreción silenciosa ante los misterios del cielo.
Su camino terrenal, que culminó en el siglo XIX, no estuvo exento de pruebas y sufrimientos que abrazó con paciencia evangélica. Tras las apariciones, se retiró del mundo para consagrar sus días a la oración y al servicio hospitalario, dejando tras de sí un legado de profunda devoción mariana. Es recordada con reverencia por su entereza espiritual y por haber sido el canal humano a través del cual el mundo conoció el nombre de la Inmaculada Concepción.